Bloomberg - Los trabajadores de BHP Group en Chile votaron a favor de aceptar una propuesta salarial final, evitando una huelga en la mina de cobre más grande del mundo que amenazaba con provocar una mayor escasez en los mercados de metales.
La mayoría de los miembros del principal sindicato de Minera Escondida aceptaron los términos de un contrato de tres años establecido en un acuerdo tentativo negociado a principios de esta semana por los dos equipos negociadores, señaló la compañía con sede en Melbourne en un comunicado.
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Evitar una huelga en una operación que representa aproximadamente el 5% de la producción mundial será un alivio para un mercado de cobre que está al límite después de que los sindicatos de otras dos minas en Chile se declararan en huelga esta semana. Hace cuatro años, el sindicato de Escondida realizó una huelga de 44 días.
“El Sindicato No. 1 y la compañía solicitaron extender la mediación por un día más, es decir, hasta el viernes 13 de agosto, de forma de poder proceder con la firma del nuevo contrato colectivo que fue ratificado por las bases”, informó BHP en un comunicado, sin proporcionar los términos del contrato.
Los futuros del cobre, que han retrocedido desde los máximos históricos de mayo, apenas han variado esta semana, ya que las amenazas al suministro contrarrestan las preocupaciones por la demanda en medio del aumento de casos de Covid-19 en las principales economías.
Tras un proceso de negociación colectiva de meses en el que las dos partes parecían muy alejadas hasta esta semana, se produjo un gran avance cuando BHP accedió a algunas demandas, según el sindicato. A fines de la semana pasada, BHP advirtió que no mejoraría la oferta durante una huelga.
Además de un ajuste del sueldo base, el contrato a tres años incluye bonos y otros beneficios por 21 millones de pesos (US$27.100) por trabajador, así como un préstamo blando de 3 millones de pesos, según una persona con conocimiento de las conversaciones.
El aumento de las utilidades de los productores está envalentonando a los trabajadores mineros, y los países también estudian la posibilidad de aumentar los impuestos para ayudar a resolver las desigualdades agravadas por la pandemia. Al mismo tiempo, las empresas se esfuerzan por mantener los costos laborales bajo control en un negocio cíclico y a medida que la ley del mineral se deteriora y los precios de los insumos comienzan a subir.
En Chile, estas tendencias se manifiestan a medida que la nación redacta una nueva Constitución que podría dar lugar a normas más estrictas sobre el agua, los minerales y los derechos comunitarios, y antes de las elecciones presidenciales de noviembre.













