Bloomberg Línea — Aunque la pobreza en Venezuela ha estado cayendo progresivamente en los últimos años, sus habitantes continúan padeciendo cortes en los servicios públicos e ingresos que no alcanzan para cubrir la canasta básica, según la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi) de 2025, elaborada por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB).
La Encovi lleva una década dando a conocer las condiciones de vida de la población venezolana ante la opacidad de información oficial. Los datos suministrados en esta edición son producto de entrevistas a 11.352 hogares en mayo de 2025, siete meses antes de la caída de Nicolás Maduro y de la reapertura a la inversión privada para impulsar la economía nacional.
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Pese a que la “recesión económica junto a la hiperinflación contribuyó al empobrecimiento de la mayoría de los venezolanos”, después de la pandemia “se evidencia una mejoría en los niveles de pobreza”, sin que la cifra deje de ser preocupante, según el informe.
La pobreza de ingresos en los hogares —insuficiencia de recursos para satisfacer necesidades básicas— se situó en 68,5% en 2025, lo que evidencia una reducción respecto a 2024 (73,2%) y 2023 (82,8%).
La pobreza extrema en los hogares —sin ingresos suficientes para costear alimentos— se ubicó en 31,7% el año pasado, es decir, también descendió en comparación con 2024 (36,5%) y 2023 (50,5%).
“El desmontaje progresivo del sistema de controles en el ámbito económico favoreció la disminución de la inflación y cierta recuperación de los ingresos”, sustenta el reporte.
La pobreza multidimencional cayó al 55% en 2025, desde 57% en 2024 y 59% en 2023.
Pero los venezolanos no necesariamente viven en mejores condiciones: solo un 19% tiene acceso al servicio de agua de manera continua y un 10% vive sin cortes diarios de electricidaad.
La falta de acceso a los servicios públicos está impactando la educación. Solo el 44% de los niños acude regularmente a clase, mientras que el restante, dos o tres veces a la semana.
La inasistencia a clases se relaciona especialmente con fallas en el servicio del agua (26%), los apagones eléctricos (21%) y la falta de comida en el hogar 21%.
Otro dato preocupante es que en apenas el 19% de las instituciones bajo el Programa de Alimentación Escolar (PAE) se les brinda comida a los estudiantes todos los días.
Empleo bajo y remuneración insuficiente
Otra problemática que aqueja a los venezolanos es la participación laboral, inferior al promedio de América Latina y de algunos países seleccionados como Chile, Brasil, Colombia.
La tasa de ocupación en Venezuela fue de 54% en 2025, aunque es mayor en los hombres (72%) y menor en las mujeres (39%).
El informe explica que el empleo formal sigue aumentando su participación a costa de la reducción del autoempleo, en buena medida por la mejora en las remuneraciones del sector privado.
Entre la población ocupada encuestada, el 41,9% son trabajadores a cuenta propia, con un ingreso mensual promedio de US$171. Entretanto, el 27,2% están en el sector privado, con ingresos de US$230,1, y el 22,2% en el sector público, con ingresos de US$116,9
Los restantes son patronos (2,6%), con ingresos por US$349,6; ayudantes de familiares remunerados (2,4%), con ingresos por US$108, y empleados del servicio doméstico (2,2%), con ingresos por US$112,7.
Incluso los ingresos más altos no alcanzarían para cubrir la canasta básica en Venezuela, que el pasado abril fue estimada en US$692 por la consultora Ecoanalítica.
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