La canciller y vicepresidenta de Colombia, Marta Lucía Ramírez, se refirió este jueves a la gran cantidad de inmigrantes venezolanos que llegan a su país. Y añadió que la primera ola de personas que emigró desde Venezuela fue a Estados Unidos, Canadá y España. “A nosotros nos han tocado los sectores menos pudientes, menos calificados”, afirmó.
En primer lugar hay que señalar que el perfil de las personas que se fueron de Venezuela hacia Colombia ha ido variando a lo largo de los años. Las personas que arriban hoy tienen, en líneas generales, menores pergaminos educativos que quienes lo hacían al principio de la crisis humanitaria.
Un estudio del Programa de Alianzas para la Reconciliación de USAID y ACDI/VOCA y Raddar se refiere a la composición socioeconómica de la migración venezolana a Colombia. A diferencia de lo que dijo Ramírez, el estudio destaca que los primeros inmigrantes que fueron llegando en la última década eran de un nivel educativo más alto, pero que eso fue variando en los últimos años.
“El perfil educativo de los migrantes venezolanos ha ido cambiando con el pasar de los años, las condiciones económicas y académicas que tenían los migrantes en el pasado no son las mismas de hoy y esto se ve reflejado en su inserción en el mundo laboral y en su calidad de vida”, mencionaba el documento.
En referencia a esto último, el estudio ampliaba: “Los migrantes más recientes se caracterizan por tener una menor formación en estudios de pregrado y posgrados, a diferencia de los venezolanos que llegaron primero”.
Según la consultora, las condiciones académicas “juegan un papel importante también para la inserción al mercado laboral”, ya que “la experiencia no es lo único necesaria para la realización de cualquier actividad, si no que la validación de la formación académica es un pilar importante para poder conseguir un trabajo adecuado”.

La explicación de esto último es que, pese a que la formación académica en ambos países es distinta, existe la posibilidad de poder acreditar los estudios, cuyo requisito mínimo para la homologación de títulos es la presentación de los certificados correspondientes.

Por otro lado, según RADDAR, dadas las condiciones en los sectores que migran con una perspectiva de corto plazo, el traer consigo sus certificados académicos no es un prioridad, “ya que la mentalidad de estos está puesta netamente en la búsqueda de trabajo sin importar el cómo”.
Cómo vive la población venezolana en Colombia
“Las difíciles condiciones habitacionales no radican únicamente al tema de hacinamiento, el cual agobia a la gran mayoría de venezolanos”, resalta el documento. Y explica: “La falta de un espacio adecuado y las dificultades en algunos casos para acceder a servicios básicos también son características que perjudican la habitabilidad de los migrantes”.
Según Raddar, el “hacinamiento” es la dificultad más recurrente cuando se habla del hábitat de los migrantes venezolanos, ya que más del 60% de la población migrante de corto y mediano plazo sufre esta condición, lo que deja ver que en un mismo espacio habitacional se encuentren más de 2,5 personas a la vez.
“Por otro lado, el limitado acceso a servicios públicos como agua, alcantarillado y recolección de basuras y energía, afectan las condiciones de salubridad de sus habitantes, principalmente a niños, quienes están presentando enfermedades en la piel, gastrointestinales y en vías respiratorias”, concluye ese tramo del informe.
¿Sufren discriminación los migrantes venezolanos?
El director de Migración Colombia, Juan Francisco Espinosa, aseguró la semana pasada que “el pueblo colombiano no es xenófobo”, aunque reconoció: “Nunca Colombia había estado sometido a un éxodo de migrantes tan grande, en un 5 años pasamos de tener 50 mil migrantes a un millón. Y eso llenó de miedo a muchas personas”.
De todas formas, Espinosa aclaró: “Las respuestas de nuestros hermanos venezolanos en la encuesta de caracterización socioeconómica denotan un índice de xenofobia bajito”. Por último, el funcionario dijo que hay que “terminar con la xenofobia”.













