¿Habrá Cedears de treasuries y renta fija en Argentina? Esto responde el CEO de ByMA

Gonzalo Pascual Merlo aseguró que la intención de la compañía es que los inversores locales puedan operar bonos del exterior sin salir del mercado doméstico.

.

Buenos Aires — El CEO de Bolsas y Mercados Argentinos (ByMA), Gonzalo Pascual Merlo, señaló que la entidad mantiene conversaciones para avanzar en la incorporación de nuevos instrumentos vinculados a renta fija internacional, como bonos del Tesoro de Estados Unidos (Treasuries) o ETF de bonos extranjeros.

Pese a ello, aclaró en una entrevista con Bloomberg Línea que su lanzamiento depende del marco regulatorio y de las condiciones necesarias para su implementación en el mercado local.

PUBLICIDAD

VER MÁS: Envíos no automáticos del Gobierno argentino a provincias caen 88% en un año y están en mínimos

Pascual Merlo remarcó que el tema todavía no avanzó, aunque destacó que ByMA continúa trabajando en esa conversación con el regulador. “Nosotros estamos sujetos a una regulación y a una norma. Y eso significa que cada una de las cosas que nosotros vamos lanzando son producto de una negociación con el regulador, que tiene su propio view, también al timing y a los momentos para ir liberando cada cosa”, explicó en el podcast La Estrategia del Día.

El programa de Cedears tuvo un crecimiento exponencial en Argentina desde 2020 y actualmente representa más del 50% de la operatoria de renta variable local.

PUBLICIDAD

Los inversores pueden acceder a acciones y ETF del exterior a través de estos instrumentos, pero una de las preguntas que sigue abierta es si en algún momento podrán operar también activos de renta fija internacional.

Si bien actualmente no existen Cedears de Treasuries ni de bonos internacionales, el ejecutivo recordó que en el pasado llegaron a existir instrumentos vinculados a deuda corporativa.

Según Pascual Merlo, la incorporación de Cedears de bonos no representa un desafío técnico, sino que requiere encontrar el momento adecuado. “Creo que todavía están buscando que haya una oferta más consolidada del lado de renta variable antes de salir con algún producto. Y también que haya esquemas de estabilidad macro que habiliten que esto entre sin generar ruido”, sostuvo.

El CEO de ByMA planteó además que una eventual llegada de Cedears de renta fija no debería generar un impacto negativo sobre los bonos locales, ya que se trataría de productos con características diferentes. “Son productos distintos. La oferta es distinta”, señaló.

PUBLICIDAD

Hacia adelante, remarcó que ByMA seguirá impulsando la posibilidad de ampliar el acceso a estos instrumentos. Recordó que hoy cualquier inversor que tenga un bróker con acceso a mercados internacionales puede comprar treasuries, aunque esa alternativa no está disponible para todos los participantes ni es ofrecida por todos los intermediarios.

En ese sentido, sostuvo que la visión de la entidad es que, mientras pueda construir un canal seguro para que una mayor cantidad de personas pueda acceder a estas alternativas desde el mercado local, será una opción bienvenida para los inversores.

El crecimiento del programa CEDEAR

Hasta 2020, el programa Cedear tenía una participación menor dentro de la operatoria local. Sin embargo, a partir de ese año registró un crecimiento exponencial, al punto de pasar a tener más operaciones que las acciones locales.

Según explicó Pascual Merlo, esta expansión estuvo acompañada por una serie de cambios orientados a resolver algunos de los problemas que históricamente habían limitado el desarrollo del instrumento.

VER MÁS: Advierten sobre brechas sociales y desigualdades estructurales en la primera infancia en Argentina

El ejecutivo señaló que uno de los principales comentarios que recibían de los inversores era que el Cedear resultaba atractivo, pero que existía una dificultad vinculada con la liquidez.

Para hacer crecer el mercado, ByMA buscó modificar el modelo tradicional, basado principalmente en inversores que compraban un activo y lo mantenían en cartera, hacia uno con mayor componente transaccional, con más operaciones y mayor rotación.

“Entendíamos que para hacer crecer la compañía teníamos que cambiar nuestro modelo de ir a buscar personas que compren y se queden en el activo a ir a un modelo que tuviera más componente transaccional”, indicó.

En ese sentido, una de las estrategias fue ampliar la cantidad de alternativas disponibles para los inversores. “Aumentemos la cantidad de opciones”, fue la premisa que adoptó la entidad.

Uno de los primeros desafíos fue resolver la falta de liquidez. Para eso, ByMA impulsó un programa de market makers o proveedores de liquidez, un mecanismo utilizado en otros mercados para garantizar la existencia de precios de compra y venta.

Para desarrollar ese esquema, la entidad se apoyó en el programa de préstamo de valores que ya tenía implementado y utilizó esa estructura para facilitar la operatoria de los proveedores de liquidez.

Pero el funcionamiento de los market makers requería también una infraestructura tecnológica específica. Pascual Merlo explicó que estos participantes debían actualizar sus precios de compra y venta de manera permanente ante cambios en el tipo de cambio o en el valor de los activos subyacentes.

La escala del mercado hacía que ese proceso no pudiera realizarse de forma manual, ya que los proveedores debían operar sobre cientos de instrumentos al mismo tiempo. “La única manera de hacer ello es con robots de trading algorítmico”, explicó.

Por ese motivo, ByMA desarrolló capacidades propias de trading algorítmico y creó un primer robot que puso a disposición del ecosistema para facilitar el desarrollo inicial de estas herramientas. Luego, cuando los participantes comenzaron a generar sus propias capacidades, la entidad dejó de utilizar esa herramienta para permitir que esas iniciativas evolucionaran.

En paralelo, ByMA trabajó sobre otra de las limitaciones del mercado: el acceso de los inversores. Según Pascual Merlo, era necesario que los participantes pudieran conectarse de manera más directa al mercado a través de plataformas tecnológicas.

Para eso, la entidad desarrolló una capa de conectividad que permitió que distintas plataformas ofrecieran acceso mediante aplicaciones móviles, sitios web y otras herramientas digitales. Además, puso esa tecnología a disposición del ecosistema a un costo reducido para facilitar su incorporación por parte de más intermediarios.

Una vez que comenzaron a generarse mejores condiciones de liquidez, acceso y tecnología, ByMA avanzó sobre otra de las barreras identificadas entre los inversores: el monto mínimo necesario para operar algunos Cedears.

El problema estaba relacionado con los ratios de conversión, es decir, la cantidad de Cedears necesarios para representar una acción del exterior. Según explicó Pascual Merlo, los esquemas anteriores podían elevar el monto inicial requerido para acceder a determinados activos.

Para reducir esa barrera, ByMA trabajó junto con Comafi, el banco emisor de los Cedears, en una modificación de esos ratios. El objetivo fue permitir que los inversores pudieran acceder a una porción menor del valor de la acción extranjera.

Según el ejecutivo, esos cambios redujeron el monto necesario para ingresar a estos instrumentos y ampliaron la participación de inversores minoristas.

“Eso aumentó brutalmente el nivel de acceso y la capilaridad y la profundidad con la que pudimos llegar a mucho más público”, concluyó.

PUBLICIDAD