¿Qué pasó?: El BCRA flexibilizó los encajes bancarios al bajar el piso diario de integración y ampliar los bonos elegibles, en un nuevo paso hacia la normalización tras el apretón monetario de 2025.
¿Por qué es importante?: La medida busca dar más margen de liquidez a los bancos y reducir la volatilidad de tasas, en línea con el acuerdo técnico alcanzado con el FMI en la segunda revisión del programa.
Banco Central argentino avanza en la normalización de las condiciones de liquidez tras llevar los encajes a máximos de más de tres décadas en 2025.
Buenos Aires — El Banco Central de la República Argentina (BCRA) relajó este jueves las normas de efectivo mínimo con el objetivo de darle a los bancos mayor margen en la administración de su liquidez, en un nuevo paso en la normalización de los encajes bancarios que alcanzaron máximos desde 1993 durante el apretón monetario preelectoral del año pasado.
Las medidas se enmarcan en el acuerdo técnico alcanzado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) correspondiente a la segunda revisión del programa vigente bajo el Acuerdo de Facilidades Extendidas, anunciado el miércoles.
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La primera modificación anunciada este jueves reduce del 75% al 65% la integración diaria mínima permitida a los bancos. En noviembre de 2025, ese piso ya había bajado del 95% al 75%. La adecuación busca ayudar a las entidades en el manejo de la liquidez y a reducir la volatilidad de la tasa de interés, según informó el BCRA.
La segunda elimina los plazos mínimos y máximos de los bonos elegibles para ser utilizados como encajes, ampliando el universo de títulos que los bancos pueden computar como liquidez regulatoria. Hasta ahora, los títulos públicos adquiridos en suscripción primaria debían tener un plazo mínimo de 60 días para ser elegibles.
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El camino desde el apretón de 2025
El BCRA explicó que entre julio y octubre de 2025 debieron adoptarse medidas en función de la caída de la demanda de dinero derivada del shock político previo a las elecciones legislativas de octubre. Ese proceso incluyó una serie de endurecimientos sucesivos que llevaron los encajes a niveles que no se veían en más de tres décadas.
El apretón arrancó en julio de 2025, cuando el BCRA aumentó en 10 puntos porcentuales los encajes sobre depósitos de fondos comunes de inversión money market y cauciones bursátiles, elevándolos del 20% al 30%. En agosto subió la exigencia otro escalón y ordenó el cumplimiento diario en lugar de mensual.
A fines de ese mes, un segundo aumento de 3,5 puntos porcentuales llevó el encaje mínimo sobre depósitos a la vista al 50%, con una exigencia adicional de 5 puntos integrable con bonos.
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La normalización comenzó en octubre de 2025, cuando el BCRA volvió al cómputo mensual y redujo el piso del 100% al 95%. En noviembre lo bajó al 75% y eliminó la exigencia adicional del 3,5% impuesta en agosto. Y para febrero de 2026, permitió a los bancos trasladar una subintegración del 5% al mes siguiente, y a fines de marzo no prorrogó la norma clave del apretón preelectoral, lo que redujo los encajes a la vista del 50% al 45%.
Qué cambia en la práctica
Con las medidas de este jueves, el BCRA avanza en dos frentes simultáneos. Por un lado, el piso diario más bajo les da a los bancos más espacio para manejar fluctuaciones de liquidez sin incurrir en penalidades, lo que debería contribuir a una menor volatilidad en las tasas de corto plazo. Por otro, la eliminación de los plazos en los bonos elegibles amplía las herramientas que tienen las entidades para transformar activos en liquidez regulatoria.
Ambas medidas llegan en un momento en el que el crédito al sector privado muestra señales de recuperación tras el freno del año pasado, y en el que la mora bancaria alcanzó niveles no vistos en más de dos décadas. La flexibilización de los encajes fue una de las demandas recurrentes del sector financiero durante los meses de mayor restricción, cuando la volatilidad de tasas complicó tanto el fondeo como la gestión de carteras de préstamos.
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