FMI advierte de riesgos para la estabilidad financiera en medio de la guerra en Irán

El Fondo Monetario Internacional señala que la estabilidad actual de los mercados oculta fragilidades crecientes, con inflación, deuda y flujos de capital volátiles como principales focos de riesgo ante la guerra en Medio Oriente.

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Behind the scenes of the 2026 Spring Meetings of the International Monetary Fund and the World Bank Group in Washington, DC, April 13, 2026.

Bloomberg Línea — Los mercados financieros globales iniciaron 2026 en una posición sólida, pero el estallido del conflicto en Medio Oriente ha puesto a prueba ese entorno, con ajustes relevantes en activos y un aumento de los riesgos latentes, según el Fondo Monetario Internacional.

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El sistema ha mostrado capacidad de absorción inicial, aunque bajo una dinámica que no elimina las vulnerabilidades. El organismo, que celebra esta semana sus reuniones de primavera, señala que “el sistema financiero global ha resistido hasta ahora la guerra en Medio Oriente y el shock energético que trajo consigo con un cierto grado de resiliencia”, en un contexto en el que los mercados han permanecido operativos y las correcciones han sido contenidas.

Esa resistencia convive con una advertencia explícita. El propio informe asegura que “esta resiliencia no debe darse por sentada”, mientras el conflicto mantiene una trayectoria incierta y los precios de los activos aún no reflejan plenamente escenarios adversos.

Antes de la guerra, las condiciones financieras eran holgadas y los precios de los activos mostraban una tendencia alcista generalizada. Tobias Adrian, consejero financiero y director del Departamento de Mercados Monetariosy de Capital del FMI, destaca que “los mercados financieros globales entraron en 2026 desde una posición de fortaleza”, con baja volatilidad y condiciones de financiamiento favorables, un punto de partida que amplifica el contraste con el ajuste reciente.

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Traders work on the floor of the American Stock Exchange (AMEX) at the New York Stock Exchange (NYSE) in New York, US, on Friday, March 20, 2026. Janus Living Inc., a seniors-focused real estate investment trust, raised $840 million in its initial public offering after increasing the size of the deal and pricing the shares at the top of the marketed range. Photographer: Michael Nagle/Bloomberg

Repricing ordenado, pero con riesgos latentes

La reacción inicial de los mercados ha sido rápida, pero estructurada. Las bolsas globales han caído cerca de 8% desde febrero, mientras los rendimientos soberanos han subido con fuerza ante el repunte de las expectativas de inflación impulsadas por la energía.

Aun así, el ajuste no ha derivado en dislocaciones. Según el análisis, “los mercados han permanecido en gran medida ordenados hasta ahora”, sin señales de estrés agudo de liquidez ni problemas de financiamiento en instituciones financieras.

Este comportamiento responde en parte a la naturaleza del shock. El flujo de noticias ha alternado entre escaladas y pausas, incluido un alto al fuego de dos semanas, lo que ha evitado un deterioro sostenido de los precios. En ese entorno, “la incertidumbre ha sido alta, pero los resultados no han llevado a una salida desordenada de los inversores”.

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Sin embargo, el ajuste parcial también revela un punto crítico. El FMI advierte que “los mercados no han incorporado plenamente escenarios adversos”, lo que deja abierta la posibilidad de movimientos más abruptos si el conflicto se prolonga o intensifica.

El canal principal de transmisión ha sido la inflación. El aumento de los precios energéticos elevó las expectativas inflacionarias entre 0,3 y 0,8 puntos porcentuales, presionando las curvas de rendimiento y generando un aplanamiento que refleja tensiones entre política monetaria y crecimiento.

Este desplazamiento en las expectativas ha tenido efectos directos sobre la trayectoria de tasas. En varios mercados, las previsiones han pasado de recortes a posibles subidas, reflejando un cambio en la percepción del ciclo monetario. En ese contexto, “las trayectorias esperadas de las tasas de política monetaria se han movido al alza”, en línea con el ajuste inflacionario observado en swaps y mercados de renta fija.

With dozens of events to choose from every day, and delegates from 191 countries to consult, the week goes by in a flash during the 2026 Spring Meetings of the International Monetary Fund and the World Bank Group in Washington, DC, April 13, 2026.

El endurecimiento de las condiciones financieras, aunque moderado frente a episodios históricos, comienza a incidir sobre el apetito por riesgo. Aun así, el informe subraya que estas condiciones “siguen siendo acomodaticias en términos históricos”, lo que sugiere margen para una mayor corrección si los riesgos se materializan.

Vulnerabilidades estructurales y amplificación del riesgo

Más allá del shock inicial, el foco del informe se desplaza hacia las fragilidades acumuladas. El riesgo no reside tanto en el evento en sí, sino en los mecanismos de amplificación que pueden transformar volatilidad en inestabilidad financiera.

El documento identifica varios puntos críticos. Entre ellos, niveles elevados de deuda pública, mayor sensibilidad de los inversores a la inflación y una creciente participación de intermediarios financieros no bancarios con alto apalancamiento.

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En este contexto, “los riesgos para la estabilidad financiera global están elevados”, con especial énfasis en los mercados de bonos soberanos, donde el aumento de las emisiones y la reducción de la demanda estructural elevan la volatilidad y los riesgos de refinanciación.

La dinámica de deuda se vuelve particularmente relevante. Muchos gobiernos enfrentan mayores costos de financiamiento en un entorno de tasas más altas, mientras la composición de inversores ha cambiado hacia actores más sensibles al precio. Esto implica que los rendimientos pueden reaccionar con mayor intensidad ante shocks inflacionarios.

El informe advierte que “niveles elevados de deuda y mayores riesgos de refinanciación en los mercados de bonos soberanos centrales podrían acelerar el aumento de los rendimientos”, reforzando un ciclo de presión sobre las condiciones financieras globales.

Behind the scenes of the 2026 Spring Meetings of the International Monetary Fund and the World Bank Group in Washington, DC, April 13, 2026.

Los mercados emergentes aparecen como el segmento más expuesto. La reversión de estrategias de carry trade, la fortaleza del dólar y el encarecimiento de la energía han presionado activos y divisas, en particular en economías importadoras de commodities.

El informe advierte que “los mercados emergentes pueden enfrentar presiones cambiarias y salidas de capital a medida que se deshacen las operaciones de carry, en un entorno donde los flujos de capital son cada vez más dependientes de deuda y menos de inversión directa.

Además, la composición de estos flujos introduce un sesgo adicional de volatilidad. El FMI destaca que las entradas de capital presentan una forma en K, concentradas en deuda y con menor participación de inversión extranjera directa, una configuración históricamente más inestable ante cambios en el apetito global por riesgo.

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Riesgos en los mercados

A nivel de mercado, los canales de amplificación incluyen ventas forzadas por fondos apalancados, tensiones en derivados y una mayor probabilidad de liquidaciones simultáneas en renta fija y variable. Esta dinámica refleja un cambio estructural reciente, en el que los activos tradicionales dejan de ofrecer cobertura en episodios de estrés.

En particular, el informe resalta que “las ventas simultáneas de acciones y bonos ocurren durante las caídas del mercado”, lo que debilita estrategias de diversificación y aumenta la probabilidad de desapalancamientos forzados.

A esto se suma el crecimiento de segmentos menos transparentes como el crédito privado. Aunque su impacto sistémico aún es limitado, el organismo advierte que el aumento de impagos y las estructuras semilíquidas podrían amplificar tensiones si se combinan con shocks más severos.

Stocks Join Bonds Higher As Fed-Hike Wagers Fade

Espacio de política limitado en un entorno incierto

El margen de maniobra de las políticas económicas aparece restringido. La política fiscal enfrenta altos niveles de deuda y déficits persistentes, mientras la política monetaria se ve condicionada por presiones inflacionarias.

En este escenario, el FMI subraya que “los responsables de política deben estar preparados para disfunciones del mercado”, con énfasis en asegurar la operatividad de facilidades de liquidez y fortalecer los marcos prudenciales.

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Los bancos centrales mantienen un rol central, pero bajo tensiones. El informe indica que “la política monetaria debe preservar la estabilidad de precios y estar atenta a los efectos de contagio desde la inflación hacia las expectativas”, en un contexto donde decisiones prematuras podrían agravar las condiciones financieras.

El equilibrio entre inflación y crecimiento se vuelve más complejo a medida que el conflicto se prolonga. Un endurecimiento excesivo podría amplificar la desaceleración, mientras una relajación prematura podría desanclar expectativas, un dilema que condiciona la respuesta de política en economías avanzadas y emergentes.

Behind the scenes of the 2026 Spring Meetings of the International Monetary Fund and the World Bank Group in Washington, DC, April 13, 2026.

En paralelo, la política fiscal enfrenta limitaciones crecientes. El FMI advierte que los elevados niveles de deuda reducen la capacidad de respuesta ante shocks, lo que refuerza la necesidad de consolidación gradual y focalización del gasto.

Al mismo tiempo, la estabilidad financiera depende cada vez más de herramientas macroprudenciales, supervisión efectiva y capacidad de respuesta ante crisis. La evolución del crédito privado, el crecimiento de los fondos semilíquidos y la expansión del financiamiento vinculado a inteligencia artificial añaden capas adicionales de complejidad.

El diagnóstico converge en una idea central: la resiliencia observada es parcial y condicionada. Como advierte Adrian, “la resiliencia no debe inferirse de la ausencia de estrés”, en un sistema donde los incentivos de riesgo permanecen intactos y los canales de amplificación son más potentes que en ciclos anteriores.

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