De México a Argentina: los países de Latinoamérica con mayor prevalencia de obesidad, según la ONU

La incidencia de obesidad en adultos en la región se ha duplicado desde el año 2000, con Mesoamérica en el nivel más alto, según el informe Visión Regional 2025 de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición.

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Sobrepeso
04 de marzo, 2026 | 03:00 AM

Bloomberg Línea — La desnutrición y la inseguridad alimentaria disminuyeron en América Latina y el Caribe, aunque el aumento sostenido de la obesidad adulta y el elevado coste de una dieta saludable constituyen desafíos persistentes, revela un informe de agencias especializadas de la ONU.

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La obesidad entre adultos en la región alcanzó en 2022 el 29,9%, casi el doble de la estimación mundial (15,8%), equivalente a 141,4 millones de personas, de acuerdo con la Visión Regional 2025 de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición, publicada recientemente por FAO, FIDA, OPS/OMS, PMA y UNICEF. Esta prevalencia se ha duplicado desde el año 2000, cuando se calculaba en un 15,4% regional.

Mesoamérica registró la mayor proporción de obesidad, con 34,4%, equivalente a 42,5 millones de adultos; le siguió Sudamérica, con 28,6% y 91,2 millones, y el Caribe, con 24,5% y 7,6 millones de personas afectadas.

A nivel nacional, las estimaciones correspondientes a 32 países de la región mostraron una elevada heterogeneidad. Bahamas, Saint Kitts y Nevis y Belice registraron prevalencias de la obesidad en adultos superiores al 40%.

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Les siguieron Argentina, Barbados, Chile, México y Panamá, con tasas comprendidas entre el 35% y el 40%.

En la última década, prácticamente todos los países de la región experimentaron un aumento en la incidencia de la obesidad en adultos, con incrementos de entre seis y ocho puntos porcentuales en la mayoría de ellos. La única excepción fue Venezuela, donde ese indicador se mantuvo estable entre 2012 y 2022.

La OPS, a través de su director Jarbas Barbosa, explicó que “los entornos alimentarios poco saludables, caracterizados por la alta disponibilidad de productos ultraprocesados y el acceso limitado a alimentos saludables”, siguen impulsando la alta incidencia de sobrepeso y obesidad.

Varios países están legislando para promover hábitos de consumo saludables, con el fin de evitar el sobrepeso y la obesidad.

Como acciones preventivas, la organización sugiere trabajar para transformar los sistemas alimentarios mediante medidas fiscales, regulaciones de comercialización y etiquetado de advertencias en la parte frontal del envase para hacer que las dietas saludables sean más accesibles.

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La obesidad está relacionada con el desencadenamiento de 200 enfermedades y padecimientos y, según Verónica Hernández, directora médica de Merck Centroamérica y El Caribe, es una enfermedad crónica y debe verse como tal, “entenderla como un desafío de salud pública que requiere la educación tanto del público en general, del paciente como del mismo sistema de salud”.

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El informe de la ONU también señaló que el hambre disminuyó por cuarto año consecutivo y afectó al 5,1% de la población en 2024, frente al 6,1% de 2020, lo que representó 6,2 millones de personas menos.

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Brasil, Costa Rica, Guyana y Uruguay presentaron una incidencia de hambre inferior al 2,5%, mientras que Chile y México se acercan a ese umbral. Argentina, Barbados, Colombia, Dominica y República Dominicana se sitúan por debajo del 5%.

Sudamérica mostró la mayor mejora, con una prevalencia media de 3,8%, mientras que Mesoamérica se mantuvo en 5% y el Caribe en 17,5%, influido por la situación en Haití, con un 54,2% de desnutrición en el trienio 2022-2024.

Pese al avance, 33 millones de personas aún padecen hambre, 167 millones enfrentan inseguridad alimentaria y 181,9 millones no pueden costear una dieta saludable, cuyo costo aumentó un 3,8% en 2024, hasta los US$5,16 diarios ajustados por poder adquisitivo, frente a los US$4,97 en 2023.

A pesar del aumento sostenido del costo, la asequibilidad promedio ha mejorado en la región, apoyada en parte por la recuperación económica posterior a la pandemia. De acuerdo con el estudio, 15,4 millones más de personas pudieron acceder a una dieta saludable en comparación con 2021.

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