Ya había desatado un frenesí incluso antes de su lanzamiento oficial. Ahora, la colaboración entre Swatch y Audemars Piguet está impulsando la reventa, con piezas que alcanzan hasta US$5.000 en plataformas como eBay y StockX.
La colaboración de relojes de lujo salió a la venta el 16 de mayo a nivel mundial, con precios de entre US$400 y US$420. La expectativa fue tal que varias tiendas registraron filas desde días antes del lanzamiento y, en la fecha de salida, se reportaron tumultos captados en videos en redes sociales que mostraban a cientos de compradores intentando conseguir una pieza. Muchos de ellos reconocían abiertamente que su intención era revenderlos.
Desde ese mismo día, plataformas de reventa comenzaron a desplegar publicaciones de distintos modelos de la colección por hasta el triple de su precio original.
En eBay, una publicación del martes ofrecía los ocho modelos en una subasta que arrancaba en US$25.000, aunque también bajo la modalidad de “mejor oferta”. En la misma plataforma, piezas individuales se ofrecen en rangos que van de US$600 a US$3.000.

En StockX, que muestra precios históricos y tendencias, el modelo más caro de Swatch x Audemars Piguet se enlistaba en US$3.114 con precios descendientes hasta los US$1.500.
“La colección registró inicialmente una fuerte actividad, con precios de reventa muy por encima del valor original y más de 1.000 transacciones realizadas durante los primeros días”, destacó WWD. “La rápida caída desde los precios máximos sugiere que la demanda inicial pudo haber estado impulsada tanto por la oportunidad de reventa a corto plazo como por el interés de largo plazo de los coleccionistas.
Luego de los tumultos formados en algunas tiendas el día del lanzamiento, Swatch decidió no abrir algunas de sus boutiques citando motivos de seguridad. La empresa informó en sus redes sociales que no se trataba de una edición limitada y que haría resurtido de la colaboración.
La colección marca la primera vez que Audemars Piguet, una de las marcas insignia de alta relojería, llega al mercado masivo con la reinterpretación del Royal Oak, su modelo más popular.
El frenesí que desató se atribuye también al éxito de la colaboración que previamente Swatch lanzó con Omega, que también fue un éxito en ventas. Bloomberg reportó que la popularidad de la colaboración disparó las ventas en línea del modelo Speedmaster Moonwatch, que se vende por alrededor de US$7.000 dólares.














