Reapertura del Estrecho de Ormuz y caída del Brent: cómo impacta en Argentina y Vaca Muerta

Un precio alto beneficia al país con un mayor ingreso de divisas pero impacta en los precios de los combustibles y la inflación. Acciones de petroleras caen en Wall Street.

Un usuario llena el tanque de combustible de su motocicleta en una estación de servicio de Guatemala, el 11 de marzo de 2026.

Buenos Aires — La reapertura del Estrecho de Ormuz y la caída del precio del petróleo impulsó a la suba de las principales bolsas del mundo. No así al Merval, que a las 13.30 registra una caída en dólares del 1,1%, con YPF a la cabeza entre las acciones en rojo. Los anuncios pueden cambiar el escenario para el Gobierno, en las distintas variables en las que afecta la suba del barril de crudo: balanza cambiaria, inversiones, inflación y recaudación, entre otras.

El Brent, referencia internacional del petróleo, registraba una caída del 10% este viernes para cotizar en torno a los US$91el barril para las 15:14hs de Buenos Aires, el valor más bajo desde el 4 de marzo de este año.

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Ante este evento, los inversores reaccionaron con ventas en sus posiciones en las petroleras argentinas. YPF caía el 3,75%, Vista Energy (VIST) el 4,46%, TGS el 2,75% y Pampa Energía (PAMP) el 1,94%.

Pese a la caída del papel en Wall Street, la corrección del Brent puede ser una buena noticia para Horacio Marín, CEO y presidente de YPF, en el marco de la estabilización al precio de los combustibles que anunció el pasado 1 de abril y por 45 días.

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Ese esquema entre privados, llamado buffer (amortiguador), consiste principalmente en que las refinerías paguen a las operadoras un precio más bajo que el internacional y que difieran la diferencia para recomponer una vez que cese la volatilidad. De esta manera, y con esta caída en los precios de este viernes, a la compañía le ayuda para recuperar parte del dinero, según explicó el consultor energético Daniel Dreizzen, director general de Aleph Energy.

Para el analista, el valor actual sigue siendo un buen precio desde el punto de vista de las productoras de petróleo argentinas, pero también desde el lado del frente externo y de los dólares que pueden ingresar por exportaciones. Y agregó que es difícil estimar un valor del petróleo para el corto plazo, pero que si “se reestablece el flujo normal proyectaría un valor de brent bajando progresivamente: de US$90 a US$80 y luego US$70”.

Pero para Martín Polo, jefe de estrategia de Cohen y Asociados, la principal preocupación del Gobierno argentino hoy no está en el frente externo, si no en el interno: inflación y actividad. Y en ese sentido, la caída registrada del Brent puede colaborar en el objetivo del Ministerio de Economía si volver hacia una senda de desaceleración de los precios.

“Al Gobierno parece preocupar más la balanza inflacionaria que el balance de dólares. El dato de marzo fue muy malo y te dejó un piso más alto para abril”, dijo el analista.

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A la medida adoptada por YPF el Gobierno le sumó una pausa en marzo y en abril a la actualización de los impuestos a los combustibles, uno de los componentes del litro de nafta y gasoil que se vende en el país.

¿Cuántos dólares ingresarán por Vaca Muerta?

Según cálculos actualizados por la Cámara de Exploradoras y Productoras de Hidrocarburos (CEPH) y la consultora Economía & Energía, este contexto internacional y nuevo escenario de precios impactará en un importante crecimiento de la balanza comercial energética en Argentina en 2026, tras un saldo positivo (exportaciones menos importaciones) en 2025 de US$7.829 millones.

Para este año, el superávit sería de US$12.100 millones. Si el promedio del Brent cierra este año en torno a los US$90 el barril, en un escenario moderado las exportaciones de gas y petróleo aumentarían a US$22.212 millones en 2030 en un escenario moderado y a US$36.482 en un escenario expansivo, con un saldo positivo de US$18.442 millones y US$32.576 millones respectivamente.

Esto responde al aumento en la producción de Vaca Muerta y las obras de infraestructura que facilitan el transporte y las exportaciones. Que a su vez reducen la demanda de Gas Natural Licuado (GNL) que el país importa cada invierno para cubrir los picos de consumo. En 2025 se adjudicaron 27 cargamentos, mientras que para este año se proyectan entre 20 y 23. Para el 2027, con la ampliación de los gasoductos, se espera que se reduzcan a entre 10 y 15.

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