Bloomberg — En medio de protestas en todo el país y boicots de la oposición, el Parlamento israelí aprobó una ley que restringe la supervisión judicial de las acciones del gobierno. La ley, que suprime la facultad de los jueces de declarar inválido un nombramiento o una decisión por ser “irrazonable”, se enfrentó a una impugnación legal inmediata.
Sin embargo, el Tribunal Supremo israelí decidió no bloquear la aplicación inmediata de la ley. En su lugar, informó al Movimiento por un Gobierno de Calidad en Israel de que su recurso contra la ley se vería en septiembre. Esto significa que la ley entrará en vigor hasta que el tribunal tome una decisión definitiva sobre su validez.
La coalición gobernante del Primer Ministro Benjamin Netanyahu afirma que tal base para juzgar es tan subjetiva que se presta a abusos.
La oposición y los manifestantes replican que, dado que en Israel el ejecutivo controla el legislativo, el único freno a su poder es el sistema judicial, que necesita herramientas poderosas, entre ellas la razonabilidad.
Sin un tribunal fuerte, dicen, Israel se deslizará hacia la autocracia. La oposición está especialmente preocupada porque Netanyahu está acusado de fraude y soborno y ha llevado al gobierno a partidos ultranacionalistas que prometen aplicar políticas de línea dura.
Lea más en Bloomberg.com














