El lunes 9 de octubre falleció Charles “Chuck” Feeney, uno de los multimillonarios filántropos más reconocidos del mundo. Feeney, quien hizo su fortuna como cofundador del Duty Free Shoppers Group, era admirado por otros magnates, como Warren Buffett o Bill Gates.
“Chuck ha dado ejemplo. Es mi héroe y también el de Bill Gates. Debería ser el héroe de todo el mundo”, había afirmado Buffet, según recoge un artículo del portal 5 Días. Parte de las alabanzas que recibía Feeney tenían que ver con su altruismo.
Un artículo publicado por The New York Times, que repasa la vida de Feeney, recordó que “tras amasar miles de millones en negocios”, se comprometió a donar casi todo su dinero a causas antes de morir. Lo consiguió, y luego vivió una vida más modesta.
Su vida
Feeney nació en 1931 en Nueva Jersey. Sus madre era enfermera de hospital y su padre trabajaba en la industria del seguro.
Feeney se graduó en el instituto St. Mary of the Assumption de Elizabeth en 1949, institución a la que él atribuye su espíritu filantrópico. De hecho, en 2016 le donó US$250.000
En la Guerra de Corea, Feeney sirvió como operador de radio y comenzó su carrera vendiendo licor libre de impuestos al personal naval estadounidense en los puertos del Mediterráneo en la década de 1950.
Feeney se graduó en la Escuela de Administración Hotelera de la Universidad de Cornell en 1956.
Su primera esposa fue Danielle una mujer franco-argelina. Cuando se conocieron, ella estudiaba en la Sorbona. Tuvieron cuatro hijas y un hijo y se divorciaron en 1991.
Su segunda esposa, Helga, con la que se casó en 1995, era su antigua secretaria
La creación y expansión de Duty Free
El concepto de “compras libres de impuestos” -ofrecer concesiones de alto nivel a los viajeros, libres de impuestos de importación- apenas comenzaba cuando Feeney y su compañero de universidad Robert Warren Miller empezaron a vender licores libres de impuestos a los militares estadounidenses en Asia en los años 50.
Más tarde ampliaron su negocio a la venta de coches y tabaco y fundaron el Duty Free Shoppers Group en 1960.
DFS comenzó a operar en Hong Kong, y más tarde se expandió a Europa y otros continentes. A principios de los sesenta, DFS consiguió una concesión para la venta libre de impuestos en Hawai, lo que le permitió comercializar sus productos entre los viajeros japoneses.
Según detalla el sitio Eleconomista.es, el éxito inicial en sus tiendas de Honolulu y Hong Kong fue completamente inesperado y pronto comenzó a vender alcohol, joyas, perfumes en una auténtica red de tiendas que se expandía año a año a toda velocidad. Hoy en día hay más de 850 Duty Free repartidos por cinco continentes. Al margen de este negocio, también fue un gran inversor inmobiliario y minorista comprando terrenos en Hawaii, Francia, Canadá y EEUU.
Filantropía
La mencionada nota de The New York Times destaca que Feeney donó anónimamente a universidades, instituciones médicas, esfuerzos científicos, grupos de derechos humanos, iniciativas de paz y decenas de causas destinadas a mejorar la vida en Estados Unidos, Vietnam, Sudáfrica, Australia, Israel, Jordania y otros países.
Según explica Eleconomista.es, los US$8.000 millones que el empresario pudo reunir se repartieron por proyectos humanitarios y educativos en Irlanda, la tierra de su familia, Cuba, Sudáfrica, entre otros muchos países. Cuando le preguntaron por qué renunciar a su fortuna antes de tiempo, Feeney explicaba que “no puedo pensar en un uso de la riqueza más gratificante y apropiado que darla mientras uno está vivo, y ayudar de este modo a mejorar la condición humana”.
En 2012, en una entrevista a Forbes cuando le catalogaban como el ‘James Bond de la filantropía’, por sus donaciones bajo el radar, el empresario se definía afirmando que “soy feliz cuando lo que hago es ayudar a la gente y no necesito más motivos para hacer algo”.
Chuck había creado la entidad filantrópica Atlantic Philanthropies, que cerró en 2008, después de haber donado toda su fortuna.













