Bloomberg Línea — En el mundo de los cafés especiales, una libra puede llegar a costar más de 100 veces lo que se paga por el grano en el mercado internacional.
Eso ocurrió con algunos de los cafés centroamericanos que llegaron a las subastas nacionales de la Taza de Excelencia en 2026, una iniciativa de la Alliance for Coffee Excellence (ACE), que desde hace más de dos décadas identifica cafés de alta calidad y los conecta con compradores especializados de distintos mercados.
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Son lotes pequeños y excepcionales, pero detrás de los precios récords hay un proceso riguroso. La competencia evalúa los cafés mediante catas a ciegas con jueces nacionales e internacionales. Luego, solo los lotes que obtienen al menos 87 puntos califican para la subasta, y los que superan los 90 puntos reciben el reconocimiento de “Café Presidencial”.
Las cotizaciones que estos granos reciben en las subastas contrastan con la realidad de buena parte de la caficultura, donde los mayores costos de producción y las dificultades para acceder a mano de obra y mercados siguen presionando a los productores.
El café de especialidad ofrece una alternativa para obtener mejores precios, pero requiere inversiones y capacidades que no están al alcance de todas las fincas.
El café de US$449
En Guatemala, una libra del Geisha producido por El Injerto I, en La Libertad, Huehuetenango, alcanzó los US$449,10, el precio más alto registrado desde que la competencia Cup of Excellence llegó al país en 2001.
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La historia de la finca se remonta a 1874, cuando la adquirió Jesús Aguirre Panamá, para producir caña de azúcar, maíz, frijoles y tabaco.
El café comenzó a cultivarse alrededor de 1900 y con el tiempo se convirtió en la actividad principal de la propiedad. Hoy, esta plantación que llega hasta los 1.920 metros sobre el nivel del mar, está en manos de la tercera y cuarta generación.
El enfoque de la familia está puesto en sacrificar la cantidad por la calidad, debido a que algunas de las variedades que cultivan, como Bourbon, Pacamara, Maragogype y SL28, tienen menor rendimiento y, en algunos casos, son más susceptibles a las condiciones meteorológicas y a enfermedades.
A nivel general, los 27 lotes guatemaltecos de la subasta que organizó la Asociación Nacional del Café (Anacafé) junto con la ACE generaron US$587.046,36, con un precio promedio de US$35,60 por libra.
En Costa Rica, una libra llegó a US$200
Costa Rica tuvo otro de los precios más llamativos de la región. El lote ganador de la subasta de 2026 alcanzó US$200,10 por libra y provenía de Finca Río Blanco, en Copey de Dota, una zona cafetalera de Los Santos.

El café fue producido por Alejandra Cordero Solano y correspondió a una variedad Java procesada mediante el método lavado. La finca se encuentra a unos 1.950 metros sobre el nivel del mar y el café obtuvo 91,36 puntos, la calificación más alta de la competencia costarricense de este año.
En la finca, donde también se cultiva Catuaí y Geisha, la familia mantiene un modelo centrado en la salud del suelo y la conservación. El comprador, Enwan Coffee, adquirió dos partes iguales del lote y pagó US$52.936,46 por cada uno. En total, las 529,1 libras subastadas generaron US$105.872,92.
Otro de los cafetaleros reconocidos fue Diego Hidalgo Umaña, de Los Santos. Su café de la finca La Bandera, una propiedad familiar con casi 200 años de historia, obtuvo 88,89 puntos en la categoría de Geisha lavado y se vendió a US$35,90 por libra. Otro Geisha, producido en la finca El Cusuco, obtuvo 89,06 puntos.
“Que me reconozcan aquí hace que todo eso merezca la pena y me dice que estoy haciendo las cosas bien. Me da el ánimo para seguir mejorando”, dijo el productor a medios nacionales.
Los 30 lotes que llegaron a la subasta organizada por la Asociación de Cafés Finos de Costa Rica generaron US$797.967,63, con un precio promedio de US$45,53 por libra, frente a los US$30,77 de la edición de 2025.
Geisha de Nicaragua y Honduras
En Nicaragua, el precio máximo fue de US$140 por libra, alcanzado por un lote de la variedad Geisha producido por la finca de Inversiones Valladarez Acevedo (Invasa), ubicada en Dipilto, Nueva Segovia.
La subasta cerró con ventas por US$303.177,12 y un precio promedio de US$18,30 por libra. En total participaron 90 empresas de 19 países, con Japón como el mercado con mayor presencia, seguido de Estados Unidos y China.
En Honduras, el lote ganador alcanzó US$90 por libra. Fue un Geisha de la finca El Pimporro, en Intibucá, adquirido por la empresa surcoreana Coffee Me Up.
La subasta hondureña comercializó 18.783,39 libras de café de especialidad por un total de US$591.251.,26, con un precio promedio de US$31,48 por libra, el más alto registrado hasta ahora por la competencia hondureña. Más de 130 compradores de 28 países participaron en la puja por los 30 lotes ganadores.
Procesos del café salvadoreño
En El Salvador, el café que alcanzó el precio más alto fue un lote de San Andrés, ubicada en la cordillera Alotepec-Metapán, que llegó a US$55,20 por libra.
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Se trató de un Geisha con proceso natural anaeróbico que obtuvo 90,55 puntos en la evaluación de Cup of Excellence. Sin embargo, este café del productor José Alfredo Recinos Díaz no fue el de la puntuación más alta de la subasta.

Ese lugar correspondió a La Esperanza, en la cordillera Apaneca-Ilamatepec. Sus dos lotes de Bernardina obtuvieron una puntuación de 91,95 en la categoría de cafés lavados y honey, y se vendieron a US$41 por libra.
En la categoría de naturales, Los Morales, en Santa Ana, obtuvo 91,70 puntos y llegó a US$45.10 por libra en uno de sus lotes. El Conacaste, otro de los cafés que superaron los 90 puntos, alcanzó US$40 por libra.
En total, la subasta salvadoreña cerró con US$384.215,74 en ventas y un precio promedio de US$23.30 por libra, después de recibir 2.514 pujas.













