Santiago — El dólar en Chile cerró este viernes, 10 de febrero, con un leve retroceso a pesar de que el cobre —principal exportación del país— extendió sus pérdidas en el mercado internacional. Aunque el precio de la divisa estadounidense subió hasta los 805,11 pesos chilenos en la apertura de la sesión, cayó sostenidamente hasta anotar un mínimo intradía de $795,7 y cerca de las 14:30 horas de Santiago se ubicaba en los $799,3, según datos de Bloomberg.
De este modo, el peso (CLP:CUR) subía un 0,37% al cierre de esta jornada, posicionándose como la cuarta moneda con mejor desempeño entre las divisas del mercado emergente.
El dollar index, que mide la divisa estadounidense en relación con una canasta de otras monedas, subió 0,18% hasta los 103,4 puntos durante las primeras horas de esta mañana. Juan Ortiz Godoy, analista senior de mercados de XTB Latam, considera que este indicador no presenta variaciones relevantes porque los inversores están a la espera del dato de inflación de Estados Unidos, que se dará a conocer el martes 14 de febrero.
“Se espera que descienda desde el 6,5% al 6,3%. Si bien el último dato de creación de empleo salió mejor a lo esperado, mostrando que el mercado laboral es sólido y que no está siendo fuertemente afectado por el alza de las tasas, sugiere que la Reserva Federal deba realizar mayores alzas en las tasas de interés y mantenerlas por más tiempo”, explicó el analista en una nota.

Por otro lado, el cobre extendió sus caídas por tercera semana consecutiva en medio de la mayor relajación de medidas por parte de China y a pesar de que el Fondo Monetario Internacional aumentará su proyección de crecimiento en 5,0%, dijo Godoy.
Además, esta mañana el Banco Central de Chile publicó la minuta de su última Reunión de Política Monetaria (RPM), realizada entre el 25 y 26 de enero, donde se decidió de forma unánime mantener la tasa de interés en 11,25%.
Los responsables de la política monetaria de Chile discutieron en ese encuentro que “el tipo de cambio era la variable que mostraba la mayor novedad” al apreciarse en las últimas semanas; pero, como se había discutido en otras ocasiones, sus “implicancias inflacionarias de mediano plazo no eran evidentes”. Y agregaron que, “incluso, las expectativas de inflación de mercado tampoco habían reaccionado mayormente ante la apreciación de la moneda, con expectativas que seguían por sobre 3% a dos años plazo”.














