Buenos Aires — Las acciones de YPF profundizaron este lunes su rally en Wall Street y treparon 8,75% para cerrar en US$47,48, impulsadas por el entusiasmo del mercado tras conocerse que grandes inversores estadounidenses ampliaron sus posiciones en la petrolera. En lo que va del año, el papel acumula una suba de 31,37%.
Entre los factores que impulsaron la suba aparece también el anuncio de un plan de inversiones por US$25.000 millones en Vaca Muerta bajo el régimen RIGI, además de la buena recepción que tuvieron los últimos resultados trimestrales de la compañía.
El mercado aún ve margen para que suban las acciones. El consenso de los 20 analistas que recopila Bloomberg ve un precio objetivo para los próximos doce meses de US$57,51. Para JPMorgan, el mayor banco de inversión del mundo, el techo es un poco más alto: US$61,5.
YPF se disparó este lunes en Wall Street
La última actualización por parte del JPMorgan fue incluso previo a unos resultados trimestrales que fueron aprobados por los analistas del banco, dado “la expansión de las actividades de exploración y producción, con un flujo de caja libre sólido”.
Posterior a los resultados, tres noticias pueden haber impactado en la cotización del papel: el reconocido inversor Stanley Druckenmiller sumó posiciones en YPF, la compañía extendió por 45 días la estabilización del precio de los combustibles tras un ligero aumento y Horacio Marín, el CEO y presidente, anunció la inscripción al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) un plan de US$25.000 millones para el desarrollo petrolero en Vaca Muerta.
Para IOL Inversiones, la suba responde al primer factor: “El catalizador fue la presentación del formulario 13F ante la SEC, que reveló que el legendario inversor Stanley Druckenmiller adquirió más de 3.000.000 acciones de YPF por US$150 millones, convirtiéndola en la cuarta posición más grande su fondo”.
No fue el único que compró YPF entre enero y marzo: también sumaron posiciones Rob Citrone, del fondo Discovery Capital Management, y Oaktree Capital Management, de Howard Marks.
Debate por el precio de la nafta
Uno de los puntos que siguió el mercado tras la presentación de resultados fue la política de precios de los combustibles. YPF decidió postergar 45 días más nuevos ajustes en surtidores. En la llamada con inversores, Marín había recocido un retraso del 15% en los precios respecto a la paridad de exportación. Posterior a esa llamada, anunció la extensión del “buffer”.
Según explicó la compañía durante la conferencia con inversores, la decisión respondió a señales de desaceleración en la demanda de naftas observadas hacia fines de marzo. La conducción aseguró que se trató de una definición “comercial” y no vinculada a presiones del Gobierno, una estrategia que luego fue replicada por otras petroleras.
En la sesión de preguntas y respuestas, la dirección de la empresa sostuvo que el traslado de precios podría retomarse rápidamente si el Brent se mantiene en los niveles actuales o vuelve a subir. Para JPMorgan, la reacción de la compañía ayudó a despejar temores del mercado sobre un eventual deterioro en márgenes o una intervención oficial en la política comercial de la petrolera.
Infraestructura, RIGI y expansión exportadora
Otro de los ejes que siguieron de cerca los analistas es la ampliación de la infraestructura de transporte para acompañar el crecimiento de la producción no convencional.
YPF informó que el proyecto VMOS —el oleoducto entre Allen y Punta Colorada orientado a exportaciones— tiene un avance de obra del 62% y prevé comenzar a exportar crudo en enero de 2027.
En paralelo, la petrolera confirmó que inscribirá todos los bloques elegibles bajo el régimen RIGI. Según la conducción de la empresa, el esquema no modifica las prioridades de perforación, aunque sí podría acelerar el ritmo de desarrollo por los beneficios fiscales y cambiarios que ofrece el programa.
Los analistas de JPMorgan también remarcaron las mejoras de eficiencia operativa. La velocidad de fractura en shale creció 15% respecto de 2025 y la compañía comenzó a perforar laterales más largos, una estrategia que busca elevar productividad mientras se expande la capacidad de evacuación de crudo desde Vaca Muerta.













