Buenos Aires — Tras el paro general del jueves pasado, la Confederación General del Trabajo (CGT) se reúne este miércoles para analizar nuevas medidas en rechazo a la reforma laboral que impulsa el gobierno de Javier Milei, que volverá al Senado este viernes para su aprobación final ya sin el controvertido artículo 44 que reducía los salarios en casos de licencias médicas y por enfermedades.
Pero mientras el Gobierno ultima detalles para lograr que el Congreso apruebe la llamada Ley de Modernización Laboral antes del inicio de las Sesiones Ordinarias de 2026, los gremios analizan nuevas medidas en rechazo de la primera de las llamadas ‘reformas estructurales’ que llevan años postergándose en la Argentina.
Según informó la agencia Noticias Argentinas (NA), la ‘mesa chica’ de la CGT se reúne este miércoles desde las 15 (hora local) para adoptar una posición frente a la reforma laboral y “definir nuevas medidas de fuerza, en medio de un clima de creciente malestar entre las organizaciones de trabajadores por el avance de esa norma”.
La cita llega después de que los autodenominados sindicatos “combativos”, agrupados en el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), anunciaran una movilización al Congreso para este viernes y llamaran a la CGT a sumarse.
Conformado por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Aceiteros, Aeronáuticos, ATE y las dos Centrales de Trabajadores de la Argentina (CTA), entre otros gremios, el FreSU se reunió el lunes y busca convocar a un paro de 36 horas, al que espera que se sume la central obrera. No obstante, tanto Perfil como BAE Negocios informaron en las últimas horas que la CGT analiza recurrir a la Justicia.
En la cúpula cegetista, indicó BAE, un medio digital especializado en finanzas, economía y negocios, “predomina otra estrategia” dado que “la mayoría de los dirigentes no espera una medida fuerte, aunque no descartan movilización frente al Congreso”. Puertas adentro, añadió el citado medio, la conducción sindical evalúa trasladar la disputa al terreno judicial para impugnar en tribunales los artículos que consideran inconstitucionales, ya que dentro de la CGT “prevalece una línea dialoguista que considera que una nueva protesta masiva podría perder efectividad y derivar en incidentes protagonizados por sectores más radicalizados”.













