Buenos Aires — La economía argentina logró alinear “dos de tres planetas”, al mostrar mejoras en las cuentas externas y la inflación, mientras que la actividad económica sigue siendo el aspecto pendiente, según un informe publicado este lunes por Bank of America (BofA). La entidad mantuvo su recomendación de sobreponderar bonos argentinos al considerar que el país atraviesa un “círculo virtuoso” respaldado por esos avances y por las recientes mejoras en la calificación crediticia.
El informe, elaborado por los analistas Sebastián Rondeau y Lucas Martin, señala que la mejora de las cuentas externas y la desinflación, junto con una eventual recuperación del crecimiento, conformarían un escenario favorable para el crédito soberano y respaldarían la continuidad de las políticas económicas.
El frente externo, uno de los pilares
Según el reporte, el principal impulso proviene del desempeño de las exportaciones. Entre enero y abril, las ventas al exterior medidas en dólares crecieron un 21,5% respecto del mismo período del año anterior.
El avance estuvo liderado por los productos primarios, con un incremento del 30%, impulsado principalmente por cereales y minerales. Las manufacturas de origen industrial aumentaron un 29%, mientras que las exportaciones de energía crecieron un 16%.
Bank of America sostuvo que el crecimiento adicional de la producción energética y la cartera de inversiones mineras deberían extender este auge exportador durante los próximos siete años.
El informe también destacó la evolución del sector energético. El superávit comercial de energía alcanzó casi US$9.000 millones en los últimos doce meses, frente a US$5.700 millones en 2024 y un déficit de US$4.400 millones registrado en 2022.
Además, indicó que las compañías que operan en Argentina prevén un aumento superior a 200.000 barriles diarios por año en la producción de petróleo durante los próximos dos años, impulsado por proyectos de infraestructura. También señaló que las exportaciones de gas natural licuado (GNL) podrían comenzar en el cuarto trimestre de 2027.
Como resultado del crecimiento de las exportaciones, la entidad proyectó que la cuenta corriente se ubicará en equilibrio durante este año, luego del déficit equivalente al 1,3% del Producto Interno Bruto (PIB) registrado en 2025.
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A juicio del banco, esa evolución, junto con los ingresos de capital, brinda respaldo al tipo de cambio, que considera cercano a un nivel de equilibrio. En ese escenario, sostuvo que no espera un salto significativo del dólar frente al peso, salvo que se materialice un escenario político extremadamente negativo durante el próximo año, al que calificó como un riesgo de baja probabilidad.
Otro de los factores destacados por el informe es la evolución de las reservas internacionales: el Banco Central compró más de US$11.500 millones en el mercado cambiario en lo que va del año, superando la meta anual de US$10.000 millones.
El banco resaltó que la autoridad monetaria redujo casi a cero su posición vendida en contratos de futuros de dólar, reconstruyendo margen para intervenir en ese mercado en caso de considerarlo necesario.
La inflación retomó la desaceleración
El segundo de los “planetas alineados” corresponde a la inflación: la inflación mensual fue de 2,1% en mayo, por debajo del consenso de Bloomberg, que proyectaba un 2,4%, y del 2,6% registrado en abril. Dos meses antes había alcanzado un pico de 3,4%. En términos interanuales, el índice de precios fue de 33,2%.
Para el conjunto de 2026, el banco proyectó una inflación de 32%, mientras que para 2027 estimó una desaceleración hasta el 15,5%.
La actividad económica sigue siendo el punto pendiente
El informe identificó a la actividad económica como el componente que todavía no acompaña el desempeño de las cuentas externas y de la inflación.
El gigante de Wall Street recordó el crecimiento del Producto Interno Bruto fue de 1,7% interanual durante el primer trimestre de 2026, afectado principalmente por el shock financiero previo a las elecciones legislativas de 2025.
Ese contexto, según los analistas de la entidad financiera, derivó en una creación de empleo más lenta, afectó el crédito y elevó la morosidad bancaria, especialmente entre los consumidores.
No obstante, Bank of America proyectó una recuperación de la actividad en los próximos trimestres impulsada por la caída de las tasas de interés y el dinamismo de los sectores exportadores.
Sus proyecciones contemplan un crecimiento económico de 3% para este año y de 3,5% para 2027. El informe agregó que las concesiones viales también contribuirían a esa recuperación, mientras que el sector de la construcción continúa afectado por un elevado stock de viviendas sin vender.
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La recomendación: mantener la sobreponderación
En materia de estrategia de inversión, Bank of America reiteró su recomendación de sobreponderar la deuda externa argentina.
La entidad sostuvo que la segunda mejora de la calificación crediticia soberana hasta la categoría B- fortalece su tesis de un “círculo virtuoso”, en el que menores rendimientos de los bonos acercan al Gobierno a recuperar el acceso a los mercados internacionales para administrar sus pasivos.
Según el informe, los bonos de referencia con vencimiento en 2035 cotizaron por primera vez en el año con rendimientos inferiores al 9% tras la mejora de la calificación y un contexto internacional más favorable.
El banco consideró que los rendimientos aún podrían seguir descendiendo si el escenario global continúa siendo favorable y el Gobierno mantiene la acumulación de reservas internacionales.
El estudio menciona que una recuperación de la actividad económica durante la segunda mitad del año podría reducir algunas preocupaciones sobre la popularidad del Gobierno.
No obstante, los analistas de BofA advierten que, si el Gobierno no aprovecha este año para realizar operaciones de manejo de pasivos porque los rendimientos no continúan bajando o porque decide no validar las tasas del mercado, esa situación podría incrementar la volatilidad durante el ciclo electoral del próximo año.













