Bloomberg Línea — Los precios del petróleo suben tras reportes de una nueva operación militar de Estados Unidos en territorio iraní, en el día en que vence el plazo establecido por el presidente Donald Trump para que Teherán acepte un alto al fuego.
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El crudo WTI llegó a subir más de 3% y tocó los US$116 para luego recortar las ganancias, mientras el Brent alcanzó US$111 tras un avance de 1,26%, en una reacción que refleja el ajuste de riesgo geopolítico en los precios de referencia.
Estados Unidos e Israel mantuvieron ataques contra Irán horas antes del vencimiento del plazo fijado por Trump, lo que ha deteriorado las perspectivas de una resolución en el corto plazo y ha elevado la incertidumbre en los mercados energéticos.
Según información de CNN, funcionarios estadounidenses confirmaron que Estados Unidos atacó objetivos militares en la isla de Kharg, principal centro de exportación de crudo iraní, al tiempo que indicaron que “los ataques no tuvieron como objetivo instalaciones petroleras”.
La agencia iraní Mehr reportó explosiones en la isla de Kharg, según reportó Bloomberg, mientras Fox News indicó que la operación incluyó ataques contra búnkeres, una estación de radar y un depósito de municiones, junto con un impacto accidental en infraestructura portuaria.
La isla de Kharg concentra cerca del 90% de las exportaciones de crudo de Irán, lo que la posiciona como un punto crítico dentro del sistema energético del país y del flujo regional de hidrocarburos. Su infraestructura permite el tránsito de millones de barriles diarios desde campos como Ahvaz, Marun y Gachsaran hacia terminales capaces de cargar superpetroleros.
El presidente Trump volvió a endurecer su tono y, en un mensaje a través de su red social esta mañana, dijo que “toda una civilización morirá esta noche, para nunca volver otra vez”, y añadió que “no quiero que eso suceda, pero probablemente ocurrirá”.
¿Petróleo a US$200?
El episodio se produce en un mercado petrolero que ya presenta señales de tensión en oferta, con disrupciones parciales en flujos clave y una estructura de inventarios que había comenzado a presionar las proyecciones de precios al alza, lo que amplifica la sensibilidad de los mercados ante eventos geopolíticos y acelera la revisión de escenarios por parte de analistas.
Un análisis de Societe Generale, elaborado por Michael Haigh, Ben Hoff y Jeremy Sellem, plantea trayectorias de precios bajo distintos escenarios de evolución del conflicto, en un entorno donde el Brent ya refleja tensiones en el balance físico.

El equipo señala que “el Brent fechado a US$141/bbl refleja una estrechez física severa a medida que los flujos del estrecho de Ormuz permanecen deteriorados”, y modela escenarios que oscilan entre una escalada contenida y una disrupción extendida con implicaciones sobre inventarios y rutas marítimas.
En un escenario de prolongación del conflicto con resolución en el corto plazo, el mismo equipo indica que “en este escenario, los precios promedio alcanzan US$125/bbl en abril”, incorporando efectos sobre la demanda y ajustes en políticas de consumo, junto con un proceso de reconstrucción de inventarios que sostiene los precios.
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En un escenario de intensificación del conflicto, los analistas de Societe Generale advierten que “bajo estas condiciones, los precios aumentarían bruscamente, promediando US$150/bbl y potencialmente superando US$200/bbl”, en un contexto que incluye riesgos sobre puntos críticos como Bab el Mandeb y una respuesta de acumulación estratégica que modifica la trayectoria de mediano plazo con el cierre del estrecho de Ormuz.
Para ING, las restricciones en esta ruta clave continúan siendo un factor determinante para el mercado. El tránsito marítimo permanece cerca de 90% por debajo de niveles previos al conflicto, con sólo 15 embarcaciones autorizadas en un periodo de 24 horas según reportes iraníes, mientras la estructura del mercado físico refleja una mayor escasez, evidenciada en la ampliación del backwardation del WTI hasta US$16,19 por barril frente a US$8,22 a finales de marzo.
El backwardation es una estructura del mercado en la que los precios del crudo para entrega inmediata se sitúan por encima de los contratos a futuro, lo que indica una disponibilidad limitada en el corto plazo y refuerza la señal de escasez física en el mercado.

En este entorno, para ING, los fundamentos de oferta siguen condicionados por disrupciones operativas, pese a que la OPEP+ elevó sus objetivos de producción en 206.000 barriles diarios para mayo, en una medida que mantiene un carácter marginal ante las limitaciones logísticas.
Al mismo tiempo, Arabia Saudita elevó sus precios oficiales de venta a Asia hasta una prima récord de US$19,50 por barril, mientras los datos de posicionamiento muestran un aumento de posiciones largas en Brent hasta niveles no vistos desde 2018, en un mercado que continúa incorporando riesgos sobre suministro y rutas estratégicas.
Esta historia se actualizó a las 9:15 ET para añadir el gráfico de los precios del petróleo y detalles del mercado petrolero con el análisis de ING.













