Buenos Aires — Nucleoeléctrica Argentina aprobó una modificación de su estatuto social para incorporar formalmente la prestación y comercialización de servicios nucleares como una nueva unidad de negocios. La medida apunta a consolidar la presencia internacional de la compañía y exportar capacidades técnicas desarrolladas por el sector nuclear argentino durante más de siete décadas, según informó la compañía de control estatal en un comunicado.
La decisión fue aprobada en una asamblea de accionistas realizada el 13 de mayo y representa un movimiento estratégico para ampliar el perfil de negocios de la empresa, actualmente encargada de operar las centrales nucleares Atucha I, Atucha II y Central Nuclear Embalse.
Nucleoeléctrica es la empresa estatal encargada de diseñar, construir, operar y comercializar la energía eléctrica de las tres centrales nucleares del país.
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La nueva unidad estará enfocada en exportar servicios especializados, asistencia técnica, ingeniería, mantenimiento, capacitación y soluciones para centrales nucleares en distintos países. Según explicó la compañía, el objetivo es capitalizar la experiencia acumulada por sus equipos técnicos en la operación y mantenimiento de reactores nucleares.
La iniciativa aparece además en un contexto de reactivación global de la energía nuclear. El crecimiento de la demanda eléctrica, la necesidad de generación libre de emisiones y el avance de industrias intensivas en consumo energético —como los data centers y la inteligencia artificial— volvieron a colocar a la energía nuclear en el centro de la agenda energética internacional.
En los últimos años, profesionales de Nucleoeléctrica participaron en proyectos y servicios para instalaciones nucleares de países como Canadá, Brasil, China, Corea del Sur y España. La empresa también desarrolló soluciones tecnológicas patentadas para centrales tipo CANDU, una tecnología utilizada en distintos mercados internacionales.
El presidente de la compañía, Juan Martín Campos, sostuvo que la modificación estatutaria busca transformar a la empresa en un jugador competitivo a nivel internacional. “Hoy el mundo vuelve a mirar a la energía nuclear como una solución estratégica y sustentable, y Nucleoeléctrica está preparada para ofrecer ese conocimiento y esa experiencia a nivel global”, afirmó.
La decisión también se produce mientras el Gobierno avanza con un proceso para incorporar capital privado a la compañía. La administración de Javier Milei puso a la venta un paquete accionario de Nucleoeléctrica con el objetivo de encontrar un socio estratégico que permita impulsar nuevos desarrollos nucleares, entre ellos la eventual construcción de un nuevo reactor.
Actualmente, Atucha I atraviesa trabajos destinados a extender su vida útil por otros veinte años, una obra considerada clave para sostener la capacidad de generación nuclear del país. En paralelo, el sector analiza distintos proyectos para ampliar la potencia instalada y aprovechar el renovado interés internacional por esta fuente de energía.
Con la creación de esta nueva unidad de negocios, Nucleoeléctrica busca diversificar sus ingresos y convertir el conocimiento técnico desarrollado en Argentina en una plataforma exportadora de alto valor agregado. La apuesta oficial es que el país pueda ganar espacio no sólo como operador de centrales nucleares, sino también como proveedor global de servicios especializados para la industria atómica.
En noviembre pasado, la compañía ya había avanzado en ese sentido, al firmar un acuerdo con la canadiense Candu Energy, para cooperar en la provisión de servicios de ingeniería, asistencia técnica y mantenimiento a centrales nucleares del tipo CANDU en distintos países del mundo.
Aquel memorandum había sido firmado por el expresidente de NASA, Demian Reidel, desplazado este año por conflictos internos que desencadenaron en denuncias por el atraso en las obras de Atucha I.












