Bloomberg Línea — Las acciones en Estados Unidos abren con caídas moderadas y movimientos erráticos, en una sesión marcada por la persistente incertidumbre geopolítica en Medio Oriente, a lo que se suma un foco adicional de tensión en el mercado de crédito privado, en medio del aumento de solicitudes de rescates en fondos del sector.
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El S&P 500 retrocede cerca de 0,51% tras oscilar entre avances y pérdidas en las primeras operaciones, mientras el mercado intenta procesar señales contradictorias sobre posibles negociaciones entre Washington y Teherán en medio de una escalada militar que no cede.
El tono defensivo se impone desde el inicio de la jornada, con los inversionistas atentos a los desarrollos del conflicto entre Irán y la alianza conformada por Estados Unidos e Israel. Durante la noche, Teherán lanzó ataques con misiles y drones contra ciudades israelíes como Tel Aviv, Eilat y Dimona, así como contra bases estadounidenses en la región. A su vez, Israel intensificó sus ofensivas sobre territorio iraní, incluyendo infraestructura energética.
Este intercambio de ataques ha debilitado la confianza en una salida diplomática en el corto plazo, especialmente luego de que autoridades iraníes desmintieran la existencia de conversaciones, pese a declaraciones previas del presidente Donald Trump.

El comportamiento de los activos refleja un mercado en estado de alerta permanente. El petróleo retoma su tendencia alcista y el Brent vuelve a superar la barrera de US$100 por barril, mientras el WTI se ubica por encima de US$90.
El repunte responde a temores sobre una prolongación del conflicto que mantenga restringido el flujo de crudo a través del estrecho de Ormuz, una vía clave para el suministro global. La interrupción parcial del tránsito marítimo en esa zona ya ha obligado a recortes en la producción de varios países del Golfo Pérsico, lo que añade presión sobre los precios de la energía a nivel mundial.
Arnaud Girod, jefe de estrategia multiactivos en Kepler Cheuvreux, señaló que “si hay un acuerdo en pocos días, el mercado podría recuperarse, pero si no, una recesión es una posibilidad”, lo que refleja la amplitud de riesgos que enfrentan los inversionistas.
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El alza del crudo introduce nuevas preocupaciones inflacionarias en un momento en que los bancos centrales evalúan sus próximos movimientos. La posibilidad de que los precios energéticos se mantengan elevados refuerza la expectativa de tasas de interés más altas por más tiempo, lo que limita el apetito por activos de riesgo. En el mercado de renta fija, el rendimiento de los bonos del Tesoro a dos años sube hasta 3,88%, reflejando este ajuste en las perspectivas monetarias.
“Si las señales contradictorias persisten, como sugiere la negativa iraní a la existencia de negociaciones, es probable que los mercados se mantengan en un régimen de alta volatilidad, donde cada titular reactive el mismo debate entre inflación, crecimiento y política monetaria”, dijo Felipe Barragán, senior Research Strategist de Pepperstone Latam.
Las materias primas industriales también acusan el impacto del deterioro en las expectativas de crecimiento global. El cobre extiende sus pérdidas y se negocia cerca de US$12.000 por tonelada en Londres, afectado por la combinación de mayores riesgos inflacionarios y una eventual desaceleración económica. Aunque la demanda china ha mostrado señales de recuperación ante precios más bajos, el balance sigue inclinado hacia la cautela en el corto plazo.

El oro, tradicional refugio en escenarios de incertidumbre, muestra un comportamiento más contenido. Tras una racha prolongada de caídas, el metal se estabiliza en torno a US$4.408 por onza. La dinámica responde a ventas previas de inversionistas que han liquidado posiciones para cubrir pérdidas en otros activos, en un entorno de alta volatilidad. Además, el aumento en los rendimientos reales continúa restando atractivo relativo al oro.
En el frente corporativo, la atención también se dirige hacia señales de tensión en segmentos menos líquidos del sistema financiero. Firmas como Apollo Global Management (APO) y Ares Management (ARES) han limitado los retiros en sus fondos de crédito privado ante un aumento significativo en las solicitudes de rescate.
Este fenómeno refleja una creciente inquietud entre inversionistas minoristas e institucionales sobre la calidad de los activos y la liquidez en un mercado que supera US$1,8 billones. Las restricciones, que fijan topes de 5% sobre las participaciones, evidencian las dificultades para gestionar salidas en estructuras diseñadas para inversiones de largo plazo.
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¿Cómo va el dólar hoy en América Latina?
Las divisas también se ajustan al nuevo entorno. El dólar avanza frente a sus principales pares, respaldado por la búsqueda de refugio y por la expectativa de una política monetaria más restrictiva en Estados Unidos. En paralelo, algunos países emergentes enfrentan presiones adicionales, como Turquía, cuya autoridad monetaria evalúa operaciones con reservas de oro para estabilizar su moneda.
Las monedas de América Latina retroceden en medio de la volatilidad. El peso chileno (USDCLP), el real brasileño (USDBRL) y el peso mexicano (USDMXN) caen, mientras que el peso colombiano (USDCOP) avanza. El peso argentino (USDARS) no opera por feriado en ese país.

Según BBVA, el desempeño de las monedas emergentes, y particularmente de América Latina, seguirá determinado en el corto plazo por la evolución del conflicto en el Golfo Pérsico y su impacto sobre las materias primas y el apetito global por el riesgo.
En este sentido, la entidad subraya que es necesario que se confirmen las perspectivas de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán para sostener el impulso que se mostró el lunes, mientras que cualquier deterioro podría llevar a las divisas a volver a probar niveles de resistencia recientes.
Las noticias corporativas del día:
- Sumitomo Mitsui Financial Group descartó planes inmediatos para adquirir Jefferies Financial Group (JEF), según fuentes cercanas, aunque el Financial Times señaló que el banco japonés evalúa opciones si la caída de la acción crea una oportunidad. SMFG mantiene una participación potencial de hasta 20% en Jefferies, por encima del 15% previo, sin superar el umbral regulatorio de 5% en derechos de voto.
- Stellantis afirmó que emerge más fuerte tras un “año de ajuste” marcado por pérdidas y recortes, luego de registrar cargos por €22.200 millones (US$25.700 millones) ligados a su estrategia fallida en vehículos eléctricos. El presidente John Elkann destacó un giro hacia la mejora de calidad, ampliar la oferta híbrida y recomponer relaciones con concesionarios para impulsar la recuperación.

- Revolut reportó un fuerte crecimiento en 2025 con ingresos de £4.500 millones (US$6.000 millones), un alza de 46%, y ganancias antes de impuestos de £1.700 millones (US$2.300 millones), impulsadas por el aumento de suscripciones y una base de 68,3 millones de clientes, un 30% más. La fintech busca expandir su negocio de crédito tras obtener licencia bancaria en Reino Unido.
- United Airlines (UAL) anunció la mayor modernización de flota de su historia con la incorporación de más de 250 aviones hasta abril de 2028, incluidos Airbus A321XLR para rutas de largo alcance hacia Europa y Sudamérica y Boeing 787 con nuevas suites Polaris. La estrategia refuerza su apuesta por el segmento premium, donde ya elevó en 40% los asientos de mayor categoría en Norteamérica y busca duplicar los asientos reclinables frente a competidores.













