¿Volverán bitcoin y ether a sus máximos? Las proyecciones de precio para el segundo semestre de 2026

De bitcoin a ether, estos son los factores que pesarán sobre las inversiones en criptomonedas en en el segundo semestre.

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Bitcoin

Bloomberg Línea — Bitcoin y ether afrontan la segunda mitad de 2026 en un entorno marcado por la persistencia de la inflación, la consecuente cautela de la Reserva Federal frente a las tasas de interés y crecientes riesgos geopolíticos.

La evolución de estos factores será determinante para saber si las dos mayores criptomonedas del mundo logran recuperar los máximos alcanzados en ciclos anteriores.

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Analistas de la firma financiera ActivTrades indican que bitcoin mantiene una tendencia bajista bien sostenida, desde que registró el máximo histórico en los US$126.200 a inicios de octubre del 2025 y llegó a caer hasta la zona de los US$58.000.

Sin embargo, dijeron que bitcoin recupera terreno y llegó a operar el miércoles por encima de los US$64.000, en medio del avance de la legislación cripto en EE.UU. y las miradas puestas en los flujos de los ETF.

“Si el ecosistema cripto mantiene el patrón visto en los ciclos de cuatro años del halving de bitcoin, muy probablemente podríamos estar viendo a bitcoin en máximos históricos más hacia mediados o finales del próximo año”, dijo a Bloomberg Línea Daniel Acosta, nuevo líder para Latinoamérica en la plataforma Binance.

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En el corto plazo, explicó el ejecutivo de Binance, el desempeño de bitcoin dependerá de factores ligados a una mayor liquidez global derivada de acontecimientos macroeconómicos.

Aun así, sostuvo que los fundamentos de bitcoin permanecen sólidos.

Destacó que el ecosistema de las criptomonedas ha madurado, con gobiernos incorporando bitcoin a sus reservas estratégicas.

Ver más: Las 10 empresas con más reservas de bitcoin en el mundo a mediados de 2026 tras ventas de Strategy

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También destaca una mayor participación institucional a través de ETF de gestores como BlackRock (BLK), así como un creciente interés de las entidades financieras tradicionales por desarrollar soluciones basadas en blockchain y monedas estables.

“Si hay un momento para estar positivo sobre esta industria es este. Entiendo que a la gente le es difícil mirar un ecosistema de una manera positiva cuando los precios están golpeados, pero creo que la mejor oportunidad de entrar a este ecosistema es justo en este tipo de momentos, consideró Daniel Acosta.

Ethereum se vería soportado por el avance de la tokenización de activos del mundo real, como acciones, bonos, bienes raíces y oro.

A medida que estos activos migren a redes blockchain, el ejecutivo cree que aumentará la demanda por infraestructuras como Ethereum y Solana, que son las que procesan estos activos.

Esto podría impulsar nuevamente el precio de ether hacia niveles cercanos a los US$4.000.

No obstante, advirtió que Ethereum enfrenta una competencia cada vez más intensa de otras redes.

A su juicio, el desarrollo del mercado dependerá de cuáles plataformas logren consolidarse como la infraestructura dominante para la tokenización de activos, en un proceso similar al que llevó a Visa (V) y Mastercard (MA) a liderar el mercado global de pagos. “Vamos a ir viendo este juego de ajedrez, en dónde se empiezan a tokenizar esos activos reales para ver cuál va a ser esa red ganadora”, apuntó en la entrevista.

Perspectivas para el segundo semestre

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Analistas de la plataforma Bitfinex señalaron a Bloomberg Línea que para la segunda mitad de 2026 el factor macroeconómico central para las criptomonedas será la evolución de la inflación subyacente (core inflation) en el mundo.

Esta se mantiene persistente debido a mayores precios en el sector servicios, la presión de los aranceles y la demanda generada por la infraestructura de inteligencia artificial y el gasto en defensa.

Mientras la caída en los precios del petróleo ofrece un alivio temporal a la inflación general, la Reserva Federal (Fed, por sus siglas en ingés) mantiene una postura de ‘tasas más altas por más tiempo’.

Los principales riesgos para los mercados pasan justamente por la incertidumbre en torno a la política monetaria, ya que una Reserva Federal más restrictiva podría mantener las tasas de interés en niveles elevados o incluso volver a aumentarlas si la inflación no continúa cediendo.

A ello se suma la fragilidad del consumo, en un contexto de una economía de “dos velocidades”, donde los hogares de ingresos bajos y medios enfrentan el agotamiento de sus ahorros y un mayor uso del crédito, lo que debilita la base del consumo.

Y persisten los riesgos geopolíticos, especialmente por el impacto de los aranceles y la inestabilidad en regiones clave, factores que podrían volver a impulsar las presiones inflacionarias.

Según las estimaciones de los analistas de Bitfinex para el segundo semestre de 2026, este es el panorama para estos activos:

Bitcoin (BTC): en el escenario positivo se proyecta en un rango de US$130.000 a US$135.000, impulsado por flujos constantes hacia los ETF y su consolidación como reserva de valor digital. Sin embargo, “a corto plazo enfrenta riesgos técnicos. Si la debilidad persiste, podría probar el soporte de US$53.400 e incluso caer hacia los US$40.000 en el cuarto trimestre de 2026 antes de una recuperación sostenida”, señalaron los analistas.

Ethereum (ETH): se espera que el precio se ubique entre US$3.500 y US$4.000. Los analistas sugieren que ETH suele superar a BTC una vez que se consolida cerca de nuevos máximos, impulsado por el crecimiento del ecosistema y la adopción de Capas 2 (L2).

Solana (SOL): la proyección de Bitfinex apunta a un precio de entre US$180 y US$240. “Se mantiene como el activo de ‘beta más alta’ entre las redes de Capa 1 debido a su ecosistema de desarrollo vibrante y fuerte participación minorista”, según explican.

Ripple (XRP): su perspectiva se sitúa cerca de los US$1,40, aunque su desempeño sigue limitado por la ambigüedad regulatoria y la falta de un impulsor institucional claro en comparación con BTC o ETH.

De activo de inversión a infraestructura financiera

Criptomonedas

Juanita Rodríguez Kattah, country manager de la plataforma digital Bitso en Colombia, afirmó que el desempeño del sector en el segundo semestre estará marcado por la consolidación de las criptomonedas como una infraestructura que soporta y complementa el sistema financiero tradicional.

Globalmente, dijo que si bien la Reserva Federal dicta el pulso de la liquidez global, la correlación histórica con el precio de los criptoactivos se está diluyendo, “ya que la frontera entre cripto y las finanzas tradicionales se está desdibujando”.

En todo caso explicó que si la Reserva Federal continúa reduciendo las tasas de interés, los inversionistas podrían aumentar su exposición a activos de mayor riesgo, lo que favorecería un nuevo repunte del precio del bitcoin.

Los factores macroeconómicos determinantes en Latinoamérica seguirían asociados a la necesidad de resolver desafíos estructurales como las presiones inflacionarias, las restricciones cambiarias y los altos costos transaccionales, dijo Rodríguez Kattah. “El mayor riesgo para el mercado no es la volatilidad tecnológica, sino el costo de oportunidad de mantener la incertidumbre normativa”.

Un capítulo aparte son las stablecoins, que se han consolidado como una nueva herramienta para el comercio internacional y cuya liquidez seguiría expandiéndose, consideró.

Tomás Eric Field, portavoz de la billetera virtual Lemon, indicó a Bloomberg Línea que el comportamiento de estos activos seguirá dependiendo, principalmente, del contexto macroeconómico, especialmente de las decisiones sobre tasas de interés en Estados Unidos y del apetito global por activos de riesgo, como bitcoin y las altcoins.

“Más allá de la volatilidad de corto plazo, seguimos viendo a bitcoin como el principal referente del mercado y el activo que concentra el mayor interés de los inversores de largo plazo”, indicó Field.

Citando cifras de la plataforma, dijo que en la actualidad más de 1,1 millones de personas únicas tienen bitcoin en Lemon y que esa cifra sigue creciendo. Según explicó Tomás Eric Field, la tenencia de usuarios aumentó más del 20% desde principios de año, incluso en un contexto de fuertes correcciones de precio.

“Eso muestra que cada vez más personas lo incorporan como una reserva de valor de largo plazo”, apuntó Field. “Si uno amplía la mirada, cada vez más usuarios deciden mantenerlo como parte de su patrimonio, consolidando su rol como una alternativa de ahorro e inversión de largo plazo”.

Fundamentales que deberían seguir los inversionistas

Para evaluar la sostenibilidad del ciclo, los analistas de Bitfinex manifestaron que los inversores deben vigilar los siguientes indicadores on-chain y macroeconómicos.

Media del Mercado Verdadero (US$77.000): es el umbral crítico que separa los regímenes de mercado alcistas de los bajistas. “Operar por debajo de este nivel confirma un entorno estructuralmente bajista”.

Costo base de los inversores a corto plazo: su descenso indica que el capital fresco está entrando a valoraciones más atractivas, lo que suele ser constructivo para la formación de un suelo cíclico.

Suministro de Titulares a Largo Plazo (LTH supply): un aumento en este indicador es una señal adelantada de acumulación por parte de los “grandes jugadores” (ballenas).

Flujos de ETF y base de futuros: la velocidad de entrada en los ETF y la normalización de las tasas de financiación son señales clave de sentimiento institucional.

Datos de empleo y PCE: un deterioro agudo en el mercado laboral (solicitudes de desempleo) o una caída más rápida de la inflación subyacente obligaría a la Fed a priorizar el crecimiento, favoreciendo una recuperación del mercado.

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