Buenos Aires — Genneia, la mayor generadora de energías renovables en la Argentina, fue la principal adjudicataria de la primera licitación nacional para incorporar sistemas de almacenamiento de energía con baterías al Sistema Argentino de Interconexión (SADI).
El anuncio llegó luego de que la empresa iniciara del proceso para salir a cotizar en la Bolsa de Nueva York (NYSE), lo que la convertiría en la primera oferta pública inicial (IPO) de una empresa argentina en Estados Unidos desde 2019.
Por los siete proyectos que ahora obtuvo -por un total de 421 MW, 59% de los 700,5 MW adjudicados- la empresa informó en la Comisión Nacional de Valores (CNV) que estima una inversión de US$300 millones para desarrollarlos.
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La adjudicación fue oficializada mediante la Resolución 155/2026 de la Secretaría de Energía, publicada este martes en el Boletín Oficial. La convocatoria AlmaSADI recibió 235 ofertas por un total de 8.338 MW (más de 11 veces el objetivo licitado), aunque finalmente se adjudicaron 700,5 MW, lo que da cuenta del fuerte interés que despertó el proceso entre las empresas del sector.
Los proyectos adjudicados a Genneia estarán ubicados en Bragado I-II y Chascomús, en la provincia de Buenos Aires; Mar de Ajó, también en territorio bonaerense; Cruz Alta I, en el NOA; Crespo, en Entre Ríos; Cañada de Gómez, en Santa Fe; y Santa Rosa Sur, en la región pampeana.
En conjunto suman 421 MW y operarán bajo Acuerdos de Almacenamiento que la compañía firmará con CAMMESA. El precio promedio ponderado adjudicado fue de aproximadamente US$7.974 por MW al mes.
Los ganadores de la licitación
El resto de los proyectos adjudicados se distribuyeron solo entre cinco empresas. La segunda gran ganadora de la licitación fue DQD Energy, una firma encargada de desarrollo integral de proyectos de generación renovable que se quedó con ocho proyectos. La joven compañía sanjuanina tuvo un salto importante con la ejecución de El Quemado, el parque solar de YPF Luz -hoy el más grande que se construye en el país con 305 MW- que logró entrar al RIGI con una inversión de US$211 millones.
La siguió 360 Energy Solar, con tres proyectos adjudicados. La empresa de la familia Ivanissevich, que tiene al Grupo Stellantis como accionista con el 49,5% de participación, está desarrollando proyectos por más de 120 MW para abastecer sus plantas industriales en Argentina, Brasil y México.
La firma duplicó su capacidad de generación en los últimos dos años, un salto explicado por el Complejo Solar La Rioja, uno de los mayores complejos MATER (Mercado a Término de Energías Renovables) del país.
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Con un solo proyecto cada uno se quedaron, además, Aluar (ALUA) y Intermepro.
La empresa productora de acero de la familia Madanes Quintanilla -son además dueños de la empresa de neumáticos FATE, que cerró este año su histórica planta bonaerense- exporta cerca de 70% de su producción.
En su propio plan de expansión en la generación de energía renovable, Aluar comenzó la construcción del Parque Solar Aluar en Abasto, Buenos Aires. El proyecto prevé la instalación de más de 44.500 paneles solares en 55 hectáreas.
Intermepro es una firma de soluciones integrales de sustentabilidad fundada por Adrián Kolonski y un grupo de socios, que tiene como clientes y socios a algunas de las principales marcas del mundo como Schneider Electric o Tesla.
Nuevos negocios en el sector
La licitación AlmaSADI es la primera impulsada por el Gobierno de Javier Milei -en el marco del plan que impulsa desde 2024 para aliviar el sistema eléctrico- que busca incorporar almacenamiento de energía en baterías. Estos equipos permiten guardar electricidad cuando hay excedentes de generación e inyectarla nuevamente a la red en los momentos de mayor demanda o cuando cae la producción de fuentes renovables, como la eólica y la solar.
Su incorporación busca mejorar la confiabilidad del sistema y aportar mayor flexibilidad operativa, para evitar cortes de suministro en el servicio eléctrico para usuarios residenciales, comerciales e industriales.
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La expansión de este tipo de proyectos es central para compañías como Genneia ya que acompaña el crecimiento de las energías renovables en la matriz eléctrica. A medida que aumenta la participación de los parques eólicos y solares, también crece la necesidad de contar con capacidad de almacenamiento para compensar los vaivenes de esas fuentes.
Para Genneia, además, la adjudicación implica sumar una nueva línea de negocios a su cartera de proyectos renovables. La compañía, que concentra sus inversiones en parques eólicos y solares, desembarca ahora en el segmento del almacenamiento con baterías, un mercado que comenzó a desarrollarse en Argentina y que en otros países ya ocupa un lugar central en la transición energética.
La primera iniciativa en esta dirección y a gran escala se había dado con Alma-GBA, cuando el Gobierno adjudicó 713 MW en nodos críticos del AMBA, superando en más del 40% el objetivo inicial de 500 MW y con una inversión estimada superior a U$S540 millones. Esas obras están en marcha.













