Bloomberg Línea — La crisis en Medio Oriente amenaza con golpear al agro colombiano por cuenta del efecto dominó que ha representado para el precio de los fertilizantes, un producto que Colombia importa en cantidades importantes.
“El precio de la urea en los mercados internacionales, en solo tres semanas, ha subido más del 50%. Y si bien la mayoría de la urea que importamos en Colombia viene de Trinidad y Tobago, Rusia y China, la cotización internacional ha subido de una manera muy importante”, explicó a Bloomberg Línea Jorge Bedoya, presidente de la SAC (Sociedad de Agricultores de Colombia).
A lo que sumó que el país cafetero importa al año más de 2,4 millones de toneladas de fertilizantes, “entonces claro que es un tema de preocupación y depende mucho del nivel de inventarios que haya de urea en Colombia”.
Lo que puede desembocar en que el agricultor no tenga la caja necesaria para asumir la situación y tenga que dejar de fertilizar o reducir la fertilización de los suelos, añadió. “Eso implicaría una menor productividad y una menor oferta de un cultivo”.
En particular, el estrecho de Ormuz, que moviliza cerca del 20% del comercio mundial de crudo, constituye también un nodo crítico para los insumos agrícolas, por donde transita alrededor de un tercio del comercio marítimo global de fertilizantes, equivalente a cerca de 16 millones de toneladas anuales, según un análisis del centro de pensamiento ANIF.
Se trata de una concentración crítica teniendo en cuenta que los países del Golfo Pérsico concentran cerca del 49% de las exportaciones globales de urea y alrededor del 30% del comercio mundial de amoníaco, insumos base para la producción de fertilizantes nitrogenados.
A esto se suma que la región produce aproximadamente un tercio de la urea transada a nivel global y cerca de una cuarta parte del amoníaco. “En este contexto, disrupciones en este corredor no solo elevan los costos logísticos, sino que introducen riesgos significativos de escasez en los mercados internacionales”, advierte el centro de pensamiento económico.
Gonzalo Moreno, presidente de Fenavi (Federación Nacional de Avicultores de Colombia), le dijo a Bloomberg Línea que las afectaciones, si se dan, se darán en el mediano plazo y particularmente al mercado de Brasil, que es el que es más dependiente de los fertilizantes de Medio Oriente.
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“A nosotros nos afectaría indirectamente por un aumento del costo del maíz y de la soya, como consecuencia del aumento de los precios de los fertilizantes”, especificó el dirigente gremial.
Alta dependencia de fertilizantes importados
Sólo en 2025, las importaciones de fertilizantes sumaron US$1.107 millones, de acuerdo con datos del Departamento Nacional de Estadística, y superan el 75% de la demanda interna. De ese total. la urea representó el 26,7%, consolidándose como el principal insumo del país.
Estas importaciones provinieron principalmente de mercados como Rusia, China, Trinidad y Tobago, entre otros.
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El encarecimiento de los fertilizantes, explica ANIF, presiona al alza los costos de producción agrícola y, con rezagos, se transmite a los precios de los alimentos, particularmente en cultivos intensivos en estos insumos como arroz, maíz y papa.
“Si bien en Colombia la existencia de inventarios ha permitido amortiguar parcialmente el aumento reciente en los costos, su efecto es transitorio. A medida que estos se agoten, la transmisión de mayores precios, particularmente de la urea, dependerá de la persistencia del choque externo”.
Lo que sugiere la necesidad de monitorear de cerca las condiciones de abastecimiento y anticipar posibles presiones sobre la inflación, indicador que ya enfrenta otros riesgos.













