Por qué importa que el Síndrome de Ovario Poliquístico cambie de nombre

El Síndrome del Ovario Poliquístico (SOP) ha sido oficialmente renombrado como Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino (SOMP) tras un estudio global publicado en The Lancet.

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El síndrome metabólico ovárico poliendocrino (SOM) afecta a 1 de cada 8, es decir, más de 170 millones de mujeres en todo el mundo.

Bloomberg Línea — La comunidad médica internacional anunció esta semana un cambio histórico en la nomenclatura de una de las afecciones más comunes entre las mujeres en edad reproductiva: el Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) pasará a llamarse oficialmente Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino (SOMP).

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El cambio, publicado este martes en la revista médica The Lancet, responde a una iniciativa global que busca corregir una inexactitud que ha perdurado durante casi un siglo y que ha causado confusión tanto en pacientes como en médicos, alentando un enfoque erróneo sobre la naturaleza de la enfermedad.

Según los investigadores, el Síndrome de Ovario Poliquístico es un nombre “inexacto y engañoso, ocultando las características endocrinas y metabólicas multisistémicas de la enfermedad, reforzando el estigma, retrasando el diagnóstico y dificultando una atención clínica, investigación y alineación política eficaz”.

El nuevo nombre, PMOS, busca precisar las diferentes características de la condición que afecta a una de cada ocho mujeres en el mundo.

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“Poliendocrino” refiere a las múltiples hormonas alteradas, “metabólico” destaca el impacto en la insulina y el riesgo de diabetes, y “ovárico” mantiene la referencia al órgano reproductivo afectado sin caer en el mito de los quistes.

La investigadora australiana Helena J. Teede, endocrinóloga de la Universidad Monash, quien lideró el proceso de renombramiento, subrayó que la etiqueta anterior contribuyó a que hasta un 70% de las personas afectadas siguen sin ser diagnosticadas, además que ha impactado a la existencia de importantes lagunas de conocimiento y a que muchas reciban tratamientos incompletos que solo se centran en la fertilidad.

Bajo ese paradigma, muchas pacientes solo eran tratadas con anticonceptivos para regular el ciclo menstrual, ignorando riesgos graves de salud a largo plazo como la diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, disfunción metabólica, enfermedades psicológicas y dermatológicas, que son comunes en quienes padecen este síndrome.

El cambio de nombre es el resultado de un consenso que involucró a 56 organizaciones profesionales y de pacientes, y recabó más de 22.000 respuestas de encuestas en todo el mundo para garantizar que la nueva terminología fuera libre de estigma.

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“Este cambio se ha impulsado junto con y para las personas afectadas por la enfermedad, y nos enorgullece haber llegado a un nuevo nombre que, por fin, refleja con precisión la complejidad de la enfermedad. No nos equivoquemos: se trata de un hito que dará lugar a avances a nivel mundial, tan necesarios, en la práctica clínica y la investigación”, dijo Teede, en un comunicado de la Endocrine Society.

¿Qué sigue ahora?

Los expertos esperan que el término PMOS abra la puerta a una mayor financiación para la investigación, ya que al clasificarlo como un trastorno metabólico y endocrino, los fondos dejarán de limitarse únicamente en la salud ginecológica.

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La implementación del nuevo nombre no será inmediata, pues se ha establecido un periodo de transición de tres años, con el objetivo de que la terminología PMOS se adopte oficialmente en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el año 2028.

Hasta entonces, las sociedades médicas iniciarán una campaña educativa global para reentrenar a los profesionales de la salud y actualizar los recursos informativos para los pacientes, asegurando que el cambio de nomenclatura se traduzca en una mejor atención clínica y diagnósticos más precoces.

“Este cambio cambiará la conversación y exigirá que se tome tan en serio como la compleja y prolongada condición de salud que es. A pesar de décadas de incansable defensa para aumentar la concienciación, reconocimos que el riesgo de cambio valdría la pena”, dijo Rachel Morman, presidenta de Verity (PCOS UK).

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