Las tres Colombias que imagina Wall Street para el día después de las elecciones

La elección presidencial de Colombia se ha convertido en una prueba clave para los mercados que miran el rumbo de la deuda pública, el peso, la inversión y la estabilidad fiscal del país.

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Demonstrators hold Colombia flags during a pro-government march to Bolivar Square in Bogota, Colombia, on Tuesday, Feb. 14, 2023. President Gustavo Petro’s plans to overhaul the Colombian welfare state are facing their first big test as his supporters take to the streets to pressure lawmakers debating his controversial health care bill. Photographer: Ivan Valencia/Bloomberg

Bloomberg Línea — La elección presidencial de este domingo se ha convertido en algo más que una disputa política para los inversionistas internacionales. Detrás de los sondeos, las campañas y las alianzas de segunda vuelta, bancos de inversión y firmas de análisis están construyendo tres escenarios distintos para Colombia.

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Cada uno de ellos tiene implicaciones diferentes para la deuda pública, el crecimiento, la inversión, el peso y los mercados financieros. La discusión en Wall Street no gira principalmente alrededor de la inflación o del crecimiento económico. El eje central es la sostenibilidad fiscal.

En particular, la capacidad del próximo gobierno para corregir un déficit que distintos analistas sitúan cerca del 7% del PIB y evitar que la deuda pública continúe aumentando durante los próximos años.

Ese debate explica por qué la elección ha adquirido una relevancia poco habitual para los mercados. Albani Granado y Matías Montes, estrategas de EMFI, sostienen que “lo que importa es la función de reacción fiscal, no el contexto macroeconómico”.

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Principales candidatos presidenciales en Colombia

La afirmación resume buena parte de la visión que hoy domina entre los inversionistas internacionales: la trayectoria de la deuda dependerá más de las decisiones políticas que del comportamiento de la economía global.

Las diferencias entre candidatos son suficientemente amplias como para que varias firmas hayan comenzado a modelar escenarios separados para los activos colombianos.

El resultado es una radiografía de tres posibles Colombias: una de continuidad con mayor protagonismo estatal, otra de consolidación gradual apoyada en las instituciones y una tercera basada en un ajuste más acelerado acompañado de un giro promercado.

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La Colombia de la continuidad

La primera trayectoria es la asociada a Iván Cepeda, candidato identificado por los analistas como heredero político del presidente Gustavo Petro.

Los informes de UBS y Bloomberg Economics coinciden en describir una plataforma que mantiene los principales ejes del actual gobierno: expansión del papel del Estado, continuidad de programas sociales, fortalecimiento de la denominada economía popular y oposición a nuevas rondas de exploración petrolera.

Desde la perspectiva de Wall Street, la principal preocupación no es el crecimiento sino el ritmo de corrección de las cuentas públicas. EMFI estima que bajo un escenario de continuidad fiscal, la deuda bruta podría aumentar desde 59,9% del PIB en 2025 hasta 70,2% en 2029.

Senator Ivan Cepeda, presidential candidate for the Pacto Historico, speaks during a press conference after casting a ballot at a polling station during the Colombia parliamentary and primary elections in Bogota, Colombia, on Sunday, March 8, 2026. Colombia's fractured political landscape heads into March 8 congressional elections and inter-party presidential primaries that will shape the political map ahead of a tightly contested presidential race on May 31, with a likely runoff on June 21. Photographer: Nathalia Angarita/Bloomberg

Según la firma, “el deterioro no está impulsado por un choque macroeconómico adverso, sino por la persistencia de grandes déficits primarios”.

UBS llega a una conclusión similar. Incluso bajo hipótesis relativamente favorables para el crecimiento, el equipo liderado por Andrea Casaverde considera que los recortes de gasto por sí solos serían insuficientes para estabilizar la deuda. Parte del problema radica en que una porción importante del aumento reciente del gasto responde a presiones estructurales asociadas a pensiones, salud y transferencias territoriales.

Bloomberg Economics introduce otro elemento. La analista Jimena Zúñiga considera que una victoria de Cepeda podría representar una prueba especialmente exigente para los mercados debido a la combinación de elevados déficits fiscales y restricciones políticas para ejecutar ajustes.

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La economista señala que “una victoria de Cepeda podría proporcionar el impulso final para que la perspectiva económica del país derive en turbulencias de deuda”.

La preocupación también aparece reflejada en los escenarios elaborados por JPMorgan. El banco estima que un resultado percibido como favorable para la continuidad podría provocar una depreciación cercana al 10% del peso colombiano, ampliaciones en los diferenciales soberanos y caídas de entre 20% y 30% en el mercado accionario durante el mes posterior a las elecciones.

Más allá de las cifras de mercado, UBS advierte que la elección también determinará el rumbo de instituciones consideradas clave por los inversionistas. Entre ellas, figuran el Banco de la República, la Corte Constitucional y el marco institucional que condiciona la ejecución de reformas económicas.

La Colombia del ajuste gradual

La segunda trayectoria que ven los analistas es la asociada a Paloma Valencia.

Aunque comparte con otros candidatos de derecha el objetivo de reducir el déficit fiscal y reactivar la inversión, los informes la distinguen por un enfoque más gradual y apoyado en las instituciones existentes.

UBS señala que Valencia busca un crecimiento anual de 5%, una recuperación de la inversión privada y una reactivación del sector energético. Entre sus propuestas figura una reducción del déficit fiscal equivalente a COP$50 billones, acompañada por recortes administrativos y simplificación tributaria.

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Bloomberg Economics observa que su principal activo político es la capacidad para atraer votantes moderados. A diferencia de otros candidatos, aparece asociada a una estrategia de cambio más institucional que disruptiva.

Para los mercados, este escenario combina consolidación fiscal con menores riesgos de gobernabilidad. UBS sostiene que Valencia favorece una aproximación basada en la estabilidad macroeconómica y la ejecución de políticas dentro de los marcos institucionales vigentes.

Sin embargo, incluso este escenario enfrenta obstáculos importantes. El banco considera que el camino hacia la consolidación fiscal es estrecho y que cualquier administración deberá enfrentar un Congreso fragmentado, restricciones legales y presiones permanentes sobre el gasto público.

Paloma Valencia, presidential candidate for the Democratic Center party, speaks during an event in Bogota, Colombia, on Monday, April 13, 2026. Colombia's dollar bonds are outperforming Latin American peers amid a broader risk-on mood on Friday, after a fresh poll showed leftist candidate Ivan Cepeda losing to both of his right-wing opponents in a presidential runoff. Photographer: Nathalia Angarita/Bloomberg

La dificultad del ajuste constituye uno de los puntos donde convergen prácticamente todos los análisis. UBS calcula que incluso un programa ambicioso de reducción del gasto requeriría medidas adicionales de ingresos equivalentes a aproximadamente 1,5% del PIB para estabilizar la deuda hacia el final de la década.

Por esa razón, Wall Street no interpreta una eventual victoria de Valencia como una solución automática para los desequilibrios fiscales. Más bien la percibe como una alternativa con mayores probabilidades de reconstruir credibilidad y contener el deterioro de la deuda pública.

La Colombia del shock promercado

La tercera trayectoria corresponde a Abelardo de la Espriella.

La figura del candidato ha despertado especial interés entre los analistas por combinar propuestas de ajuste agresivo con un perfil político outsider. Bloomberg Economics lo describe como “una mezcla de Milei y Bukele”, una caracterización que ayuda a explicar tanto el entusiasmo, como las reservas que genera entre algunos inversionistas.

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En el plano económico, sus propuestas incluyen una reducción sustancial del tamaño del Estado, reactivación del sector petrolero, apoyo al fracking y un ajuste fiscal más rápido que el planteado por otros candidatos.

EMFI considera que una administración orientada hacia la consolidación fiscal podría estabilizar la deuda cerca de 60% del PIB durante los próximos años. Bajo esa hipótesis, la diferencia respecto al escenario de continuidad superaría los diez puntos porcentuales del PIB hacia 2029.

La firma argumenta que las valoraciones actuales ya descuentan buena parte de los riesgos políticos. Según sus estrategas, “la combinación de valoraciones baratas y un mercado de bonos mucho más conservador que los mercados de apuestas crea una atractiva relación riesgo-retorno”.

Abelardo de la Espriella, presidential candidate for the Defenders of the Homeland party, speaks during a campaign rally in Chia, Colombia, on Tuesday, Feb. 10, 2026. Colombia's two top presidential candidates — conservative lawyer la Espriella and leftist senator Ivan Cepeda — are statistically tied in the latest poll ahead of Election Day on May 31. Photographer: Santiago Mesa/Bloomberg

Esa visión llevó a EMFI a elevar su recomendación sobre deuda colombiana de mantener a comprar antes de las elecciones.

No obstante, UBS y Bloomberg Economics introducen matices importantes. Aunque ambos coinciden en que una victoria de De la Espriella probablemente sería bien recibida por los mercados, también advierten sobre riesgos asociados a la ejecución política de sus propuestas.

UBS destaca que el candidato plantea una declaración de emergencia económica para acelerar decisiones ejecutivas. Bloomberg Economics agrega que una victoria suya podría generar inquietudes relacionadas con las instituciones, aunque considera improbable que ese factor se convierta en una preocupación inmediata para los mercados.

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JPMorgan también observa una asimetría significativa en los posibles movimientos de los activos. El banco calcula que un escenario asociado a una mayor probabilidad de continuidad podría provocar una depreciación cercana al 10% del peso, una ampliación de hasta 100 puntos básicos en los diferenciales soberanos y correcciones de entre 20% y 30% en las acciones.

Si el resultado electoral favorece un giro percibido como más amigable con el mercado, los movimientos serían más limitados: apreciación del peso de entre 3% y 4%, compresión de unos 40 puntos básicos en el crédito soberano y ganancias cercanas al 10% en la renta variable. Esa diferencia ayuda a explicar por qué varios bancos consideran que el principal riesgo para los activos colombianos sigue concentrado en un escenario de continuidad fiscal.

Lo que observará Wall Street

Más allá de quién gane la Presidencia, JPMorgan considera que la primera vuelta ofrecerá señales relevantes sobre la dirección futura de los mercados.

Entre ellas, figuran el porcentaje de votos obtenido por Cepeda, la distancia frente al segundo candidato, la suma de los votos de la oposición y la participación electoral.

Peso colombiano

El banco considera que un resultado superior al 43% para Cepeda fortalecería significativamente sus perspectivas para la segunda vuelta, mientras que una brecha más estrecha entre la izquierda y la oposición favorecería la percepción de cambio político.

Las próximas semanas también pondrán a prueba una cuestión que aparece repetidamente en los informes: la capacidad real de cualquier gobierno para ejecutar los ajustes prometidos.

Wall Street parece coincidir en que la elección definirá mucho más que la composición del próximo gabinete. También determinará si Colombia se acerca a una trayectoria de estabilización fiscal, si prolonga el deterioro de la deuda pública o si intenta un ajuste más agresivo cuyos resultados dependerán tanto de la economía como de la política.

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