El proyecto se pondrá en marcha en Kumamoto, donde TSMC ha establecido una planta de fabricación de chips, y podría expandirse si el gobierno japonés ofrece su respaldo.
La empresa más valiosa de Asia proyecta unos gastos de entre US$52.000 y US$56.000 millones este año, lo que supone un aumento de al menos una cuarta parte respecto a 2025.
Taiwán ha estado intentando cerrar un acuerdo con EE.UU. antes de que Trump se reúna con el líder chino Xi Jinping en China, según un alto funcionario de Taipei.
Las ventas en octubre aumentaron un 16,9%, el ritmo más lento desde febrero de 2024. Los analistas esperan de media que las ventas de TSMC aumenten un 16% en el trimestre actual.
La empresa informó previamente de un aumento de los ingresos del 30%, mejor de lo previsto, lo que refleja los miles de millones de dólares que las empresas tecnológicas están canalizando hacia los centros de datos.
Sigue habiendo cautela a la hora de calificar la alianza con Tesla como el inicio de un giro significativo, pero da pie a un mayor optimismo en torno a la mayor empresa de Corea del Sur.
El gasto adicional vale la pena porque la compañía está diversificando el suministro crucial de chips, afirmó Su en una entrevista con Bloomberg Television tras su aparición en el escenario.
La subida de las acciones de TSMC reflejó la creciente confianza de los inversores en que el principal fabricante de chips del mundo aprovechará el auge de la IA para alcanzar un dominio aún mayor.
Los ejecutivos, incluido Huang, dijeron que la demanda subyacente de chips de inteligencia artificial sigue siendo robusta y se está fortaleciendo, pero decidieron ser algo conservadores.
El CEO, C.C. Wei, afirmó en una junta de accionistas celebrada en junio que los pedidos de IA siguen al alza y que TSMC prevé que las ventas en 2025 crecerán en torno al 20%.