Los peores temores del mercado petrolero se han materializado esta semana después de que Ormuz quedara prácticamente cerrado al transporte marítimo por la guerra con Irán.
La reactivación del oleoducto Irak-Turquía podría intensificar la sobreoferta global de petróleo. El acuerdo entre Bagdad y el Kurdistán desbloquea envíos clave.
Teherán afirma que está cerca de resolver tanto los cortes en el suministro de gas a Irak como las deudas impagas por exportaciones anteriores, en medio de tensiones energéticas.
Los ataques en la región ponen de relieve un acto de equilibrio cada vez más difícil para la administración Biden, que está tratando de apoyar a Israel en su batalla contra el grupo militante Hamás