Buenos Aires — La deuda neta consolidada del Estado argentino registró una leve suba en el primer trimestre, pero se mantiene por debajo de los niveles que exhibía en 2023, antes del cambio de gestión.
Según estimaciones del broker Facimex Valores, la deuda neta consolidada trepó entre 0,4 y 0,5 puntos porcentuales respecto del último trimestre del año pasado y alcanzó así los US$254.000 millones, equivalentes al 36,9% del Producto Bruto Interno (PBI).
Pese a este leve incremento, la deuda neta consolidada se redujo en US$11.600 millones frente al tercer trimestre de 2023, lo que representa una baja de 3,7 puntos porcentuales del PBI.
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¿Qué quiere decir deuda neta consolidada?
El cálculo de deuda neta consolidada que lleva adelante Facimex busca reflejar el nivel de apalancamiento del sector público nacional mediante una medición que integra los pasivos del Tesoro y del Banco Central.
Para ello, descuenta las tenencias de deuda soberana que que poseen agencias del propio sector público, como las del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSeS y el Banco Nación. Esas tenencias, según el broker, representaban el 33% del PBI argentino al cierre del primer trimestre de este año.
Además, la metodología considera la posición de liquidez del sector público. En ese sentido, Facimex quita de su cuenta las reservas netas del Banco Central y los depósitos del Tesoro, tanto en pesos como en dólares, independientemente de si se encuentran en el sistema financiero o en cuentas del propio BCRA.
Según la sociedad de bolsa, este enfoque, que difiere del que suele emplear y comunicar el equipo económico de Javier Milei, permite obtener una medida más precisa del endeudamiento efectivo del Estado.
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Los pasivos en moneda extranjera del Estado argentino
Aplicando los criterios mencionados, informe detalla que la deuda neta consolidada denominada en moneda extranjera se ubicó en US$191.000 millones, equivalente al 27,8% del PBI. Esa cifra implicó una caída de 0,6 puntos porcentuales respecto del trimestre previo, aunque todavía se ubicó un punto porcentual por encima del nivel registrado un año antes.
En tanto, la deuda neta consolidada en moneda local alcanzó los US$62.000 millones, equivalentes al 9,1% del PBI. En este caso, el indicador aumentó 1,1 puntos porcentuales frente al cuarto trimestre de 2025, mientras que descendió 0,6 puntos respecto del primer trimestre de 2025.
Deuda atada al tipo de cambio
El estudio también analiza la exposición cambiaria del Gobierno con el sector privado: en otras palabras, cuánto debe a inversores privados en títulos que se ajustan por la fluctuación del tipo de cambio. Según las estimaciones de Facimex Valores, esa exposición cerró el primer trimestre en US$5.200 millones, el equivalente al 10,4% del M2 privado.
Para realizar ese cálculo, la firma suma las tenencias privadas de títulos dollar linked, estimadas en US$2.600 millones, y la posición vendida del BCRA en contratos de futuros de dólar, también estimada en US$2.600 millones, bajo el supuesto de que esos contratos fueron tomados principalmente por inversores privados.
De acuerdo con el documento, esta exposición disminuyó en US$1.600 millones respecto del cuarto trimestre de 2025 y acumuló una reducción de US$6.800 millones frente al tercer trimestre de 2025, previo a las elecciones legislativas.
Deuda que bajó, pero con riesgo en el horizonte
El 15 de junio, el jefe de Research de Aurum Valores, Pablo Repetto, dialogó con el podcast de Bloomberg Línea y se refirió a la evolución de los pasivos del Estado.
Allí explicó que su metodología incorpora la deuda del Tesoro con organismos internacionales y acreedores privados, además de la deuda del Banco Central con acreedores privados. A la vez, al igual que Facimex, excluye la deuda intrasector público, mientras que incorpora el stock de reservas netas del Banco Central.
Con ese criterio, Repetto sostuvo que “la deuda durante el gobierno de Milei se redujo” y afirmó que, al considerar esa “deuda estatal neta”, se observa “una mejora importante del nivel de endeudamiento argentino durante el gobierno de Milei”.
No obstante, Repetto sostuvo que la mayor parte de esa mejora se concentró entre la asunción de Milei y el cierre de 2024. Según explicó, ello respondió al proceso de “licuación del endeudamiento en pesos”, aunque posteriormente ese fenómeno comenzó a moderarse por la apreciación del peso, que elevó el valor en dólares de la deuda en moneda local y desaceleró su caída en términos de sostenibilidad.
El economista consideró que el aspecto más relevante es que “el Gobierno puede mantener un stock de deuda con un descenso moderado” y que el pago de intereses con superávit primario contribuye a sostener esa dinámica.
De todas formas, advirtió que hacia adelante aparece un desafío adicional, dado que una parte importante de la deuda que hoy enfrenta el Estado argentino fue emitida a tasas de interés muy bajas y que, a medida que el Tesoro vuelva a financiarse en los mercados, “la tasa nueva va a estar bastante por encima de la tasa de interés de la deuda vieja”, aun cuando logre obtener condiciones más favorables que las implícitas actualmente.
En ese contexto, afirmó que el Tesoro “debería tener un superávit primario un poco más alto” para evitar incrementar el stock de deuda mediante el refinanciamiento de intereses y limitar el roll over a los vencimientos de capital.
Las cuentas que saca el Gobierno
El ministro de Economía, Luis Caputo, suele publicar, periódicamente, en su cuenta de X, que el Gobierno se ha estado desendeudando, aunque en el cálculo que lleva a cabo toma como medida la deuda bruta, por lo que los números son diferentes a los de Facimex Valores.
Hacia fines de mayo, el ministro había publicado un gráfico en el que es aprecia como la deuda pública total baja de 88,42% (en noviembre de 2023) a 69,98% en abril de 2026.
Consultado sobre esta divergencia entre un cálculo y el otro, Tobías Pejkovich, economista de Facimex Valores, explicó: “Hay varias diferencias entre esa publicación y nuestro cálculo. En los tuits de Caputo está la deuda del Tesoro en porcentaje del PBI, que a nosotros nos da 72,5% del PBI a marzo (muy similar a lo que publica)”.
En términos metodológicos, Pejkovich consignó tres diferencias entre la deuda neta consolidada que calcula Facimex y la deuda total que viene siguiendo Caputo:
- “Nosotros solo tomamos la deuda del Tesoro con privados y organismos internacionales, es decir restamos las tenencias de agencias del sector público nacional que representó aprox 33% del PBI en el 1° trimestre de 2026”.
- “Sumamos la deuda del BCRA, la cual incluye los repos pero excluye los Bopreal emitidos como garantía, los Bopreal utilizados para pagos de impuestos y los Bopreal rescatados por el BCRA”
- “De esta deuda del Tesoro y el BCRA consolidada, luego neteamos la posición de liquidez del BCRA (reservas netas) y del Tesoro (depositos en dólares y pesos tanto en el sistema y en el BCRA)”.
El lunes 6 de julio, Caputo presentó el programa financiero de cara a 2027 y en un tramo de su interlocución sostuvo: “Este es un gobierno que ha reducido la deuda consolidada. El programa financiero que estamos presentando clarifica cómo se va a refinanciar el capital de la deuda existente. Se ha decidido que el ratio de deuda sobre PBI sea cada vez más bajo para ser intertemporalmente solventes; es decir, que el tamaño de la deuda con respecto a la economía sea cada vez menor”.













