Aliados de Sheinbaum buscan acelerar inversión privada ante lento crecimiento

Hay dudas sobre si la última propuesta de Morena, el partido gobernante, será suficiente para reactivar la inversión durante la presidencia de Claudia Sheinbaum.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum
Por Alex Vásquez - Gonzalo Soto
23 de marzo, 2026 | 02:36 PM

Bloomberg — Los aliados de la presidenta Claudia Sheinbaum en el Congreso tienen prisa por atraer más inversión privada acelerando la aprobación de proyectos, conscientes de que el gasto público por sí solo no basta para impulsar el escaso crecimiento de la segunda economía más grande de América Latina.

Esta sensación de urgencia coincide con el afán de Sheinbaum por conseguir nuevas fuentes de financiación del sector privado, especialmente para las infraestructuras que sean capaces de generar más empleo y promover el bienestar de cara a las elecciones de mitad de mandato del año que viene. Pero persisten las dudas sobre si la última propuesta de su partido gobernante, Morena, será suficiente para reactivar la inversión durante su presidencia.

PUBLICIDAD

“Tenemos que acelerar este plan”, afirmó Alfonso Ramírez Cuéllar, un influyente legislador cercano a Sheinbaum y miembro del equipo de liderazgo de Morena en la Cámara Baja. “Nuestra principal preocupación es la falta de un crecimiento económico sostenido”, señaló, en una valoración inusualmente contundente de la situación económica.

Se prevé que el producto interno bruto de México crezca un 1,4% este año, un ligero repunte desde el escaso 0,5% de 2025. Desde que Sheinbaum asumió el cargo a finales de 2024, el crecimiento agregado de la inversión ha caído de alrededor del 2% interanual al -6% a finales del año pasado. La líder de izquierda necesita que la economía funcione mucho mejor para sostener el generoso gasto social que defiende.

En declaraciones al margen de una convención bancaria que reúne a altos ejecutivos del sector de los servicios financieros, Ramírez Cuéllar señaló las autopistas, las infraestructuras hidráulicas, los puertos, los aeropuertos y los proyectos ferroviarios como principales objetivos de la legislación.

PUBLICIDAD

“Algo que realmente tenemos que hacer es acelerar las autorizaciones”, afirmó el legislador, que también forma parte de la influyente comisión de finanzas de la Cámara de Diputados. Destacó la necesidad de reforzar el marco de los denominados “proyectos mixtos”, cuyo objetivo es impulsar la inversión privada en proyectos estratégicos, algo que Sheinbaum también ha promovido, incluso en el sector energético, políticamente sensible.

El partido Morena de Sheinbaum ha favorecido durante mucho tiempo los proyectos energéticos centrados en el Estado, receloso de que las empresas que buscan maximizar los beneficios ejerzan un control excesivo. En el pasado, los líderes del partido han llegado incluso a insistir en que los posibles socios privados de las empresas petroleras y eléctricas estatales del país les delegaran la mayoría de las decisiones operativas o solo adquirieran participaciones minoritarias.

En virtud de la legislación sobre inversión en infraestructuras, Sheinbaum dirigiría un nuevo consejo de inversión diseñado para agilizar la toma de decisiones, atraer más capital privado y evitar la duplicación de esfuerzos por parte de los distintos grupos implicados. El consejo incluiría a representantes del sector empresarial, en un intento por comprender mejor lo que ellos consideran los principales cuellos de botella. Todo ello tiene como objetivo complementar un nuevo marco de contratos público-privados presentado el año pasado para los sectores de la energía y el petróleo que, hasta ahora, solo ha dado lugar a un puñado de acuerdos, en su mayoría de pequeña envergadura.

Mecanismo de inversión

En virtud del nuevo mecanismo de inversión propuesto por el proyecto de ley, el gobierno siempre conservará una participación del 51% en los grandes proyectos de infraestructura, mientras que cederá a las empresas privadas los derechos de recaudación durante un periodo de tiempo acordado conjuntamente, afirmó Jorge Mendoza, director del banco estatal de desarrollo Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras).

PUBLICIDAD

Tomando como ejemplo un posible proyecto de autopista, Mendoza explicó que el gobierno trataría de otorgar una concesión a una empresa estatal de propiedad mayoritaria —como el fondo soberano de infraestructura Fonadin— que, a su vez, contrataría a una empresa privada y le cedería los derechos de recaudación de peajes y otros servicios. La empresa privada se encargaría de la construcción, el mantenimiento y la explotación del proyecto.

“Esta empresa pondrá capital y pedirá deuda contra los derechos de cobro que le da la concesión”, dijo Mendoza. “Aquí le metemos un sistema de gobernanza, porque este contrato, si bien tiene privados, tiene derechos de cobro, tiene un accionista que se llama gobierno federal”.

Jorge Mendoza, director general de Banobras.

El proyecto de ley también permitirá la contratación de proyectos de infraestructura clave, previa autorización de la Secretaría de Hacienda, incluso si aún no se ha asegurado la asignación presupuestaria definitiva. Asimismo, busca mejorar una plataforma digital de contratación pública para reducir los plazos de los proyectos y permitir la revisión preliminar de los documentos antes de la firma del contrato, con el fin de evitar descalificaciones posteriores por errores de procedimiento.

Se considera que esta iniciativa legislativa refuerza el plan de desarrollo económico “Plan México” de Sheinbaum, que hasta ahora ha tenido dificultades para despegar. Las tensiones comerciales con Estados Unidos han complicado el esfuerzo, además de las presiones inflacionistas más recientes derivadas de la guerra en Irán, incluyendo el aumento progresivo de los precios de los fertilizantes, así como de los combustibles para motores y el gas natural que México importa en grandes volúmenes.

A pesar de las dificultades, algunos líderes empresariales expresaron su esperanza en un cambio de rumbo.

El director ejecutivo de HSBC México, Jorge Arce, afirmó que hay optimismo en el sector bancario respecto al nuevo plan de inversión de Morena. Dijo que cree que las entidades crediticias comparten la prisa del gobierno por poner en marcha nuevos proyectos acelerando su tramitación.

“Hay una fuerte sensación de urgencia”, afirmó desde la conferencia. “Esto debe hacerse rápidamente”.

El banquero señaló que los proyectos del sector energético, además de la construcción de carreteras y puertos, son los que más interés despiertan en el sector financiero, el cual, según él, se muestra muy receptivo al llamamiento de Sheinbaum para destinar más recursos junto con la financiación pública.

“Los marcos de inversión conjunta son muy rentables”, afirmó. “Habrá interés”.

Lea más en Bloomberg.com

PUBLICIDAD