Bloomberg — Los trabajadores del Banco Central de Brasil decidieron suspender su huelga por ahora, pero seguirán protestando por mayores salarios mediante paros diarios.
El sindicato que representa a los trabajadores del banco rechazó una propuesta del gobierno de aumentar sus salarios en un 5% e insistió en un aumento del 27%, proponiendo que dicho ajuste se realice el 1 de julio y no con carácter retroactivo al 1 de enero, según un comunicado publicado el martes. Podrían reanudar su huelga a principios de mayo si las negociaciones fracasan, añade el comunicado.
“Esta contraoferta reduce el impacto monetario de nuestras demandas, por lo que encaja en el presupuesto”, dijo Fabio Faiad, presidente del sindicato bancario, en una entrevista telefónica.
El banco central dijo que no comentaría la decisión del sindicato. Un portavoz del banco dijo que la institución publicará los informes económicos retrasados por la huelga lo antes posible, avisando con 24 horas de antelación. Eso incluye datos sobre el crédito, el sector fiscal y el sector exterior, así como una encuesta semanal sobre las expectativas de los economistas respecto a la inflación y las tasas de interés.
Los funcionarios del Banco Central y del Ministerio de Economía han realizado huelgas y paros para protestar contra años de inflación que han erosionado su poder adquisitivo. Los precios al consumidor en Brasil están aumentando actualmente más del 11% al año, su ritmo más rápido en dos décadas.
La propuesta del presidente Jair Bolsonaro de aumentar los salarios de los funcionarios públicos federales en un 5% costaría a las arcas públicas 6.300 millones de reales (US$1.400 millones) este año. El gobierno tendría que aplicar profundos recortes en los gastos corrientes para encontrar espacio presupuestario para ese aumento sin incumplir la norma de límite de gasto del país.















