Bloomberg — La inflación de junio se ralentizó en Paraguay y se situó muy próxima al 4% establecido como meta por el banco central, favorecida por la caída de los precios de la comida y el combustible.
El banco central señaló en su presentación que el incremento interanual de los precios al consumo se situó en junio en el 4,2%, frente al 5,1% de mayo. La caída se explica principalmente por la disminución en los precios de los combustibles, frutas frescas y el aceite para cocinar.
Es posible que las importaciones lícitas y el contrabando de artículos económicos provenientes de los territorios limítrofes argentinos y brasileños ayuden a contener la inflación paraguaya, declaró Gustavo Cohener, director del Departamento de Estadísticas del Sector Real del banco, en un seminario en línea.

El mes pasado, la entidad monetaria no modificó su tasa de interés de referencia por noveno mes seguido, en el 8,5%, y alertó de que los factores de riesgo internacionales suponen un peligro para que la inflación logre su meta. La meta de la banca central es un 4% de inflación, con un margen de tolerancia de dos puntos porcentuales más o menos.
La inflación en términos desestacionalizados se volvió negativa por primera vez este año, con una contracción de 0,3% en junio frente al mes anterior, impulsada por caídas en los precios de los combustibles, la carne y las frutas y verduras frescas.
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