Bloomberg Línea — Las empresas españolas mantienen una fuerte apuesta por América Latina, con inversiones que alcanzan máximos históricos y consolidan a España como puente estratégico entre la región y Europa, pese a ajustes puntuales de algunas compañías del Ibex 35 en el marco de una nueva estrategia.
La inversión española agregada incluye a miles de compañías -no solo del Ibex 35 de la bolsa española de valores- y abarca sectores muy diversos.
“En 2024, 2.100 empresas españolas invirtieron en la región frente a solo 500 que desinvirtieron. Es decir, por cada empresa que sale, cuatro invierten”, manifestó a Bloomberg Línea Núria Vilanova, presidenta del Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (Ceapi).
Un ejemplo es el de la española Cox Energy, socio de Ceapi, que recientemente compró por US$4.200 millones la totalidad del negocio de Iberdrola en México, compañía que forma parte del Ibex 35.
De acuerdo con la ejecutiva de Ceapi, un consejo empresarial formado por 400 presidentes de las mayores empresas iberoamericanas, la inversión española en la región se mantiene en “máximos históricos” y con una “tendencia ascendente”.
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Entre 2007 y 2023 la inversión acumulada española en América Latina se triplicó, pasando de 82.000 millones de euros a 245.000 millones de euros (de unos US$94.250 millones a US$281.600 millones de hoy), según se desprende del reporte ‘Evolución reciente de las inversiones españolas en América Latina’, de Ceapi.
“Tengo la convicción de que Latinoamérica volverá a ser prioritaria para las empresas del Ibex. Las grandes compañías retornarán. Es un mercado que conocen bien y donde España mantiene una relación económica sólida y de confianza”, anotó Núria Vilanova.
El ciclo actual sería el inicio de una fase caracterizada por una transición desde una internacionalización amplia hacia otra más focalizada en menos países, más escala y sectores con estabilidad regulatoria o ventajas competitivas más claras. “No estamos ante el cierre de un ciclo histórico, sino ante una evolución natural hacia una etapa más sofisticada de la internacionalización”, consideró Núria Vilanova.
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La vocera institucional de la firma especializada en rastrear fusiones y adquisiciones TTR Data, Marcela Chacón Sierra, explica que las inversiones españolas en América Latina se han convertido en los últimos trimestres “en deals mucho más selectivos y estratégicos”.
Según el informe más reciente del mercado transaccional de TTR Data de febrero de 2026, España aparece como comprador en varias operaciones en la región, con especial concentración en Chile, México, Colombia.
Desde el punto de vista sectorial, detalla que el capital español se está concentrando principalmente en telecomunicaciones, tecnología y software, real estate y energías renovables, sectores donde las empresas españolas ya cuentan con una escala operativa y alta experiencia en la región.
Además de explorar nuevos mercados, España y los gigantes del Ibex 25 “también están gestionando músculo financiero en Latinoamérica en la consolidación de posiciones en industrias donde existe una relación histórica de inversión”, apuntó Marcela Chacón Sierra. Además, “el vínculo transaccional entre ambas regiones hoy se explica más por operaciones estratégicas que por volumen de transacciones”.
Un trampolín

España se ha consolidado como la principal economía puente entre América Latina y Europa y la segunda del mundo como plataforma de expansión internacional de empresas latinoamericanas.
Ceapi dice que las empresas latinoamericanas eligen a España como trampolín hacia Europa y el mundo.
Junto a otros centros financieros, como Países Bajos y Reino Unido, España concentra el 90% de la inversión latinoamericana en Europa.
Para Núria Vilanova, el peso de España evidencia que la integración empresarial transatlántica no se debilita, sino que evoluciona hacia un esquema más sofisticado.
“Las compañías operan con estructuras más complejas, con filiales que actúan como trampolín hacia terceros mercados y con una mayor integración bidireccional”, apuntó la directiva de Ceapi.
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Por tanto, “no hablamos del final de un ciclo, sino del inicio de una etapa más estratégica, más interconectada y con mayor capacidad de proyección global del espacio empresarial iberoamericano”, anotó.
Para Ceapi, Latinoamérica tiene las respuestas que el mundo necesita y será clave para los grandes retos globales en los próximos años en sectores como agroindustria, minería, energía y recursos como el agua, turismo y salud.
Núria Vilanova manifestó que Latinoamérica aporta al mundo el 14% de los alimentos, el 30% de la superficie cultivable, las mayores reservas de litio y minerales críticos, y recursos energéticos clave para la economía digital y la inteligencia artificial, lo que refuerza el papel de España como puente natural con Europa.
En visión de esa organización, marcos como Mercosur y la alianza UE-Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) consolidan esta relación birregional, apoyando la seguridad alimentaria, la transición energética y la proyección internacional conjunta, y fortaleciendo a España como eje de conexión entre ambos espacios.
Brasil y México, polos estratégicos

Brasil y México son los dos mercados estratégicos en esta nueva era de las relaciones entre Latinoamérica y España, representando el 50% de la inversión española en la región.
Junto Argentina, Colombia y Chile, abarcan un 85% de la inversión española en América Latina, según las cifras de Ceapi.
“Brasil y México son las dos mayores economías de la región y, por tanto, concentran los mayores volúmenes de inversión española”, expuso a este medio Juan Carlos Martínez Lázaro, profesor de la IE University, en España.
“A veces, las relaciones políticas son menos fluidas de lo que deberían, pero eso no impide que las empresas instaladas en esos países mantengan su apuesta y que, incluso la incrementen”, comentó el analista.
México es en la actualidad el principal destino de la inversión española en América Latina, concentrando el 28,9% del total regional.
En los últimos 16 años, la inversión española en el país se ha triplicado hasta máximos históricos, pasando de 22.192 millones de euros en 2007 a 70.799 millones en 2023 (unos US$25.483 millones a US$81.300 millones).
Atado a lo anterior, el número de empresas con capital español mayoritario pasó de 589 en 2014 a 2.185 en 2024.
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“Desde 2020, la inversión productiva española en México muestra una clara recuperación, consolidándose como uno de los mercados más dinámicos junto con Colombia y Perú”, dijo Núria Vilanova.
México también es el principal inversor latinoamericano en España y uno de los países con mayor número de empresas que utilizan España como trampolín para su expansión internacional (118).
Por su parte, Brasil representa el 21,8% de las inversiones españolas en la región y, aunque su crecimiento ha sido más irregular que el de México o Colombia, mantiene una posición estratégica en sectores como energía, banca y telecomunicaciones.
El número de compañías con más del 50% de capital español pasó de 325 en 2014 a 1.853 en 2024, “lo que demuestra la confianza estructural en el mercado brasileño”, en opinión de Núria Vilanova. Brasil mantiene una posición estratégica en sectores como energía, banca y telecomunicaciones.
Más allá de los mercados principales también destacan casos como el de Colombia, en donde la IED española pasó de 4.717 millones de euros en 2007 a 14.171 millones en 2023 (unos US$5.417 millones a US$16.276 millones).
El país ha experimentado un aumento notable del número de empresas con mayoría de capital español, que pasó de 218 en 2014 a 1.350 en 2024.
“A pesar de esas desinversiones puntuales, las empresas españolas van a seguir invirtiendo en la región en la medida que encuentren buenas oportunidades”, comentó Juan Carlos Martínez Lázaro. “Eso no quiere decir que no inviertan en otros lugares, pero Iberoamérica seguirá siendo un destino preferente para muchas empresas españolas”.
Desinversiones de grandes jugadores

Desde los años noventa, las grandes empresas españolas han apostado por Latinoamérica, hasta el punto de que el Ibex 35 ha sido considerado un termómetro financiero de Iberoamérica.
La relación entre el índice y la región ha atravesado altibajos, pero se mantiene plenamente vigente, en opinión de Ceapi.
En el actual contexto geopolítico global, Ceapi considera que Europa demanda una mayor atención estratégica por parte de las compañías del Ibex, lo que ha derivado en una redefinición de los grandes grupos europeos.
El bróker ActivTrades calcula que la venta de activos de gigantes del Ibex 35 como Telefónica, Iberdrola, Repsol y Naturgy en la región equivale aproximadamente a unos 9.670 millones de euros (unos US$11.117 millones) en un período de cinco años aproximadamente.
“Algunas compañías del Ibex 35 sí han reducido su exposición en América Latina, como Telefónica, Iberdrola, Repsol y Naturgy”, dijo a Bloomberg Línea Alexander Londoño, analista de Mercados en ActivTrades. “Pero no se puede afirmar que todo el Ibex 35 esté ejecutando una salida estructural homogénea de la región”.
Los ajustes se concentran en sectores con mayor riesgo regulatorio y de retorno para algunas compañías del Ibex 35.
La reducción de exposición responde a desinversiones puntuales de grupos muy visibles que han vendido filiales o activos como ha sido el caso del gigante de telecomunicaciones Telefónica.
Los movimientos recientes responderían a procesos de reorganización en momentos específicos y no a un abandono estructural de Latinoamérica.
En el primer trimestre de 2026 Telefónica ha concretado las salidas de Colombia y Chile.
Telefónica ya ha completado en 2025 las ventas de sus filiales en Argentina, Perú, Uruguay y Ecuador.
En diciembre, Telefónica anunció además la venta de su división de ciberseguridad y cloud en Colombia, México y Chile.
Ese mismo mes anunció que iniciaría el procedimiento para excluir voluntariamente la cotización de sus American Depositary Shares (ADS) en Wall Street.
La compañía había debutado en Wall Street en 1987, siendo la primera firma española en llegar al mayor mercado bursátil del mundo.












