Buenos Aires — Argentina se acerca a un punto de inflexión en la forma de afrontar su deuda con bonistas privados, según Federico Domínguez, analista financiero y económico, en el podcast La Estrategia del Día Argentina de Bloomberg Línea.
El país está pronto a dejar de utilizar efectivo para pagar sus compromisos, dinámica que se destrabará una vez que se confirmen un nuevo crédito con bancos privados y con garantías multilaterales, ingresos de privatizaciones y más colocaciones denominadas en dólares en el mercado local, sostuvo.
“El Tesoro viene pagando cash, y lo viene pagando en una proporción importante, con dólares que le compra al Banco Central (BCRA). Dado que esos vencimientos hasta las elecciones estarían cubiertos, esos son dólares” que dejarán de salir de las arcas de la autoridad monetaria, consideró Domínguez, magíster en Finanzas por la Universidad Torcuato Di Tella.
La semana pasada, Tesoro sumó US$1.700 millones a sus depósitos en moneda extranjera, a cuestas de una merma en las tenencias del BCRA. Se trata de una dinámica que preocupa a muchos inversores, que piden a la administración Milei robustecer sus reservas internacionales netas para enfrentar períodos de potencial inestabilidad rumbo a las elecciones del 2027.
A la espera de la confirmación de un nuevo crédito con bancos privados, el Gobierno deberá pagar en julio unos US$4.460 millones a bonistas privados. Este año, el BCRA ha acumulado menos de US$4.000 millones en términos netos, frente a compras de divisas por casi US$9.000 millones.
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Tres factores que seguirá el mercado rumbo a 2027
Domínguez, señalado por el ministro de Economía Luis Caputo en 2025 como una de las personas que mejor entiende el rumbo de la política económica del Gobierno, identificó tres factores clave que el mercado seguirá de cerca rumbo a las elecciones presidenciales de 2027.
“Primero, la actividad económica, porque es lo que te va a dar un poco el humor social de cara al año electoral. Segundo, si el peronismo va unido o si va dividido. Un peronismo dividido tiene mucho menos poder y tiene chances de ser derrotado en una primera vuelta”, señaló Domínguez.
Y el tercer factor será la estrategia política del gobierno: “Si hace alianzas en algunas provincias peronistas y qué tan bien posicionado llega para poder ganar en una primera vuelta. Si el gobierno tiene chances de evitar un balotaje, eso mejora mucho el año electoral”, agregó.
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Timing para volver a mercados: riesgo país entre 350-400 puntos
Consultado sobre cuándo Argentina volverá a emitir deuda en mercados internacionales, Domínguez señaló que el Gobierno puede esperar. “Debido a que no tiene déficit fiscal y las necesidades de financiamiento son bajas, se puede dar el lujo de no hacerlo”, afirmó.
No todos coinciden con Domínguez. Economistas como Brendan McKenna de Wells Fargo y Marcos Buscaglia de Alberdi Partners han llamado al Gobierno a colocar deuda internacional este año, ante la posibilidad de que la ventana para hacerlo se cierre en el 2027 electoral.
Domínguez, por su parte, proyectó que con un riesgo país en la zona de 350-400 puntos básicos, Argentina podría salir a testear el mercado, mientras que una reelección de Milei debería llevar el riesgo país a niveles cercanos a los 200 puntos básicos, equiparables a los de Brasil.
El analista proyecta un escenario de ingreso masivo de divisas para un eventual segundo mandato de Javier Milei. “El superávit de la balanza energética y minera dentro del próximo mandato presidencial va a ser de US$43.000 millones al año. Y para el año 2033 va a alcanzar los US$80.000 millones”, señaló.
Las inversiones anunciadas o presentadas en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) alcanzarían los US$140.000 millones, cifra que podría crecer con una reelección de Milei, sumó.
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Menos volatilidad electoral que en 2025
El analista destacó que el Banco Central superó los US$8.500 millones en compras de dólares este año, y que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) mostró crecimiento en todos los sectores excepto Administración Pública en marzo.
El crédito será uno de los factores que impulsará fuertemente el crecimiento en 2026, aunque el desafío llegará en 2027 por la volatilidad típica de los años electorales. Sin embargo, Domínguez anticipó menos volatilidad en la demanda de dinero que la registrada en 2025.
“El Central y el Tesoro están mucho mejor preparados que lo que estuvieron en el 2025 para enfrentar el periodo electoral”, señaló, recordando que el año pasado la oposición intentó reiteradas veces romper el orden fiscal en el Congreso, sumado a la elección en la provincia de Buenos Aires, lo que generó tasas de interés que superaron el 100%.
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“Debería haber menos volatilidad en la demanda de dinero que la que tuvimos en 2025, pero no deja de ser un año desafiante”, agregó, citando que habrá menos necesidad de comprar dólares por parte del Tesoro, seguirán creciendo las exportaciones de hidrocarburos y el BCRA tendrá mayor capitalización con menores pasivos.
Salarios y reforma tributaria
Sobre los salarios, Domínguez señaló que “están dadas las condiciones para que se recupere una senda de crecimiento del salario real”, destacando que la pobreza bajó del 54% al 28%. Sin embargo, advirtió: “Argentina viene de 80 años de populismo y es algo que no se puede solucionar en dos años”.
Sobre la necesidad de bajar impuestos provinciales y municipales, el analista fue enfático: “Cualquier reforma tributaria, si no viene acompañada de una baja del gasto, no tiene ningún efecto”. Señaló que ingresos brutos recaudan 4,2% del PIB, equivalente a 13 puntos de IVA.
Argentina tenía 2,3 millones de empleados públicos en 2003 y cuando asumió Milei había casi cuatro millones, principalmente a nivel provincial y municipal, destacó Domínguez, señalando que “ahí es donde hay muchísimo espacio para hacer más eficientes las gestiones”.













