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EE.UU.

Biden sopesa reunirse con príncipe heredero saudita en señal de posible deshielo

Al principio de su presidencia, la Casa Blanca había dicho que Biden sólo trataría con el jefe de Estado oficial de Arabia Saudita, el rey Salman

El presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, durante un acto de entrega de las Medallas al Valor de los Agentes de Seguridad Pública en la Sala Este de la Casa Blanca en Washington, D.C., Estados Unidos, el lunes 16 de mayo de 2022.
Por Matthew Martin, Jennifer Jacobs y Vivian Nereim
19 de mayo, 2022 | 04:05 pm
Tiempo de lectura: 3 minutos

Bloomberg — El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, está sopesando reunirse con Mohammed bin Salman de Arabia Saudita tan pronto como el próximo mes, según personas familiarizadas con el asunto. Esto tras evitar el contacto con el príncipe heredero por el asesinato del columnista Jamal Khashoggi.

El movimiento marcaría un cambio para Biden. Al principio de su presidencia, la Casa Blanca había dicho que Biden sólo trataría con el jefe de Estado oficial de Arabia Saudita, el rey Salman. Un funcionario de la administración, que pidió no ser identificado debido a lo delicado del asunto, dijo que Biden podría visitar Oriente Medio para reunirse con el Consejo de Cooperación del Golfo, una unión política y económica regional, y señaló que Arabia Saudita ocupa actualmente la presidencia del grupo.

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Las personas familiarizadas con el asunto pidieron no ser identificadas porque la reunión sigue en discusión. La CNN informó anteriormente de que se estaba planeando una reunión entre Biden y MBS, como también se le conoce.

Una portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca dijo que no tienen ningún viaje que anunciar en este momento. El Centro de Comunicación Internacional de Arabia Saudita y la Embajada saudí en Washington no respondieron inmediatamente a las solicitudes de comentarios.

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El asesinato y desmembramiento de Khashoggi, residente en Estados Unidos y columnista del Washington Post, en el consulado saudí en Estambul en 2018, dañó profundamente las relaciones del reino con el gobierno estadounidense. Poco después de asumir el cargo, la administración de Biden publicó un informe desclasificado en el que se culpaba del asesinato al príncipe heredero.

El príncipe ha negado cualquier implicación, aunque ha dicho que acepta la responsabilidad del asesinato como gobernante de facto de Arabia Saudita.

Sin embargo, la espiral de precios de la gasolina en EE.UU. ha aumentado la presión sobre Biden para que haga las paces con MBS, ya que éste controla de hecho las palancas del poder en el reino. A principios de esta semana, el rey de Arabia Saudita, Salman bin Abdulaziz, de 86 años, abandonó el hospital tras un tratamiento y una recuperación que incluyó una colonoscopia.

Los consumidores internacionales han pedido a Arabia Saudita y a sus socios que llenen el vacío dejado por el boicot al crudo ruso y ayuden a aliviar el dolor inflacionario causado por los precios cercanos a los US$110 por barril.

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Un galón de gasolina en EE.UU. cuesta actualmente unos US$4,59 en promedio, según el club automovilístico AAA. En California, el precio supera los US$6 de promedio. Biden ha ordenado una liberación récord de petróleo de las reservas estadounidenses para tratar de combatir el aumento de los precios de la gasolina, pero la medida ha tenido poco efecto. El precio medio de la gasolina ha aumentado 40 centavos en el último mes, según la AAA.

Lo que está en juego es una asociación de décadas que ha garantizado la influencia de EE.UU. en la principal región exportadora de energía del mundo.

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Según informó Bloomberg en marzo, Biden se ha visto arrastrado de mala gana a estrechar lazos con el rey en ciernes de Arabia Saudita, forzado por la invasión rusa de Ucrania a replantearse un enfoque distanciado en medio de un panorama geopolítico cambiante con China como superpotencia cada vez más asertiva.

El acercamiento, que también ha coincidido con los esfuerzos de EE.UU. para sanar las fricciones con Emiratos Árabes Unidos, vecino de Arabia Saudita, se produce después de meses de esfuerzos por parte de algunos altos funcionarios de la administración para convencer a un presidente cauteloso de que ignorar al líder saudí de facto estaba obstaculizando los objetivos de la política exterior de EE.UU.

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Arabia Saudita es la potencia económica de Oriente Medio y durante años ha sido un peso pesado en los asuntos de la región y una fuerza dominante en la OPEP+, una poderosa alianza entre el grupo de exportadores de petróleo y Rusia.

Biden calificó a Arabia Saudita de “paria” durante su campaña presidencial, un reflejo de su repulsión por el asesinato de Khashoggi y un deseo de alejarse de las relaciones más cálidas de su predecesor.

Este artículo fue traducido por Estefanía Salinas Concha.

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