Buenos Aires — Argentina difícilmente recupere en el corto plazo el acceso a grandes flujos de capital vía índices internacionales, y en el mercado ya se descuenta que una eventual mejora en la clasificación de su renta variable por parte de MSCI quedaría relegada, como mínimo, a un eventual segundo mandato de Javier Milei.
La combinación de controles de capital aún vigentes y una estrategia oficial que prioriza evitar un ingreso abrupto de dólares limita tanto el posicionamiento de inversores extranjeros como la posibilidad de una reclasificación en el horizonte inmediato, en contraste con el ciclo de fuerte entrada de capitales observado durante la gestión de Mauricio Macri.
Esto se hace evidente al observar el posicionamiento de no residentes en bonos en pesos: al cierre de 2025, había solo US$3.700 millones de tenencias extranjeras en títulos en moneda local, cuando en 2017 llegaron a tener US$30.700 millones.
Argentina fue excluida de los índices MSCI en 2021, al pasar del rango Emergentes a Standalone.
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Respecto de esto último, Bloomberg Línea pudo saber que en el Gobierno no esperan cambios en la clasificación de Argentina durante este mandato. El principal obstáculo es lo que queda de los controles de capital, y no prevén que ese escenario cambie en el corto plazo.
En tanto, este medio también recogió que MSCI no tiene pensado pasar a Argentina de Standalone a Frontera, si no que una vez que se dé el paso seria a Emergente, por el tamaño de mercado argentino. No obstante, este movimiento es aún lejano, en tanto y en cuanto no se levanten las restricciones cambiarias.
La misma persona señaló que, desde la perspectiva del gobierno, podría ser preferible no recibir más capitales en este momento, ya que una apreciación adicional del peso podría generar desequilibrios significativos para la economía. Por eso, interpreta que las autoridades nacionales preferirían contener los flujos y reservarlos para un momento posterior de mayor necesidad, apuntando a un segundo mandato.
En el Gobierno de Macri, marcó la misma fuente, la entrada de capitales fue positiva, pero la salida posterior generó riesgos que se materializaron en la corrida contral peso en 2018. Actualmente, en cambio, se prioriza que los flujos entrantes se orienten a la inversión directa.
¿Por qué no hay un mayor posicionamiento en activos argentinos?
Según Matías De Luca, head of research & strategy en Parakeet Capital, la escasez de flujos hacia activos financieros argentinos tiene dos razones fundamentales que confluyen:
- En lo que refiere a bonos en dólares, se refirió a la posición técnica. “El que quería invertir en Argentina, compró bonos en 40% de paridad y los vendió en 80%. Es decir, el inversor que hizo la verdadera apuesta, ya la ganó. Sació ese apetito. De ahora en más es devengar, entonces se ponen más exquisitos“.
- En segundo término, consignó: “Ahí es donde entra el segundo aspecto en cuestión: Argentina tiene buenos fundamentos por delante, pero la condiciona el ciclo político. Si eso se destraba, podemos ver una compresión de primas en bonos (léase, mayor entrada de capitales)“.
Por su parte, Gustavo Neffa, director de Research For Traders, consignó que “el capital va hacia donde puede realizar una ganancia ajustada a riesgo superior a la de su país de origen y puede salir". Y, en línea con lo mencionado, agregó: “No hay una economía libre en cuanto a movimientos de capitales, todavía está encepada para institucionales, eso influye".
El factor MSCI
“Una eventual consulta de reclasificación de MSCI, que volvería a colocar a Argentina en el radar de inversores pasivos y podría canalizar aproximadamente US$2.300 millones en flujos impulsados por índices hacia un grupo acotado de acciones líquidas a las valuaciones actuales", sostiene un informe que publicó el banco estadounidense JPMorgan en marzo de este año. El documento agrega que el posicionamiento suele comenzar una vez que se anuncia la consulta.
Los flujos pasivos, mencionados por JPMorgan, hacen referencia al dinero que ingresa a un mercado de forma automática a través de fondos que replican índices bursátiles, como los de MSCI, sin que un gestor esté tomando decisiones activas de inversión. Cuando un país forma parte de un índice de mercados emergentes, por ejemplo, los fondos que siguen ese índice están obligados a comprar sus acciones en proporción a su peso, lo que genera entradas de capital predecibles y relativamente grandes.
Al momento de la publicación del informe de JPMorgan, los principales componentes del MSCI Argentina eran: YPF (20,3%), Grupo Financiero Galicia (14,7%), Vista Energy (13,15%), Pampa Energía (9,2%) y Banco Macro (9,2%).
Qué falta para una reclasificación
Cada junio, MSCI anuncia primero los resultados de la Revisión Anual de Accesibilidad al Mercado, que cubre todos los mercados dentro de nuestro universo de inversión. Poco después, MSCI anuncia los resultados de la Revisión Anual de Clasificación de Mercados. Sin embargo, como se mencionó, incluso para las autoridades argentinas parece difícil que Argentina logre la reclasificación.
“En lo relativo a la recalificación de MSCI, pensamos que es un proceso que tomará su tiempo y requiere previamente un mayor desmantelamiento de los controles cambiarios que afectan a las empresas", sostuvo Juan Carlos Barboza, gerente de Research Mariva.
En sintonía con esta postura, Gustavo Neffa añadió: “Lo que debería pasar para que MSCI nos suba de categoría y habilite una aceleración es que se remueva el cepo a institucionales, se agilice el movimiento de capitales hacia el exterior y darle mas profundidad y volumen operado al mercado local".
De todas formas, Neffa aclaró que esto último no implicaría un desembarco directo sino indirecto: “Que Argentina sea nuevamente Emergente o Frontera dispararía ordenes de compra de acciones argentinas como ADRs en New York, no hace falta ingresar el dinero por el mercado cambiario argentino”.
El historial argentino con respecto a los índices MSCI tuvo los siguientes hitos:
- De mercado emergente a mercado de frontera (2009): En 2009, MSCI reclasificó a Argentina desde mercado Emergente a mercado de Frontera. La decisión se debió principalmente a la implementación de controles de capital y restricciones a la repatriación de fondos, lo que limitó la capacidad de los inversores internacionales para acceder al mercado argentino.
- De mercado de frontera a mercado emergente (2018): En junio de 2018, MSCI anunció que Argentina sería reclasificada nuevamente como mercado Emergente, con efecto a partir de junio de 2019. La decisión se basó en los esfuerzos del gobierno por mejorar la accesibilidad y la transparencia del mercado, incluyendo la eliminación de controles de capital y otras reformas orientadas a atraer inversión extranjera.
- De mercado emergente a mercado independiente (Standalone) (2021): En junio de 2021, MSCI anunció que Argentina sería reclasificada como mercado independiente. La decisión respondió a la reintroducción de controles de capital y otras medidas que limitaron el acceso de inversores extranjeros.
Desde 2021, Argentina está clasificada como mercado independiente, por lo que no forma parte de los índices de mercados Emergentes ni de Frontera. Esta categoría la ubica en un grupo reducido de países que incluye a Jamaica, Panamá, Trinidad y Tobago, Bulgaria, Malta, Zimbabue y Palestina.












