La canadiense Sherritt suspende su plan de desinversión en Cuba y sopesa otras opciones

La minera ha dejado de lado sus planes de liquidar sus activos mineros en Cuba, aunque las operaciones seguirán suspendidas debido a las sanciones estadounidenses vigentes.

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Sherritt explotaba níquel y cobalto en la mina de Moa, ubicada en la provincia de Holguín, al este de Cuba.
Por James Attwood

Bloomberg — Sherritt International Corp. dio marcha atrás en sus planes de desinvertir en sus negocios en Cuba y señaló una “posible oportunidad para preservar el valor”, en un momento en que la productora de níquel se apresura a responder a las sanciones más estrictas de Estados Unidos.

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La empresa canadiense afirmó que, tras consultar con asesores y funcionarios del gobierno, no seguirá adelante con los planes de desmantelar sus empresas conjuntas en Cuba, incluida la disolución de su asociación con la empresa cubana General Nickel Company SA, según un comunicado emitido el martes.

Las acciones de la empresa con sede en Toronto subieron un 9,1% hasta alcanzar los 12 centavos canadienses a las 10:04 en Toronto.

Sherritt está tratando de lidiar con las ramificaciones de la orden ejecutiva del presidente de EE.UU., Donald Trump, emitida a principios de este mes y dirigida a personas y entidades no estadounidenses que hacen negocios en Cuba, país que ha enfrentado sanciones generalizadas de EE.UU. desde la década de 1960.

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La semana pasada, Sherritt dijo que estaba considerando medidas para distanciarse de sus operaciones en Cuba. Ahora, aunque mantiene la suspensión de actividades en la isla, la empresa dijo que está evaluando formas de mitigar el impacto del régimen de sanciones.

Sin embargo, la empresa advirtió que cualquier transacción o reestructuración sigue siendo preliminar y podría no llevarse a cabo. Según Sherritt, aún se están evaluando el momento, la estructura y los términos de cualquier posible acuerdo, lo que subraya la incertidumbre a la que se enfrenta uno de los inversionistas corporativos canadienses más expuestos en Cuba.

Sherritt opera negocios de extracción y refinación de níquel y cobalto estrechamente vinculados a socios estatales cubanos y, desde hace tiempo, depende de ese país para una parte significativa de su producción.

La empresa advirtió que los problemas sin resolver relacionados con las sanciones siguen planteando “graves dificultades operativas, financieras y legales”, incluidos los riesgos relacionados con el cumplimiento de los convenios de deuda.

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--Con la ayuda de Doug Alexander.

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