Bloomberg Línea — Wall Street cerró a la baja el miércoles en una sesión marcada por un giro más restrictivo en las expectativas de tasas de interés en Estados Unidos y por la creciente incertidumbre geopolítica derivada del conflicto en Medio Oriente.
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Los principales índices accionarios retrocedieron, mientras el rendimiento del papel a 10 años se ubicó en torno al 4,4%, su nivel más alto en un mes. En paralelo, el petróleo Brent extendió su rally hasta máximos no vistos desde 2022, en un contexto de riesgo de interrupciones prolongadas en la oferta energética.
El S&P 500 tuvo caída cercana al 0,04%, con la mayoría de sus componentes en terreno negativo, reflejando el ajuste del mercado a un escenario de tasas más altas por más tiempo. El Nasdaq terminó con pocos cambios en vísperas de los resultados de gigantes como Amazon (AMZN), Alphabet (GOOGL), Meta (META) y Microsoft (MSFT). El Dow Jones Industrial perdió 0,57%.
El detonante principal del movimiento llegó de la Reserva Federal, que decidió mantener sin cambios su tasa de referencia, pero introdujo un matiz relevante en su comunicación. El banco central reconoció que los desarrollos en Medio Oriente están contribuyendo a un nivel elevado de incertidumbre sobre las perspectivas económicas, endureciendo el tono frente a comunicados previos.

Además, la reunión dejó en evidencia una creciente división interna entre los responsables de la política monetaria.
Tres presidentes regionales (Beth Hammack, Neel Kashkari y Lorie Logan) respaldaron la decisión de mantener las tasas, pero se opusieron a incluir un sesgo hacia futuros recortes en el comunicado. En contraste, el gobernador Stephen Miran votó a favor de una reducción de 25 puntos base.
“Los halcones de la Reserva Federal alzan la voz”, dijeron los analistas de ING. “Lo confuso es que no hay una referencia específica a una tendencia expansiva (...) Quizás quieren dejar claro que no se dejarán convencer fácilmente por su postura de que las tasas de interés pueden bajar con el tiempo”.
Esta dispersión de posturas refuerza la percepción de un banco central menos predecible en un entorno ya tensionado por factores externos.
“La inflación se consideró ‘elevada’, en lugar de ‘algo elevada’, y sólo se atribuyó ‘en parte’ al aumento de los precios de la energía”, dijo Bernard Yaros, economista jefe para Estados Unidos de Oxford Economics. “Además, algunos funcionarios de la Reserva Federal se opusieron a incluir una postura expansiva en el comunicado de prensa. Es importante destacar que estas discrepancias se refieren a la redacción, no a la decisión sobre los tipos de interés en sí”.
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Los mercados monetarios ajustaron drásticamente sus expectativas. Las apuestas por recortes de tasas en lo que resta del año prácticamente han desaparecido, mientras que comienza a incorporarse la posibilidad de nuevas alzas hacia 2027. Este cambio de narrativa ha impactado directamente en la renta fija, con caídas en los precios de los bonos y un incremento en sus rendimientos.
Brian Jacobsen, de Annex Wealth Management, señaló que “el lenguaje en torno a la inflación elevada tiene las huellas de los miembros más restrictivos por todas partes”, y advirtió que algunos funcionarios consideran que un eventual aumento de tasas podría ser necesario para contener las presiones inflacionarias, incluso a costa de debilitar el mercado laboral.
Jeffrey Roach, de LPL Financial, destacó que la división dentro de la Fed no se limitó a la decisión de tasas, sino también a la forma en que se comunicó, anticipando mayores tensiones a medida que se aproxima un cambio de liderazgo en la institución.

El trasfondo geopolítico sigue siendo determinante. La escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán ha elevado el riesgo de un shock prolongado en la oferta de crudo, impulsando el precio del Brent y reavivando temores inflacionarios a nivel global. La persistencia de precios energéticos altos complica el margen de acción de la Fed, que enfrenta el dilema de contener la inflación sin asfixiar la actividad económica.
El deterioro del apetito por riesgo se produjo también tras reportes de Axios que indican que el presidente Donald Trump planea mantener un bloqueo naval sobre Irán hasta que el país acepte un acuerdo que aborde las preocupaciones sobre su programa nuclear. El diario The Wall Street Journal también informó que Trump instruyó a sus asesores para que se prepararan para un bloqueo prolongado de los puertos iraníes.
Según un funcionario de la Casa Blanca, el mandatario discutió con ejecutivos del sector energético y comercial posibles medidas para prolongar esta estrategia, reportó Bloomberg, lo que elevaría aún más la presión sobre las exportaciones iraníes y, por extensión, sobre la oferta global de crudo.
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Entre los analistas persiste cierta fragilidad en el trasfondo del mercado. Andrew Slimmon, gestor de Morgan Stanley (MS) Investment Management, advirtió que las acciones podrían enfrentar una corrección en el corto plazo, dado que el posicionamiento de los inversionistas se ha tornado agresivo tras el fuerte avance reciente.
Según el estratega, gran parte del optimismo en torno a las utilidades ya estaría incorporado en los precios, lo que deja a los índices expuestos a retrocesos si emergen sorpresas negativas.
El oro extendió su corrección por tercera jornada consecutiva, con precios en torno a los US$4.546 la onza, en un movimiento que resultó particularmente revelador del cambio en las expectativas del mercado.

Tradicionalmente considerado un refugio ante la incertidumbre, el metal precioso pierde atractivo en el actual entorno debido al aumento de los rendimientos de la deuda y a la perspectiva de tasas de interés elevadas por más tiempo.
Este encarecimiento del costo de oportunidad de mantener activos sin rendimiento ha pesado sobre el oro, que además enfrenta ventas técnicas tras romper niveles de soporte recientes. A esto se suma la percepción de que, si bien el conflicto en Medio Oriente incrementa la incertidumbre, también impulsa la inflación vía energía, lo que reduce la probabilidad de políticas monetarias más flexibles, un escenario adverso para el metal.
¿Cómo va el dólar hoy en América Latina?
El dólar mantiene el impulso alcista en medio del shock energético global y a la espera de la decisión de la Reserva Federal, según el BBVA. La entidad señala que el billete verde ha avanzado impulsado por el repunte del petróleo, las disrupciones en el suministro energético y el estancamiento en las negociaciones con Irán sobre la reapertura del estrecho de Ormuz.
Este movimiento se ha prolongado, aunque el BBVA advierte que la reacción del mercado sigue siendo contenida y que persiste cierta complacencia. Los analistas del banco advierten que el riesgo de una interrupción prolongada está aumentando, reforzando tanto el petróleo como el dólar, y que esta dinámica difícilmente cambiará en el corto plazo.

En medio de ese contexto, las monedas de América Latina caen. El peso argentino (USDARS) sube, mientras que el peso chileno (USDCLP), el peso colombiano (USDCOP), el real brasileño (USDBRL) y el peso mexicano (USDMXN) retroceden.
Las monedas de la región continúan mostrando resiliencia en un entorno global volátil, manteniéndose demandadas incluso en episodios de corrección. BBVA destaca que, aunque la región sigue oscilando en función del apetito por el riesgo global, persiste una asimetría al alza.
Las noticias corporativas del día:
- Yum! Brands (YUM) superó previsiones en el primer trimestre con un beneficio por acción de US$1,50, impulsado por el sólido desempeño de Taco Bell, cuyas ventas comparables crecieron 8% frente al 5% esperado, apoyadas en menús económicos de US$3 o menos y lanzamientos frecuentes, lo que compensó la debilidad de KFC, con crecimiento de 2% por debajo de estimaciones y caída de 2% en Estados Unidos, y de Pizza Hut, que registró ventas planas y sigue bajo presión estratégica.
- Armani reportó un aumento de su beneficio operativo en 2025 de 3,2% hasta €152,7 millones (US$178 millones), pese a una caída de ingresos de 2,8% a €2.190 millones (US$2.560 millones), apoyado en el sólido desempeño de sus líneas de alta gama y ventas a precio completo en un entorno desafiante para el sector de lujo.

- Avis Budget (CAR) reportó una pérdida trimestral de US$8,01 por acción, superior a la expectativa de US$6,87, lo que intensificó la volatilidad del título y provocó una caída adicional, en medio de un desplome acumulado cercano a 70% en dos días la semana pasada, tras un rally previo de más de 600% impulsado por un short squeeze.
- Adidas reportó resultados sólidos en el primer trimestre con ingresos de €6.600 millones (US$7.700 millones), por encima de lo esperado, y un beneficio operativo de €705 millones (US$825 millones) que superó previsiones, impulsado por el fuerte crecimiento en apparel de 31% y en productos deportivos de 29%, especialmente en fútbol y running. La compañía mantiene su guía para 2026.













