Buenos Aires — Distintas alternativas de inversión en real estate en Argentina vuelven a captar el interés de los ahorristas. Ocurre en un contexto de mayor estabilidad cambiaria y con señales de reactivación del mercado inmobiliario.
Desde departamentos en pozo y lotes financiados hasta desarrollos turísticos con renta administrada y nuevos formatos habitacionales vinculados a Vaca Muerta, el sector ofrece opciones para perfiles de inversión diversos, con el foco puesto en preservar capital y generar rentabilidad.
“El mercado muestra hoy un perfil claramente más selectivo. El interés de los inversores se concentra en real estate residencial bien ubicado, proyectos de renta temporaria o turística, y oportunidades donde persiste un diferencial entre el valor de entrada y el costo de reposición”, explicó Alejandro Schuvaks, fundador y socio director de ARGIS, gestora de capital integrada de España.
Según el ejecutivo, “la actividad es impulsada, principalmente, por inversores con dólares disponibles que buscan preservar su capital en activos reales y que perciben una ventana de oportunidad en Argentina, condicionada a que se consolide cierta estabilidad macroeconómica”.

Schuvaks, quien administra más de US$1.600 millones en activos y cuenta con más de 330.000 metros cuadrados bajo gestión, destacó además el potencial de polos como Vaca Muerta. “Cuando surge una actividad económica de gran escala, como ocurre con el sector energético, crece rápidamente la demanda de infraestructura habitacional flexible para profesionales y trabajadores que se instalan por períodos determinados”, señaló. En ese marco, remarcó el auge del “flex living”, un formato que combina alquiler temporario con servicios similares a los hoteleros y que ya se expande en mercados internacionales.
Inversión en hoteles y renta administrada
Otra de las tendencias que gana protagonismo es la convergencia entre real estate y hotelería. Así lo explicaron a Bloomberg Línea desde Wyndham Hotels & Resorts, al destacar un creciente interés en “modelos que combinan inversión inmobiliaria con operación profesional, como los condoteles o desarrollos con renta administrada”.
VER MÁS: Cómo es el proyecto del Gobierno de Milei para desregular el mercado inmobiliario
La compañía considera que en Argentina existe un fuerte potencial tanto en destinos turísticos consolidados como en ciudades del interior con intensa actividad económica. En esa línea, continúa expandiendo su presencia con desarrollos en Bariloche, Mendoza, Neuquén y Rosario con la intención de “maximizar el rendimiento de estos activos en el largo plazo”.
Invertir en pozo y en tierra
Federico Akerman, director de Terres, la primera inmobiliaria argentina especializada exclusivamente en terrenos para desarrollo, afirmó que el mercado local atraviesa “un momento de posibilidad”. Según explicó, “hay tasas hipotecarias en baja, regreso del crédito de largo plazo, una concentración real de la actividad en pocos barrios y, por primera vez en casi una década, la aparición de compradores reales y no solamente inversores con liquidez”.

“Las oportunidades dependen del perfil del inversor. En el mercado de usados todavía hay unidades a precios competitivos para quien busca ingreso rápido o renta. Los pozos nuevos, en cambio, salen casi al nivel de metro terminado porque el costo de construcción se encareció y los desarrolladores ya no pueden ofrecer el descuento clásico, pero siguen siendo atractivos como apuesta a futuro: la oferta nueva responde lento, la demanda está activándose, y ese desfase debería traducirse en valorización”, indicó.
En ese sentido, sostuvo que “los terminados de obra reciente no abundan, y los desarrolladores que llegaron hasta el final con stock buscan defender el valor más que liquidar”.
“Después está la tierra, donde nosotros trabajamos todos los días. Las incidencias siguen bajas frente a los máximos históricos, y la demanda hoy se explica principalmente porque la capacidad de compra del dólar, con el tipo de cambio estable, se deteriora”, puntualizó.
De esa manera, subrayó que “eso empuja a los desarrolladores a comprar terrenos, que ajustan según el contexto y aumentan su valor por ser un bien escaso”. “Quienes compraron en el pasado reciente lo hicieron con incidencias por debajo del mercado actual, y ese diferencial todavía sostiene los proyectos que están lanzándose pese al elevado costo de construcción. El suelo sigue siendo el activo donde la ecuación de retorno es más interesante, porque la valorización se captura aguas arriba del producto terminado y no compite con el stock que ya está en venta”, remarcó.
Desde el estudio ATV Arquitectos evaluaron que “la clave de la rentabilidad reside en la capacidad de identificar proyectos donde la calidad constructiva funcione como resguardo frente a las variaciones de costos”.
“En un escenario en el que el metro cuadrado en barrios consolidados ya supera los US$3.200, el diseño y la propuesta arquitectónica se vuelven el único respaldo real para garantizar que una unidad no solo conserve, sino que incremente su valor con el tiempo”, puntualizó.
A su vez, resaltó que un desarrollo con características diferenciales, permite asegurar un activo final con una apreciación superior al promedio del mercado. “La lógica de inversión para este año indica que, en contextos complejos, las propiedades estándar pierden atractivo frente a desarrollos con valor agregado”, analizó.
VER MÁS: Bajan tasas de créditos hipotecarios abriendo nueva oportunidad para comprar vivienda en Argentina
Natalia Tuset Roiz, gerente comercial de ATV Arquitectos, opinó: “La clave para ganar hoy está en saber elegir proyectos que se destaquen por su ubicación y por su diseño orientado a la experiencia de habitar. No se trata solo de comprar metros cuadrados, sino de invertir en espacios que mejoren la calidad de vida”.
Barrios privados y financiación
En el segmento residencial, Grupo Haras del Sur destacó interés por parte de los inversores en alternativas como Vícthoria Houses, la cual combina financiación propia, una ubicación estratégica dentro del barrio y amplias unidades con vistas abiertas al golf.
El proyecto contempla dos bloques con 16 unidades tipo dúplex de cuatro y cinco ambientes, con superficies de entre 160 y 175 metros cuadrados. Desde la firma señalaron a este medio que cada unidad contará con cocina integrada, estar-comedor, lavadero, galería con parrilla, jardín privado y dos cocheras. Los precios parten desde US$224.000, con un esquema comercial que contempla un anticipo del 40% y el saldo financiado en 36 cuotas.
A su vez, desde la compañía también manifestaron un creciente interés por los lotes financiados en Haras del Sur V, especialmente aquellos con vistas al polo, una propuesta que apunta tanto a usuarios finales como a inversores que buscan valorización de mediano plazo.













