Bloomberg Línea — El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que el crecimiento de América Latina se mantenga estable en un 2,4% en 2026 y que repunte modestamente hasta el 2,7% en 2027.
El FMI anticipa “dinámicas heterogéneas” entre los distintos países de la región, según dice el informe de Perspectivas de la Economía Mundial (World Economic Outlook - WEO), divulgado este miércoles.
La más reciente previsión del FMI mejora la expectativa de crecimiento de la región en apenas 0,1 puntos porcentuales frente a la publicación de abril, mientras mantiene sin cambios el pronóstico de 2027.
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Espera que en Brasil, la mayor economía de Latinoamérica, el crecimiento se mantenga sólido en 2026 con un avance del 2,4%, pero que se desacelere ligeramente el próximo año al 2,2%.
En ambos años, el pronóstico mejoró con relación al informe de abril (en 0,5 puntos porcentuales para 2026 y en 0,2 para 2027).
En México, se prevé que el crecimiento se acelere modestamente al 1,2% este año gracias a políticas internas menos restrictivas, aunque “la incertidumbre seguirá limitando la actividad”.
Para el 2027, la proyección del FMI es que la economía mexicana avance un 1,9%.
El pronóstico de 2026 para México cayó en –0,4% puntos porcentuales frente al reporte de abril, mientras que para el de 2027 se redujo –0,3.
En el caso de Argentina, espera que la economía avance un 3,5% en el 2026 y que para el 2027 se expanda un 4%.
El pronóstico para la economía argentina se mantuvo sin cambios respecto al reporte de abril pasado.
En abril, la Comisión Económica para Latinoamérica y el Caribe (Cepal) ajustó levemente a la baja la proyección de crecimiento de la región en 2026, reduciéndola desde el 2,3% estimado el pasado diciembre al 2,2%.
Ya en junio, el Banco Mundial (BM) elevó de 2,1% a 2,2% su previsión de crecimiento para América Latina y el Caribe en 2026.
Sin embargo, anticipa una desaceleración frente a 2025.
“La desaceleración prevista para 2026 se asocia con un crecimiento más moderado del consumo privado y las exportaciones en comparación con 2025, debido al menor crecimiento mundial y a condiciones monetarias más estrictas”, señaló el Banco Mundial.
La economía latinoamericana y caribeña tomaría un nuevo impulso en 2027, con una proyección de crecimiento del 2,5%.
Crecimiento mundial

El organismo espera que el crecimiento mundial se desacelere hasta el 3% en 2026, antes de recuperarse hasta el 3,4% en 2027.
La previsión es que la economía de EE.UU. se expanda un 2,3 en 2026 y un 2,2 en 2027.
Entre tanto, China crecería un 4,6% este año y un 4,1% el próximo.
En el reporte, el FMI aclara que las previsiones mejoran para algunos exportadores de energía y para las economías más integradas a la cadena de valor tecnológica global, incluso aquellas que dependen del estrecho de Ormuz para abastecerse de energía.
En contraste, las perspectivas empeoran para los importadores de materias primas que no están bien posicionados para beneficiarse del impulso de la inteligencia artificial.
En el contexto actual, espera que el crecimiento del volumen del comercio mundial se desacelere con fuerza, desde el 5% en 2025 hasta el 3,5% en 2026, antes de recuperarse al 4,3% en 2027.
Según el FMI, estas dinámicas reflejan el impacto de los aranceles y el ajuste gradual de las cadenas de suministro y de los flujos comerciales, marcado por la desviación del comercio y el dinamismo de los intercambios vinculados a la tecnología.
Riesgos para el crecimiento mundial

De acuerdo con el reporte, los riesgos a la baja para la economía mundial se derivan de la incertidumbre por la guerra en Medio Oriente y sus posibles efectos inflacionarios.
“Una nueva escalada de las tensiones geopolíticas afectaría negativamente al crecimiento y agravaría las presiones inflacionarias”, indica el FMI.
La reanudación del conflicto podría traducirse en un nuevo aumento de los precios de las materias primas, mayor volatilidad, escasez de suministros y presiones sobre los tipos de cambio.
Ante los choques actuales, se espera que la inflación mundial interrumpa su trayectoria sostenida de descenso.
La inflación general pasaría del 4,1% en 2025 al 4,7% en 2026, antes de moderarse al 3,9% en 2027, impulsada principalmente por el aumento de los precios de la energía y los alimentos, según el informe.
Frente al informe WEO de abril de 2026, señala que la previsión para 2026 fue revisada al alza en 0,3 puntos porcentuales, mientras que la de 2027 aumentó en 0,2 puntos porcentuales.
“Ante las renovadas presiones inflacionarias, incluso la percepción de presiones políticas sobre los bancos centrales independientes y otras instituciones económicas podría debilitar la credibilidad de las políticas y desanclar las expectativas de inflación, lo que requeriría que la política monetaria se mantuviera más restrictiva durante más tiempo para restablecer la confianza”, dijo el FMI.
Otros riesgos para la economía

El FMI advierte que el limitado margen de maniobra fiscal y los altos niveles de deuda podrían amplificar los riesgos económicos, elevando los costos de financiamiento y dificultando el refinanciamiento, especialmente en los países en desarrollo.
“A medida que se intensifican los llamamientos para utilizar los recursos fiscales con el fin de mitigar el impacto directo de los choques adversos actuales y abordar los desafíos estructurales, el elevado nivel de deuda pública en varias economías importantes deja a los mercados soberanos expuestos a una reevaluación de la sostenibilidad fiscal, especialmente si se materializan otros choques adversos al mismo tiempo”, dice.
Además, la menor ayuda internacional complicaría los ajustes fiscales de las economías de bajos ingresos y debilitaría sus sistemas de salud, educación y protección social frente a nuevas crisis, incluyendo fenómenos meteorológicos extremos como El Niño.
Crecer más de lo previsto
En todo caso, el FMI dice que, si la reapertura del estrecho de Ormuz se lleva a cabo “con mayor fluidez de lo previsto y los precios de las materias primas resultan ser más bajos que en el pronóstico de referencia, el crecimiento podría ser mayor y la inflación más baja”.
“El crecimiento mundial podría superar el nivel de referencia si se logran avances tangibles en las negociaciones internacionales y en las agendas de políticas nacionales”, según el FMI. “Los acuerdos de paz duraderos podrían restablecer rápidamente las rutas comerciales y las cadenas de suministro mundiales”.
Explica que los tratados comerciales podrían reducir los aranceles y reactivar la inversión que se ha visto retrasada por un entorno externo incierto.
Para el FMI, la economía también podría crecer más de lo previsto si continúa el fuerte impulso de la inversión en inteligencia artificial y se mantienen condiciones financieras favorables.
Aunque “el entusiasmo por la IA y los mercados financieros exuberantes podrían, al mismo tiempo, sembrar las semillas de la inestabilidad macrofinanciera”.













