Bloomberg — Turquía o Georgia se convirtió en el destino de la avalancha de ciudadanos rusos que escapan al reclutamiento militar promovido por Vladimir Putin tras la invasión de Ucrania. Estos países permiten el ingreso sin visado. Sin embargo, aquellos rusos más acaudalados encontraron en una lejana isla caribeña una gran opción.
La demanda de rusos adinerados que buscan huir está contribuyendo al aumento de solicitudes de la iniciativa de ciudadanía por inversión de Granada, según Richard Hallam, asesor especial del programa, quien calcula que podrían constituir la mayor parte de los solicitantes este año.
Por una inversión mínima de US$150.000, los solicitantes pueden recibir un pasaporte granadino que permite viajar sin visado a más de 100 destinos, incluidos China, el Reino Unido y el espacio Schengen de Europa. También es el único país del Caribe que tiene un tratado de inversión con Estados Unidos que permite a sus ciudadanos solicitar visados de no inmigrante.
Granada vedó a los rusos su programa de ciudadanía por inversión en marzo, junto con otros países caribeños, pero dio marcha atrás en junio. Dominica, Antigua y Barbuda son algunos de los países que han mantenido las prohibiciones.
Las solicitudes de visados para inversores en Granada casi se han cuadruplicado, hasta llegar a casi 200, desde que se revocó la prohibición a los rusos, según el Ministerio de Hacienda del país.
“Todos los que estaban preparando solicitudes estaban en el limbo” hasta que se eliminó la prohibición, dijo Hallam, que también es director de ciudadanía por inversión de Ora Caribbean, un promotor turístico propiedad del multimillonario Naguib Sawiris. “Es como cerrar el grifo y volver a abrirlo”.

Karline Purcell, que dirige el programa de ciudadanía por inversión de Granada, no respondió a una solicitud de comentarios.
La invasión de Putin ha provocado una división entre países y regiones sobre si permitir o no a los visitantes rusos, y la Unión Europea dificultó y encareció en septiembre su visita. Muchos de los ciudadanos más ricos de Rusia, mientras tanto, han trasladado sus activos y superyates a lugares como Dubai y Turquía para buscar refugio de las sanciones occidentales.
“Si no eras pro-Putin y seguías en el país, no podías salir”, dijo Hallam esta semana durante la cumbre America Outbound en Nueva York. “Sólo porque un ruso en particular invadió un país, no puedes decidir que todos los rusos son malos”.
Conocida como la “Isla de las Especias”, Granada ha sido un paraíso fiscal políticamente estable desde la invasión liderada por Estados Unidos en la década de 1980, sin impuestos sobre las ganancias de capital, las herencias o la renta global. Su parlamento creó el programa de ciudadanía por inversión en 2013, y desde entonces ha atraído a algunos solicitantes chinos adinerados que buscan evitar los largos retrasos de los programas estadounidenses similares.
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