Ciudad de México — México opera todavía con grado de inversión ante S&P Global, Moody’s y Fitch Ratings, las tres principales agencias calificadoras que evalúan su deuda soberana. Sin embargo, la calificación crediticia del país está al borde de bonos basura con dos agencias.
Moody’s Ratings rebajó la calificación crediticia de México de Baa2 a Baa3, y cambió de negativa a estable la perspectiva de la nota soberana, anunció el miércoles 20 de mayo la agencia calificadora.
La rebaja implica que Moody’s deja la calificación de México a un escalón del bono basura o grado de no inversión especulativo, según su escala de calificaciones.
Moody’s sustentó la rebaja de la calificación ante el reflejo del debilitamiento sostenido de la solidez fiscal que se aceleró en 2024 y que se espera persista.
Ante la rebaja de Moody’s, México queda en el último escalón de grado de inversión en esa escala, cuando Fitch ya lo tiene también en el último peldaño de grado de inversión, dijeron economistas de Banamex en una nota de análisis.
Mientras que S&P Global mantiene la calificación dos niveles arriba del grado de inversión, aunque con perspectiva negativa.
El pasado 12 de mayo, S&P Global ratificó la calificación crediticia de México en BBB, pero cambió de estable a negativa la perspectiva crediticia, lo que implica una advertencia sobre un aumento más rápido de lo previsto de la deuda pública ante el déficit fiscal y el bajo crecimiento económico.
La agencia Fitch mantiene la calificación de México en BBB- con perspectiva estable ratificada en abril de este año, es decir, a un escalón de la pérdida del grado de inversión.
Las analistas de Banamex señalaron que, desde finales de 2024, se han materializado riesgos a la baja señalados por Moody’s que podrían llevar a una reducción de la calificación crediticia al nivel más bajo dentro del grado de inversión.
“En caso de que México no logre acelerar el crecimiento económico de manera sostenible y realizar una consolidación fiscal exitosa, incluyendo las finanzas de las empresas públicas, en el mediano plazo podría perder el grado de inversión”, expusieron.
Riesgos crediticios
Víctor Gómez Ayala, economista jefe de Finamex Casa de Bolsa, dijo en una nota de análisis que dos de las tres principales agencias ubican ahora a México en el peldaño más bajo del grado de inversión.
El Baa3 de Moody’s converge con el BBB- Estable de Fitch, mientras que S&P se mantiene un escalón arriba en BBB, pero con perspectiva negativa que apunta a una posible alineación adelante, indicó.
“El recorte era un riesgo señalado y la perspectiva estable acota el impacto inmediato. La dinámica de fondo, sin embargo, no cambia: consolidación fiscal incompleta, crecimiento insuficiente para aliviar la aritmética de la deuda y el pasivo de Pemex sin resolver”, dijo Gómez Ayala.
Con la perspectiva negativa de S&P aún vigente -consideró- el Gobierno tiene margen limitado, y tiempo limitado, para redirigir la trayectoria mediante medidas estructurales antes de que el panorama de las tres agencias se deteriore aún más.
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Gabriela Siller, economista en jefe de Banco Base, dijo que perder el grado de inversión sería equivalente a “estar reprobados” y el costo de financiamiento para personas, empresas y gobierno subiría.
Consideró que el tipo de cambio sería vulnerable de registrar depreciaciones aceleradas y, en general, se deterioraría más el contexto económico de México. “Recuperar el grado de inversión tomaría varios años, por lo que es menos costoso corregir el rumbo antes de que eso suceda”.
Una nota del área de estudios económicos de Scotiabank señaló que la reacción del mercado fue contenida tras conocerse la decisión de Moody’s, con una depreciación del peso mexicano marginal.
Lenta consolidación fiscal
En su primer año de Gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum avanzó hacia la consolidación fiscal tras reducir el déficit fiscal récord que le heredó Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), al bajarlo a 4,9% del PIB en 2025, desde el nivel histórico de 5,8% del PIB observado en 2024.
Sin embargo, para 2025 se había estimado bajar el déficit a 3,9% del PIB, pero finalmente cerró en 4,9%, un punto porcentual por encima de lo aprobado originalmente.
Tras haber logrado ese avance, la Secretaría de Hacienda ahora apuesta a que el déficit fiscal baje a 4,1% del PIB en 2026 y a 3,5% del PIB para cierre de 2027, pero los analistas dudan de que se logren esos objetivos dado el bajo crecimiento económico.
La Secretaría de Hacienda mantiene un estimado de crecimiento para este año en un rango de 1,8% y 2,8% anual en 2026, pero Moody’s y los analistas han comenzado a recortar sus pronósticos para el PIB.
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Hacienda estima que el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP), la medida más amplia de la deuda pública, se ubicará en MXN$20,4 billones, equivalente a 54,7% del PIB al cierre de 2026.
Sin embargo, esa ratio de la deuda pública fue ajustada en abril de este año a 54,75 del PIB, cuando originalmente Hacienda estimaba un nivel de 52,3% del PIB.
Para 2027, se prevé que la deuda pública se ubique en 55% del PIB.
Menos crecimiento económico
Moody’s también rebajó para México su previsión de crecimiento del PIB a menos del 1% en 2026 y al 1,3% en 2027, lo que supone un crecimiento medio de alrededor del 1% durante el periodo 2024-2027, muy por debajo de la media a largo plazo de México, que es del 2%.
“La escasa inversión y las perspectivas de crecimiento moderadas están agravando las presiones fiscales”, apuntó la agencia.
El subgobernador de Banco de México, Gabriel Cuadra, pronostica que la economía crecerá debajo de 1% este año, similar a lo que espera Moody’s.
La Encuesta Citi de Expectativas de este 20 de mayo arrojó que la proyección mediana de crecimiento del PIB para 2026 disminuyó a 1,1% desde el 1,2% de la última encuesta, con un rango de estimaciones que va desde 0,5% a 1,5%.
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La economía mexicana se contrajo 0,8% en el primer trimestre, lo que implicó el peor inicio de año desde 2020, mientras que los ingresos presupuestarios de México cayeron entre enero y marzo arrastrados por declive petrolero y recaudación.












