Bloomberg — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que va a aplazar nuevos ataques contra Irán, después de que Teherán y otras potencias de Oriente Medio le hayan comunicado que están trabajando en un acuerdo que podría reabrir rápidamente el estrecho de Ormuz.
Trump afirmó que había accedido a cancelar el ataque, “siempre y cuando se pueda alcanzar rápidamente un ACUERDO”, según una publicación en Truth Social. “Pónganse manos a la obra, todos ustedes, y HÁGANLO”.
El anuncio supone un momento de posible tregua tras días de tensiones crecientes en los que Trump se preparaba para golpear “con toda dureza” a la República Islámica, en un intento por poner fin a un conflicto que ya lleva seis meses. Ni los medios de comunicación iraníes ni las autoridades han indicado que el acuerdo esté cerca.
Las oleadas de ataques iraníes en represalia contra aliados estadounidenses han tenido como objetivo a países de todo Oriente Medio, mientras que el cierre efectivo por parte de Teherán del estrecho de Ormuz —un punto estratégico para el transporte marítimo mundial— ha provocado fuertes oscilaciones en los precios de la energía.
Se pidió a EE.UU. “que suspenda cualquier ataque, dado que se han acordado los términos generales de un acuerdo”, afirmó Trump en su publicación del sábado. “Esto incluiría la APERTURA INMEDIATA, COMPLETA Y TOTAL DEL ESTRECHO DE ORMUZ, así como el fin de la amenaza nuclear de Irán”.
La agencia de noticias semioficial iraní Fars, afiliada al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, indicó que la afirmación de Trump de detener los ataques constituía una Erepetida retirada frente a las amenazas.
Axios informó anteriormente de que el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohammed bin Salman, había instado a Trump a abstenerse de lanzar nuevos ataques. La agencia oficial de noticias saudí señaló el domingo que el gobernante de facto del reino había subrayado ante Trump la necesidad del diálogo para rebajar las tensiones.
Israel, que inició la guerra junto a EE.UU. pero no formó parte del acuerdo de paz inicial entre Washington e Irán alcanzado en junio, está a la espera de que se desarrolle la última iniciativa diplomática, según Zev Elkin, miembro del gabinete de seguridad del primer ministro Benjamin Netanyahu.
Existe “una especie de tendencia hacia un acuerdo entre Irán y Omán”, declaró el domingo a la emisora local Army Radio. Ambos países mantuvieron el mes pasado conversaciones con el objetivo de reabrir el estrecho de Ormuz.
Elkin se mostró escéptico: “Todos esperaremos a ver si esta tendencia se convierte realmente en un acuerdo completo, si se aplicará y adónde nos llevará todo esto”.
Trump mantuvo conversaciones con Netanyahu en la Casa Blanca la semana pasada, en lo que supuso su primer encuentro desde que comenzara la guerra contra Irán a finales de febrero. El primer ministro israelí afirmó que habían debatido opciones para continuar con la campaña.
La perspectiva de nuevos ataques había avivado la preocupación en la región, donde los ataques iraníes ya habían amenazado anteriormente instalaciones energéticas en países como Arabia Saudí, Catar y Kuwait.
El crudo Brent cerró la semana pasada por encima de los US$90 el barril, frente a los menos de US$72 el barril registrados a principios de julio.
Las principales naciones de la OPEP+ acordaron el domingo, en principio, otro aumento simbólico de sus cuotas de producción para septiembre. Esta medida completaría la reactivación teórica de los suministros interrumpidos en 2023 y dejaría margen para añadir más barriles una vez que finalice la guerra en Oriente Medio.
Las embajadas de EE.UU. en toda la región advirtieron el sábado a los ciudadanos estadounidenses que se prepararan para cancelaciones de vuelos, cierres periódicos del espacio aéreo y otras interrupciones en los viajes, dado que las tensiones seguían siendo elevadas.
La tregua entre EE.UU. e Irán negociada en junio se rompió el mes pasado, aunque ambas partes suspendieron de nuevo los ataques a finales de julio para dar otra oportunidad a la diplomacia. Esa tregua terminó el martes por la noche, cuando Teherán llevó a cabo lo que Trump describió como un ataque sorpresa, lanzando múltiples misiles balísticos contra una base militar estadounidense en Jordania.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, mantuvo conversaciones telefónicas por separado con sus homólogos saudí y turco, así como con el jefe del Ejército de Pakistán, antes del anuncio de Trump del sábado. Advirtió contra cualquier “acción temeraria por parte del ejército estadounidense”, afirmando que Irán estaba “plenamente preparado” para responder “de forma contundente”.
Araghchi también comunicó al ministro de Asuntos Exteriores saudí, Faisal bin Farhan Al Saud, que cualquier cooperación regional con EE. UU. provocaría una respuesta decisiva y adecuada por parte de las fuerzas armadas iraníes, según una publicación en Telegram del Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Islámica.
Los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, han abierto recientemente un nuevo frente en la guerra, amenazando el tráfico marítimo en el mar Rojo, cerca de Bab el-Mandeb, otro cuello de botella para la navegación.
--Con la colaboración de Salma El Wardany y Chelsea Mes.
Lea más en Bloomberg.com













