Uruguay

Cómo impacta la crisis argentina en dos empresas uruguayas: UTE y ANCAP

La estatal UTE viene exportando electricidad a Argentina, mientras que una subsidiaria logística de ANCAP reporta pérdidas en el país vecino; hay implicancias directas, aunque de distinta dimensión

informó sobre el pago de tarifa social de la energía eléctrica para beneficiar a 120 mil hogares más.
15 de agosto, 2022 | 05:00 AM
Tiempo de lectura: 4 minutos

Montevideo — Los vaivenes económicos y energéticos de Argentina permiten plantear las dos caras de una misma moneda sobre dos de las principales empresas uruguayas.

La compañía petrolera estatal ANCAP tiene en el país vecino a Carboclor, una subsidiaria del rubro logístico que enfrenta mes a mes el aumento de costos y la devaluación. Por otro lado, los problemas para el abastecimiento de energía en Argentina llevaron a que le compre electricidad a la uruguaya UTE, también una empresa pública.

Los efectos son de distinta dimensión, y en suma beneficiarios para las cuentas públicas. Si bien la empresa de ANCAP en Argentina registró en el primer trimestre de 2022 un resultado negativo por US$300 mil, que puede ir en ascenso, las ventas de energía a Argentina ya superaron los US$119 millones.

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Además esas ventas también abren a ANCAP la posibilidad de hacer caja a través del expendio de combustible utilizado en las centrales térmicas, algo que todavía no sucedió de acuerdo a fuentes de ANCAP y de UTE consultadas por Bloomberg Línea.

Carboclor: inflación y devaluación

Carboclor es una empresa de derecho privado propiedad que opera en Argentina y cuyas acciones son un 84,11% de ANCAP a través de Ancsol y un 15,89% de accionistas minoritarios en la Bolsa de Buenos Aires y de Petrouruguay, que también pertenece al grupo ANCAP. La empresa en un principio estaba dedicada a la industria petroquímica pero desde 2017 centró su actividad en el rubro logístico y de almacenaje en un puerto que tienen en la ciudad de Campana, sobre el Río Paraná.

La reestructura de 2017 llevó a una reducción de la plantilla, que tenía 200 funcionarios y quedó en el entorno de 80. En tanto, tuvo lugar tras pérdidas ese año por US$32 millones. En 2016 el resultado negativo fue US$18 millones. Por su parte, entre 2012 y 2017, el rojo de esa empresa acumuló US$66,4 millones.

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Ancsol tuvo en 2021 un resultado negativo por US$350 mil, de acuerdo al resultado del ejercicio que presentó ANCAP. En esa ocasión el documento oficial señaló en un apartado el “impacto en la devaluación e inflación en Argentina” sobre los números de Carboclor. En el primer trimestre de 2022, el resultado negativo fue de US$300 mil, según los últimos números presentados por el ente.

Esta situación, prevén en el directorio de ANCAP, puede ser mayor este año, en medio de los cimbronazos económicos en Argentina. Por un lado, ante el aumento de los salarios de los funcionarios debido al incremento de precios.

Las fuentes de ANCAP dijeron que la situación del negocio “está comprometida” por “la presión de los costos laborales” asociados a los convenios de la industria petroquímica, el rubro que se mantiene como categoría a esos efectos pese a que hace seis años la actividad central es logística. “La inflación más alta que la devaluación sumada a un nivel de ocupación de planta no muy alto debido a una actividad económica no muy buena del país, comprometen los resultados económicos”, explicaron las fuentes.

La situación económica Argentina pone además otro obstáculo. Esto dejó en un plano más lejano la posibilidad de que ANCAP se desprenda de esa subsidiaria, algo que en su momento se buscó pero que en los hechos hoy parece improbable entre los mandos de la estatal uruguaya.

La posibilidad de venta estuvo en el radar en 2020, incluso con una oferta de US$45 millones que el directorio llegó a analizar pero la desestimó a inicios de 2021 por falta de sostenibilidad financiera y la imposibilidad de comprobar la validez de los fondos del interesado en invertir.

Sin embargo, las dificultades financieras del país vecino, dijeron fuentes de la empresa, ponen paños fríos a un eventual desprendimiento, ya que no se espera poder alcanzar un precio que seduzca a la empresa uruguaya. De hecho, como un obstáculo adicional, en el directorio manejan que siquiera podrían evaluar una oferta en caso de que el interesado ofrezca realizar la operación en pesos argentinos.

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Venta de energía: una posibilidad de hacer caja

En materia de energía eléctrica, el gobierno argentino realizó sobre fines de junio y durante julio pedidos consistentes a Uruguay para que le exporte energía eléctrica, como informó Bloomberg Línea. Se trata de una interconexión eléctrica habitual, pero que este año cobró mayor ritmo por los problemas de abastecimiento que enfrenta Argentina.

UTE tuvo hasta fines del mes pasado ventas al exterior por US$125 millones y, de esos, US$119 millones fueron a Argentina, según informó El Observador a partir de datos de la compañía cerrados al 26 de julio. Las ventas tuvieron un precio promedio de US$ 141 megavatio hora (MWh), cuando el precio mínimo que fija el ente son US$80.

El año anterior UTE había exportado a Brasil por US$550 millones. Además de los beneficios para la empresa de electricidad, la venta de energía a ese país le significó también a ANCAP un negocio millonario en el año anterior, con ganancias contables de US$56 millones por ventas extraordinarias de gasoil a UTE.

Aunque en 2022 UTE debió exportar energía a Argentina hasta fines julio por US$119 millones, el hecho de que lo haga a partir de combustible que le venda ANCAP todavía es una eventualidad este año. Tanto fuentes de ANCAP como de UTE dijeron a Bloomberg Línea que el ente petrolero de momento no está suministrando a la empresa de energía eléctrica combustibles para generación eléctrica con fines de exportación.

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