Conflicto en Irán y bloqueo en Ormuz llevará al petróleo a niveles “manejables”: expertos

Un documento publicado por la gestora de fondos Janus Henderson anticipa que el alza del commodity se mantendría, por ahora, bajo control.

PUBLICIDAD
Bloomberg
02 de marzo, 2026 | 09:45 PM

Bloomberg Línea — El ataque del eje Estados Unidos-Israel a Irán tiene efectos inevitables en el mercado y el activo que está en el centro del análisis es el petróleo, dado que en territorio iraní se produce alrededor del 3,5% del suministro mundial de este commodity. Además, la escalada bélica llevó a un bloqueo por parte de las autoridades iraníes del Estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente el 20% del crudo global.

En un análisis firmado por Adam Hetts, director global de multi-asset de Janus Henderson, la gestora señala que, si bien es probable que los precios continúen en ascenso, el escenario base contempla niveles “manejables”. El informe recuerda que el petróleo operó mayormente en un rango de entre US$60 y US$70 durante los últimos 12 meses, y que un movimiento hacia los US$80 sería consistente con episodios de tensión geopolítica recientes, como el conflicto de junio de 2025.

PUBLICIDAD

Incluso un avance hasta los US$90 tendría como antecedente lo ocurrido en abril de 2024, cuando los mercados globales lograron absorber el impacto ante una resolución relativamente rápida de las hostilidades.

Ver más: El petróleo se dispara mientras el conflicto en Irán sacude al mercado

Como parámetro de un escenario más severo, el documento menciona la invasión rusa a Ucrania a comienzos de 2022, que llevó el barril por encima de los US$100 durante un período prolongado y con picos superiores a los US$120. Frente a ese antecedente, los valores actuales reflejarían, por ahora, un conflicto acotado y de duración limitada.

PUBLICIDAD

Desde el punto de vista de la inversión, la firma advierte que el canal más directo de transmisión es el energético, pero no el único. Una mayor incertidumbre podría deteriorar el apetito por el riesgo a escala global, afectando a las acciones y otros activos más volátiles. En ese contexto, podrían ganar atractivo los bonos soberanos de mercados desarrollados, incluidos los títulos del Tesoro de Estados Unidos, así como las monedas consideradas refugio.

El informe también señala que un encarecimiento sostenido del crudo podría reavivar temores inflacionarios a nivel mundial. De consolidarse ese escenario, se reduciría la probabilidad de que la Reserva Federal de Estados Unidos avance con recortes de tasas hacia fines de año, tal como hoy descuenta parte del mercado.

No obstante, la gestora subraya que un cambio de esa magnitud en la dinámica financiera requeriría una escalada prolongada del conflicto. En lo inmediato, anticipa un período de alta volatilidad y abundancia de titulares, con un nivel de incertidumbre que podría alcanzar su punto máximo en las próximas jornadas.

Los escenarios que maneja Lombarda Odier

En paralelo, un análisis de el holding financiero suizo Lombard Odier plantea que el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán incrementa los riesgos tanto para la economía global como para los mercados financieros. La entidad distingue dos trayectorias posibles: un escenario base de escalada contenida y un escenario de riesgo caracterizado por un shock petrolero de alcance global.

PUBLICIDAD

Bajo la hipótesis central, subas moderadas del precio del petróleo tendrían efectos macroeconómicos acotados. En cambio, en el escenario adverso el crudo podría encarecerse hasta US$50 adicionales por barril respecto de los niveles previos al conflicto, lo que implicaría una presión a la baja sobre el crecimiento y un impulso alcista sobre la inflación.

Ver más: Producción de petróleo en Medio Oriente podría tener que detenerse si Ormuz mantiene pausa

La institución anticipa semanas de elevada volatilidad en los activos de riesgo, junto con precios más altos para el petróleo y otras materias primas, además de una mayor demanda de activos considerados refugio.

No obstante, dado que su escenario principal contempla una escalada limitada, mantiene una postura de inversión moderadamente pro-riesgo. En ese marco, sostiene una exposición infraponderada a bonos soberanos globales y una sobreponderación en activos de mercados emergentes y en oro, como cobertura frente a episodios de tensión prolongada.

PUBLICIDAD