Ciudad de México — Fitch Ratings reafirmó la calificación crediticia de México de largo plazo en moneda extranjera en BBB-, aunque señaló que la consolidación fiscal se complica para el Gobierno, de acuerdo con los Pre-Criterios Generales de Política Económica 2027 que la Secretaría de Hacienda entregó al Congreso el pasado 1 de abril.
La agencia calificadora mantuvo la perspectiva estable, con lo que México conservó el grado de inversión con Fitch Ratings.
México mantiene el grado de inversión con las 8 agencias calificadoras que evalúan su deuda, no obstante, en la escala de Fitch Ratings la calificación de BBB- sitúa al país en el último escalón del grado de inversión.
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La última vez que esa agencia cambió la calificación a México fue en abril de 2020, mientras que el año pasado, días después de la entrega de los Pre-Criterios, ratificó la calificación BBB- y la perspectiva estable.
Fitch Ratings dijo en su comunicado que su acción se sustenta en un marco de política macroeconómica prudente, unas finanzas externas sólidas y su economía grande y diversificada.
Sin embargo, anotó que la consolidación fiscal se ha complicado para el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, de acuerdo con los Pre-Criterios 2027 que se entregaron al Congreso hace 10 días.
Además, indicó que el país se ve limitado por un crecimiento a largo plazo moderado, indicadores de gobernanza débiles, retos fiscales relacionados con una base de ingresos baja y rigideces presupuestarias, y pasivos contingentes de Pemex.
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La perspectiva estable refleja la expectativa de Fitch de que la economía de México evitará escenarios de grave deterioro en medio de las continuas incertidumbres comerciales y nacionales, aunque seguirá siendo poco dinámica, y de que la calificación tiene cierto margen para soportar el aumento previsto de la deuda soberana/PIB durante el período de previsión.
La complicada consolidación fiscal
Fitch Ratings advirtió que la consolidación fiscal se complica para el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
La agencia anotó que los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP), la medida más amplia del déficit fiscal, se redujo del 5,7% del PIB en 2024 al 4,9% en 2025, o al 4,4% una vez descontada la liquidación de los atrasos de Pemex a sus proveedores, debido principalmente a los recortes en la inversión de capital.
En los Pre-Criterios 2027, la Secretaría de Hacienda pretende reducir el déficit fiscal a 4,1% en 2026 y al 3,5% en 2027, pero Fitch prevé un 4,4% en ambos años.
Fitch dijo que el gasto operativo ha alcanzado prácticamente su límite inferior, el gasto social está aumentando y las autoridades quieren evitar una mayor compresión del gasto de capital.
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La agencia resaltó que las medidas de administración tributaria han dado sus frutos, pero consideró que es probable que una consolidación significativa impulsada por los ingresos dependa de un mayor crecimiento económico o de una reforma fiscal, algo que las autoridades se han mostrado reacias a llevar a cabo.
El aumento de los precios mundiales de la energía debería tener un impacto fiscal globalmente neutro, ya que el incremento de los ingresos petroleros se verá compensado en gran medida por los costes de las subvenciones derivadas de la congelación de los precios internos de los combustibles.
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La deuda pública y Pemex
La Secretaría de Hacienda presentó en los Pre-Criterios 2027 una trayectoria ascendente del Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP), la medida más amplia de la deuda pública.
La deuda de las administraciones públicas, incluidas las administraciones federal y subnacionales, pero excluidas las empresas públicas, alcanzó el 54,6% del PIB en 2025.
Fitch prevé que seguirá aumentando la deuda pública y que superará la mediana prevista para la calificación BBB, situada en el 58% para 2027. Esto refleja los elevados déficits fiscales, incluidas las transferencias a Pemex, que provocan la transferencia de la deuda de la empresa al Estado, y el bajo crecimiento económico.
La relación intereses/ingresos de alrededor del 17% se encuentra entre las más altas de la categoría de calificación, pero la proporción de deuda en moneda extranjera del 14% es una de las más bajas, lo que refleja un mercado de capitales local relativamente profundo.
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Fitch señaló que Pemex obtuvo cierto respiro en 2025 gracias a tres operaciones de apoyo estatal y a la mejora de su situación operativa, debido a la reducción de las pérdidas en el sector de refinería, que absorbe una parte cada vez mayor de la producción en detrimento de las exportaciones.
Sin embargo, la agencia calificadora prevé que seguirá siendo necesario un apoyo estatal recurrente.
Pemex está buscando nuevas empresas conjuntas en el sector de exploración y producción, pero no está claro si serán suficientes para estabilizar la producción. Las perspectivas de un aumento significativo son escasas ante la falta de interés de las grandes petroleras mundiales.
Fitch mencionó que los recientes incendios e inundaciones, incluso en la nueva refinería de Dos Bocas de la empresa, ponen de relieve los retos que plantea seguir mejorando las operaciones de transformación.
Esta historia fue actualizada a las 14:25 horas con información adicional a partir del noveno párrafo.













