Bloomberg Línea — La leve caída de la inflación en Colombia en febrero (a 1,08% mensual y 5,29% anual) respondió a la baja del precio de la gasolina, un factor coyuntural que no elimina las presiones actuales para los precios, que el mercado proyecta seguirán acelerándose.
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“Dicha moderación no obedeció a una corrección de precios ni a menor demanda, sino a alivios puntuales en regulados que contrarrestaron las presiones persistentes en los componentes más relevantes de la canasta familiar”, indica un análisis del centro de pensamiento ANIF.
Según su estimación, la reducción de COP$500 en el precio del galón de gasolina corriente representó cerca del 7% de la inflación mensual, y de no haberse adoptado, los combustibles habrían generado una contribución mensual positiva de 0,08 puntos porcentuales, llevando la variación mensual del IPC a 1,16% y la inflación anual de febrero a 5,38%, es decir, por encima del 5,35% registrado en enero.
Para Luis Fernando Mejía, CEO de Lumen Economic Intelligence, firma de análisis económico, a pesar del descenso del IPC en febrero “persisten riesgos al alza por las presiones que puede generar el fuerte aumento del salario mínimo sobre sectores intensivos en mano de obra”.
Servicios y alimentos siguen en aceleración
Andrés Pardo, jefe de estrategia macroeconómica para Sudamérica de XP Investments, expresó que los rubros del IPC más sensibles al salario mínimo se están acelerando desde enero. "La inflación acumulada del año a febrero ya va en 2,27%, por encima del 2,08% que se observaba a esta misma altura del año pasado".
De acuerdo con los datos revelados por la autoridad nacional estadística, los servicios concentraron la mayor intensidad, con una variación anual que pasó de 6,33% en enero a 6,45% en febrero y una contribución de 2,90 puntos porcentuales a la inflación total, es decir 55% del indicador, impulsada por rubros donde la mano de obra representa un factor de costo determinante.
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Las comidas en establecimientos (1,60pp), los servicios de vivienda (1,38pp) y las comidas fuera del hogar (0,52pp) concentraron cerca del 54% de la inflación anual de servicios.
Los alimentos también registraron una aceleración relevante, aportando 1,1pp con una variación anual que pasó de 5,11% en enero a 5,84% en febrero, su nivel más alto desde noviembre del año anterior.
Los bienes, por su parte, continuaron la tendencia al alza con una variación anual de 3,0%, frente al 2,9% de enero.
La única categoría que desaceleró fue regulados, al pasar de 5,5% en enero a 4,0% en febrero, con una contribución de 0,78pp a la inflación anual. La electricidad aportó -0,57pp a la variación anual, reflejo, dice ANIF, de la mejora en los niveles de los embalses que llevó a que el precio promedio en bolsa se ubicara en COP$124 por kWh en febrero, un descenso de 71,6% frente al mismo mes del año anterior.
Los combustibles contribuyeron con -0,45pp, resultado de la reducción de COP$500 pesos por galón reglamentada por el Gobierno Nacional.
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El gas domiciliario restó al indicador por un efecto base en el que el rubro registró un alza mensual del 14% en febrero de 2025 por ajustes tarifarios en varias ciudades (hasta del 36% en algunos casos), lo que hizo que su precio luciera moderado aun cuando se aceleró.












